EDITORIAL

1. EditorialXXIII Conferencia General

Los predicadores metodistas galopaban hacia Baltimore. Se había convocado una conferencia para considerar el futuro del movimiento metodista. Era urgente, y no habiendo telégrafo, teléfono ni radio, la única manera de reunirlos había sido enviar un mensaje a caballo… Grande era, en verdad, la necesidad de una conferencia… Una de las cosas más impresionantes fue la rapidez con que se dispersó la concurrencia. Se hicieron las designaciones; se ofreció la oración final; y, como si hubieran saltado por las ventanas de la capilla a las sillas de los caballos, los predicadores estuvieron en camino. Los negocios del Reino requerían prisa, y aprisa partieron… (*)

Del 18 al 26 de mayo, en la Ciudad de Querétaro, la Iglesia Metodista de México, A.R. celebró, como cada cuatro años, su máxima asamblea nacional, fue la XXIII Conferencia General. Son miembros plenos de ella los seis Obispos metodistas mexicanos, un Representante Laico por cada una de las seis regiones episcopales, cuatro delegados pastorales por cada una de esas regiones y cuatro delegados laicos de las mismas. Así se pretende igualdad en el número de votos entre pastores y laicos. Los mismos derechos tendrán los delegados fraternales de otras iglesias metodistas del extranjero. Y se suman, con derecho de voz, mas no de voto, los presidentes de las comisiones, de las Organizaciones Oficiales, de las áreas de trabajo y otros funcionarios.

A nuestros lectores que no son metodistas, rogamos, sólo por esta vez, que nos tengan paciencia, dado que toda la presente edición de El Evangelista Mexicano se ocupa de diversos asuntos resueltos en nuestra Conferencia General. Ojalá, ya que ponemos toda esta información abierta para ellos, pudieran encontrar algo que les sea de algún valor. Pero si prefieren no visitar nuestros documentos, entonces les prometemos que en la siguiente edición, que aparecerá el 15 de junio, pondremos a su amable disposición, de nuevo, toda la miscelánea de artículos y reflexiones que acostumbramos sobre temas de palpitante interés general.

Reformamos nuestra Disciplina en varios aspectos, queriendo actualizarla y hacerla más precisa. También elaboramos lineamientos de trabajo para la misión de nuestra denominación evangélica, en miras al año 2023, cuando cumpliremos 150 años desde la apertura de misiones metodistas en el país por misioneros norteamericanos (1873). Además, elegimos a un nuevo Director de El Evangelista Mexicano, a quien saludaremos en alguna siguiente edición. Tres temas, además de lo enunciado, ocuparon nuestra atención y discusión. Uno fue el de la relación un tanto ambigua que tenemos con el Consejo Mundial de Iglesias, ya que, pretendiendo salir de tal organismo en 1994, los términos elegidos fueron de “suspender” la relación, lo que da la idea de que seguimos siendo miembros, pero inactivos. Se encomendó al Gabinete General que integre una comisión para analizar de manera objetiva la conveniencia de reanudar o no nuestra relación con el CMI. 

Otro asunto fue la transformación de nuestras Secciones VII y VIII de la Disciplina, que describen nuestra manera de atender, bajo criterios bíblico-cristianos justos, las eventualidades de conducta ajena a la identidad ética del metodismo en algún miembro de la IMMAR. Teníamos dos caminos para resolver esos casos, uno con fines de amistar las partes en conflicto, y otro con fines punitivos. Esto nos ocasionaba dos problemas: El primero era que se propiciaba una confusión al no determinar a ciencia cierta cuál de los dos caminos debía elegirse en cada caso concreto. Y el otro era que a veces parecía que nuestro sistema punitivo duplicaba los procedimientos que competen exclusivamente a las leyes de la Nación. Para resolver esto, se trabajó en la creación de un nuevo y solo modelo que cumple con su propósito de resolver las conductas irregulares, sin usurpar la tarea judicial que le corresponde al Estado Mexicano.

El tercer tema fue definir la posición de la IMMAR ante la ideología de género. Sólo teníamos dos referencias sobre la sexualidad humana en nuestra Disciplina: una muy corta y generalizada en nuestro Credo Social, realmente se trata de una sola palabra dentro de un párrafo que abarca muchos temas distintos; y otra con mayor extensión en el Art. 337, pero aplicada particularmente a la solemnización del matrimonio. Sin entrar en razonamientos bíblicos, teológicos, biológicos, filosóficos o jurídicos, simplemente se modificó un Artículo y se creó uno nuevo de la siguiente manera:  

Al Art. 342, que trata sobre la investigación que debe hacerse a la persona que desea ser reconocida y ordenada como Pastor, se le agregó un inciso que dice:

  1. i) ¿Es compatible tu interpretación de la ideología de género y la preferencia sexual con las convicciones establecidas en la Disciplina de la Iglesia Metodista de México, AR? (Art. 338).

Y luego se creó el siguiente Artículo nuevo:

Art. 338. SEXUALIDAD HUMANA. La restricción mencionada en el Art. 337, en relación a la sexualidad de los contrayentes del matrimonio, obedece al entendimiento que tiene la Iglesia Metodista de México, AR de que la sexualidad humana es un don de Dios que puede ser disfrutado exclusivamente de una manera heterosexual, según consta en el Principio 3 de nuestro Credo Social. Las personas que practiquen la sexualidad de alguna manera diferente a la enunciada no serán discriminadas, serán aceptadas dentro de la comunidad de la Iglesia Metodista de México, AR para recibir auxilios espirituales, aceptadas con respeto, como seres humanos bajo la gracia de Dios, siempre y cuando no alteren el orden, convicciones y creencias de nuestra iglesia, ni promuevan su ideología. No obstante, afirmamos que esta conducta diferente es una práctica que no corresponde al ideal de convivencia humana que nuestra iglesia promueve, por lo que no es compatible con el liderazgo pastoral y laico de nuestra iglesia, dadas nuestras convicciones religiosas.

Pbro. Bernabé Rendón M.

(*) Luccock, Halford E., Línea de Esplendor sin Fin, Ed. La Aurora, Buenos Aires, y CUPSA,

      CDMX, 1952, pp. 41,42.

bernabe-rendon

8 comentarios sobre “EDITORIAL

  1. Sin demeritar el avance evidente que innegablemente se obtuvo en esta materia, la afirmación “…sin usurpar la tarea judicial que le corresponde al Estado mexicano”, dirigida a los extintos “tribunales eclesiásticos”, es de un absurdo francamente risible, rayano en la ignorancia.
    Lo que sucede es que seguir justificando la reforma al sistema judicial eclesiástico con la afirmación anterior, es incurrir en un intento de engaño -o como burdamente se dice- “confundir gimnasia con magnesia”-.

    Me gusta

  2. Considero como miembro de la Iglesia Metodista por mas de 30 años, que este nuevo articulo 338 es contradictorio en si mismo, ya que considero que al aceptarlos desde ese momento, estan alterando nuestra creencias y convicciones. Me preocupa que no habla de restauracion ni de cambio de vida. El que esta en Cristo es nueva criatura, las cosas pasadas son hechas nuevas.

    Me gusta

    1. Gracias, Hno. Toño, los vacíos que tú vez son solamente algunos de los muchos que hay. Esto se debe a que no es un documento sobre el tema, sino una enunciación para un Artículo, por lo que debe ser breve y apuntar sólo lo esencial. Las mismas leyes del país, por eso, tienen leyes reglamentarias. Además, no se puede hablar de “nuestras creencias y convicciones” fuera de este Artículo, porque dichas convicciones no estaban enunciadas en ninguna parte. La Biblia está siendo interpretada en dos líneas opuestas, por lo que faltaba una declaración concisa. Bendiciones.

      Me gusta

  3. Muy interesante. SIEMPRE ORANDO POR USTEDES.(Antes y después de la Conferencia General. ). DIOS guíe cada una de las 6 Conferencias que se reunirán en próximos días.

    Me gusta

Los comentarios están cerrados.