Colegio Palmore

PalmoreAPORTES DE LA EDUCACIÓN METODISTA

PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, a nivel mundial, más de 800 millones de personas aún viven con menos de 1,25 dólares al día y muchos carecen de acceso a alimentos, agua potable y saneamiento adecuados.

La pobreza no es solo una cuestión económica. Por ese motivo, debemos dejar de observarla exclusivamente como una falta de ingresos. Se trata de un fenómeno multidimensional que comprende, además, la falta de las capacidades básicas para vivir con dignidad. La pobreza es en sí misma un problema de derechos humanos urgente y es a la vez causa y consecuencia de violaciones de los derechos humanos, pues se caracteriza por vulneraciones múltiples e interconectadas de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y las personas que viven en ella se ven expuestas regularmente a la denegación de su dignidad e igualdad. Reducir la pobreza y erradicarla es por tanto una obligación de todas las sociedades.

El 17 de octubre de 1987 el padre Joseph Wresinski hizo un llamamiento para luchar contra esta lacra, animando a conmemorar el Día Mundial para la Superación de la Pobreza Extrema. Cinco años después la Asamblea General, inspirada en ese llamamiento, declaró el 17 de octubre como el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.

Más allá de conmemorar un día como este, bien vale la pena reflexionar en cómo la Iglesia ha respondido a las principales problemáticas mundiales como lo es la pobreza. Y es que están en el corazón de Dios las poblaciones menos favorecidas y, de hecho, condena nuestra indiferencia ante estas situaciones, lo vemos en Mateo 25: 35-45.

Siendo la educación el principal agente cambio para revertir esta situación, el Metodismo ha realizado importantes aportaciones.

En el año de 1873 la Iglesia Metodista Episcopal y la Iglesia Metodista Episcopal del Sur de los Estados Unidos de América establecieron la obra misionera en México, y fue Wesley mismo, quien indujo la alfabetización y la cultura como compromiso de los miembros de la Iglesia metodista.

El Mtro. Gonzalo Serna en su artículo “Un ejemplo de la Educación Metodista en México” menciona: “Consideramos que además de proclamar una fe cristiana sencilla y participativa a través de normas simples y precisas, el compromiso mostrado por la Iglesia Metodista a favor de la acción social, también atrajo la simpatía de la incipiente clase media de empleados, técnicos y artesanos. El metodismo conformó rápidamente un movimiento mutualista que ya en 1875 había establecido cajas de ahorro y escuelas que rápidamente consiguieron popularidad y en un inicio funcionaron anexas a sus templos. (Serna, G. 2009)

15. Colegio Palmore - Aportes de la Educación Metodista a.jpg

Pocos años después, funcionaban varias instituciones educativas de origen metodista en nuestro país:

  • 1874 Instituto Mexicano Madero, actualmente plantel Centro (Puebla, México)
  • 1877 Escuela Julián Villagrán (Pachuca, México)
  • 1881 Instituto Normal México (Puebla, México)
  • 1885 Instituto Laurens (Monterrey, México)
  • 1887 Colegio Mc Donell (Durango, México)
  • 1890 Colegio Palmore (Chihuahua, México)
  • 1910 Colegio Sara Alarcón (Ciudad de México, México)
  • 1969 Preescolar Mamie Baird (Guanajuato)
  • 1982 Universidad Madero (Puebla)
  • 1982 Instituto Mexicano Madero platel Zavaleta (Puebla, México)
  • 1997 UMAD plantel Tuxtepec (Oaxaca, México)

Para 1875 la señorita Mary Hastings sustituyó a profesora Warner y formalizó lo que sería una escuela para niñas. Por su parte, el profesor Ciro Paul quedó encargado del grupo de los niños varones, antecedente del Colegio Julián Villagrán, que aún existe (Velasco, 1978: 5).

¿Qué de extraordinario tenía entonces que las mujeres acudieran a la escuela? En esa época, fuera del hogar, las mujeres de clase baja no tenían más opción que ser sirvientas y otras, costureras que cosían a destajo y muy mal remuneradas (40 centavos por trabajar 12 horas diarias), ropa de munición (del ejército). Las de clase alta, que disponían de todo el tiempo posible, ocupaban su ocio en paseos, visitas, asistencia a bailes y teatros, y en ocasiones en obras de beneficencia (Bazant, 1993: 119).

Así, surgió un ideal de formar a las mujeres con conocimientos más allá de los necesarios para las labores domésticas, logrando que muchos hogares pudieran tener más solvencia económica.

La educación metodista fue enriqueciendo con conocimientos novedosos a la población según su época. En 1890, fue establecida una Escuela Nocturna para Obreros de carácter gratuito; Cursos de comercio bilingüe a la par de la calidad de sus maestros, muchos de ellos extranjeros y profesionales de la educación y a su talante laico, pero no antirreligioso.

Actualmente, las escuelas metodistas se encuentran conformadas en una Red de 12 Instituciones que a 144 años de haber iniciado la obra social educativa de la IMM, A. R., hoy continúan siendo parte del trabajo social y espiritual de la Iglesia Metodista. Pero aún, queda un largo camino que recorrer para llegar a aquellos lugares en donde la educación puede ser una alternativa para mejorar sus propias condiciones de vida.

“Dijo entonces a sus discípulos: ciertamente la cosecha es mucha, pero los trabajadores son pocos. Por eso, pidan ustedes al Dueño de la cosecha que mande trabajadores a recogerla”. Mateo 9:37-38 DHH

Bibliografía

  • Bazant, Mílada (1993) Historia de la educación durante el Porfiriato. El Colegio de México.
  • Biblia Mateo 25: 35-45 y Mateo 9:37-38
  • Iglesia Metodista de México “Historia”. Recuperado de: http://iglesia-metodista.org.mx/nosotros.html
  • Organizaciones de las Naciones Unidas “Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, 17 de octubre”. Recuperado de: http://www.un.org/es/events/povertyday/
  • Serna, G. (2009) “Un ejemplo de la educación metodista en México: los primeros años”. Área 9: historia e historiografía de la educación. X Congreso Nacional de Investigación Educativa.
  • Velasco, Gustavo A. (1978) Anuario 1977 de la Escuela Julián Villagrán. Edición privada de la Escuela Julián Villagrán. Pachuca, México.
  • Imagen de portada: <a href=”http://www.freepik.com“>Designed by com/ Freepik</a>

Un comentario sobre “Colegio Palmore

  1. Un excelente reconocimiento a la Obra social Metodista, quien responde a través de sus actos en apoyo al prójimo con la ayuda del Espíritu Santo, quien nos da las riquezas del Reino de Dios para compartirlas y buscar la mayordomía de un mundo mejor.
    Consejera Ivonne Bonilla M.

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