Cápsulas de Discipulado

Ministerio de Edificación, Transformación y Discipulado Bíblico

C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama

TENER COMUNIÓN CON LOS CREYENTES

Iniciamos un nuevo año y recordemos la meta y propósito de los discípulos de Jesús (2 Timoteo 2:21): “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto a toda buena obra”. Aquí, Pablo insiste ante Timoteo (su discípulo) para que sea la clase de discípulo que Jesús pueda usar para sus más nobles propósitos. Deje que Dios lo use como un instrumento de su voluntad. Recuerde que estamos en el cómo del discipulado cristiano y la cuarta disciplina que el discípulo debe tener en su vida es tener comunión con los creyentes.

MODELO DE AMISTAD

La amistad fue la idea central de uno de los últimos mensajes de Jesús a sus discípulos. Él quería que sus seguidores más amados supieran todo lo que necesitaban saber para realizar su obra una vez que ya no estuviera físicamente en la tierra.

De acuerdo a Juan 15:14,15, Jesús deseaba que sus discípulos supieran que Él los consideraba sus amigos, no sus siervos. La relación de ellos era la de amigos que se amaban mutuamente en comunión. También quiso que supieran que Él les había enseñado todo lo que había aprendido del Padre. El Maestro dialogaba abiertamente de sus asuntos con los discípulos. ÉL les recordaba que tendrían todo el conocimiento necesario para cumplir con la Gran Comisión, una vez que el partiera.

Querido hermano, tal como los discípulos de Jesús, usted tiene todo el conocimiento necesario para cumplir con la obra del Padre (La Gran Comisión). Jesús es su amigo (¿Recuerda el himno “Oh que amigo no es Cristo”?). Él estableció el modelo de comunión y usted, como discípulo de Cristo puede obrar según su ejemplo.

En Juan 15:16,17 se destaca la importancia que Jesús le daba a la comunión con los creyentes. Él destaco tres razones por las cuales escogió a sus discípulos: Los llamó para (1) fructificar; (2) orar al Padre en el nombre de Jesús, y (3) amarse unos a otros. El amor cristiano no es la característica exclusiva de sus discípulos, debe ser la característica de todos los creyentes.

Juan 17: 20-22 no comparte el ánimo que se origina en la comunión con los creyentes, también le da fortaleza para testificar. Este pasaje bíblico describe la unidad completa que Cristo desea de su Iglesia. Las personas unidas en Cristo pueden ser testigos eficaces para evangelizar. Jesús deseaba la unidad de la Iglesia, no la división de la misma, a fin de que otros pudieran creer en Él. El mundo no podrá ver que se ofrezca algo distinto en una Iglesia donde se polemiza y no se demuestra el amor mutuo. Además los creyentes necesitan el estímulo mutuo cuando procuran ganar a otros para Cristo. Los hermanos de la Iglesia pueden orar por usted, animarlo y ayudarlo a depender de las Escrituras mientras usted se prepara para testificar de su fe. La Iglesia puede hacerlo sentir útil y apoyarlo cuando usted testifique a personas que necesitan del Señor. Si usted tiene amigos, compañeros del trabajo, familiares u otras relaciones que no conocen a Jesús, anote sus nombres en su lista de oraciones para interceder por ellos y siga orando con fe, para pedir la fortaleza del cuerpo de Cristo para las oportunidades de testimonio que el Padre ponga en su camino. Recuerde que la voluntad primaria de Dios es, reconciliar al mundo sin salvación con Él.

Jesús no limita el grupo de personas a quienes usted ha de amar. En ocasiones necesita ofrecer su amistad a personas que no pertenecen a su círculo de amigos inmediatos.

GUÍA DE COMUNIÓN CON EL MAESTRO

Lea Juan 15. Permita que Dios le hable a través de este pasaje, acerca de la amistad entre creyentes.

El Hno. Cuau comparte como le hablo Dios a través de este pasaje bíblico:

QUÉ ME DIJO DIOS:
V12 – Mandato “Que os améis unos a otros, como yo os he amado”.
V13 – Poner la vida por los amigos.
V14 – Soy amigo de Jesús si soy obediente a sus mandamientos.
V15 – Al ser amigo de Jesús mi Maestro me dará a conocer los secretos de mi Padre Celestial.

QUÉ LE DIJE YO A DIOS:
Gracias Señor por dar tu vida por mí. Capacítame y darme un corazón dispuesto para demostrar a otros el amor sacrificial, al escuchar, ayudar y alentar a otros hermanos en la fe y a los que no te conocen. Gracias por el consuelo y seguridad que me das al considerarme tu amigo. Seré un discípulo obediente a tu Palabra de Verdad.

FE EN ACCIÓN:
Querido hermano, espero haya aprendido la diferencia que puede marcar en su vida cristiana, la comunión con otros creyentes. Al orar con fe pídale al Señor que examine las áreas de su vida, en las que usted no ama a otros, como Él manda, y será un discípulo lleno del amor de Dios, si obedece el mandamiento acerca de la comunión y el amar a los demás. Aprecio su valor al clamar en oración y pedirle, a su Dios y Señor que examina su corazón.

“LA PALABRA DE DIOS TRANSFORMA VIDAS Y DA UNA VIDA CON PROPÓSITO, VIDA ABUNDANTE, VIDA VICTORIOSA Y VIDA ETERNA”.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno Cuau.

[Tomado y adaptado del libro “Vida Discipular”].