Los Beatles: en la Cima de las Cimas

Los Beatles: en la cima de las cimas

Por Alan Sánchez Cruz
Enero de 2019

Para Marisela Trejo Barrera y Guillermo Niño Fernández, con cariño.

Aunque para muchos su éxito se debe a la recopilación y explotación de estilos ya existentes, Los Beatles marcaron una pauta importante en la manera de entender la ejecución, comercialización e, incluso, la filosofía de la música conocida desde finales de los años 60’s, durante toda la década siguiente, y hasta nuestros días. Un músico puede tener una banda o solista favoritos, pero no negará la influencia en su estilo de parte de los cuatro de Liverpool.

Puesto que la mayoría de las carreras cimentadas tienen un inicio humilde, Los Beatles no son la excepción. Para llegar a ser uno de los grupos de rock más influyentes de la escena musical -no el mejor grupo, ya que el título estaría en disputa con Queen, Led Zeppelin y otros más- tuvieron que ‘picar piedra’. La agrupación fue cambiante en sus inicios en cuanto a miembros y nombres. Personajes poco conocidos como Eric Griffiths, Pete Shotton, Len Garry, Nigel Walley, Ivan Vaughan, Colin Hanton, Rod Davis, John Lowe, Ken Brown o, un poco después, Pete Best y Stuart Sutcliffe se cuentan entre las primeras agrupaciones cuyos títulos se fueron modificando (The Quarrymen, Johnny and The Moondogs, Nurk Twins, The Beat Brothers, Long John and The Silver Beatles, hasta llegar al que los hizo famosos: The Beatles). La elección del nombre final se dio así, según Lennon, fundador del grupo: “Yo era admirador de Buddy Holly y Los Crickets (1957).

Pensando en ese nombre, se me ocurrió otro insecto con el que se pudiera jugar con un doble significado. De repente se me apareció la palabra beetles y decidí cambiarla por Beatles para que sonara como música beat. Fue una especie de broma” (Arturo Castelazo Jr., enero 2009. John Lennon. HOMBRES Y MITOS, Edición de lujo No. 4, 9).

Es conocida la fascinación de John Lennon por Elvis Presley. Le inquietaba la cantidad de fans -especialmente mujeres- y la fortuna que amasaba con sólo pararse en el escenario. Le intrigaba su fama. Entre el cambio de Quarrymen a Beatles había un dicho para animar a sus compañeros.

En esos momentos duros, cuando la banda decaía, cuando no conseguían las mejores tocadas, cuando eran una banda más, Lennon sacaba una frase que era un revulsivo para seguir el sueño:

‘Where are we going, fellas?’, decía John. ‘To the top, Johnny!’, respondía el grupo; ‘Where’s that, fellas?, preguntaba John, ‘To the toppermost of the poppermost!’, respondían y él concluía: ‘Right!’ (¿Hacia dónde vamos chicos? ¡Hacia la cima Johnny, hacia la cima!, ¿Y dónde está eso?, “En lo más alto de lo más alto”) (https://www.noroeste.com.mx/pub/488728; consultado el domingo 13 de enero 2019).

Vaya que Los Beatles alcanzaron la cima, aunque, como se ha mencionado antes, tuvieron que andar un largo y sinuoso camino -el que lee entienda- para llegar a ella.

Sus presentaciones iniciaron en Liverpool. Para su gira por Hamburgo, y como Silver Beatles, el quinteto se compuso de tres guitarras: John, George y Paul; el bajo estaba a cargo de Stuart y la batería era de Pete. Por cierto, el caso de los dos últimos fue lamentable. Stuart Stu Sutcliffe, amigo muy querido de Lennon, murió más tarde de una hemorragia cerebral debido a una golpiza que le dieron al grupo después de un concierto. La verdad, no era bueno en la ejecución de su instrumento, aunque, como diría Paul, era preferible tener un bajista que tocaba mal a no tener bajista. El caso de Pete Best es curioso. Debido a que era fotogénico y seguido por las admiradoras -incluso más que John y Paul- surge la pregunta: ¿por qué salió de la banda? Hay distintas versiones que intentan dar respuesta, pero la más aceptada es la siguiente:

En agosto (1962), asumen la última y definitiva modificación; Paul, en ausencia de Stuart, se pasa a la guitarra bajo y el baterista Pete Best es reemplazado por Richard Starkey apodado Ringo (por los rings -anillos- que usa) a quien conocieron en Hamburgo con el grupo de Roy (sic) Storm and the Hurricanes, e hizo amistad con George quien promueve tal cambio que los demás aceptan, puesto que Pete nunca se adaptó -incompatibilidad de caracteres- además su pelo rizado lo hacía diferente y era demasiado serio, sin embargo era muy popular, lo que ocasiona protestas y amenazas de sus seguidoras, gritándoles en sus presentaciones… ¡We want Pete! (César Aguilera, septiembre 2007. The Beatles, su historia. HOMBRES Y MITOS, Edición de lujo # 1, 16).

Este reclamo no es el único que se le haría a la agrupación. Ya con una carrera consolidada, y con álbumes tales como Please, please me, With The Beatles, A hard day´s night, Beatles for sale, Help! y Rubber Soul en el mercado, una entrevista a John Lennon en Inglaterra causó furor, pero no en ese lugar. A principios de abril de 1966 -o marzo, según la fuente-, Lennon fue entrevistado por Maureen Cleave para el London Evening Standard. John expresó ahí que en ese momento le interesaba mucho el tema religioso y que estaba leyendo al respecto. Dijo, además, una frase que, al retomarse tres meses más tarde en una revista estadounidense para adolescentes, causó escándalo incluso en el Ku Kux Klan. Las estaciones de radio organizaron hogueras para quemar discos de Los Beatles y para John era incómodo explicar lo que realmente quiso decir. Lo que dijo aquella vez fue:

El cristianismo se irá. Desaparecerá y se encogerá. No necesito discutir sobre eso, tengo razón y voy a tener razón. Nosotros ahora somos más populares que Jesús; no sé qué se irá primero, si el rock and roll o el cristianismo. Jesús estaba bien pero sus discípulos eran ordinarios, son ellos los que para mí lo arruinan (https://www.youtube.com/watch?v=RnHjjFVEW74; consultado el lunes 14 de enero 2019).

Debido a esto, sus discos y algunos libros son quemados en ceremonias masivas. “Cual modernos judas, sus efigies arden en las plazas públicas” (Hurtado, José; 1992. The Beatles, la leyenda de oro del Siglo XX. México: Anaya Editores, 15). Sin embargo, lo dicho por Lennon era el reflejo de una religión decadente en Europa, pero no fue comprendido así en América (Estados Unidos, para ser precisos).

1966 significaría para los Fab Four una serie de giras turbulentas y, por tanto, el fin de sus presentaciones en directo. La crítica se divide en torno a cuál es su mejor trabajo: Rubber Soul, del mismo año, o Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, producto de su viaje a la India, de 1967; y es que, a pesar de que lo afirmado por John Lennon podría indicar su falta de fe o un ateísmo marcado -hay de entre los evangélicos “puros” quienes justifican su muerte por, según ellos, negar a Jesús-, en el grupo había una búsqueda interior, de experiencias místicas, que les alejase del caos, producto de la beatlemanía. Muestras de ello, son el nombre de sus álbumes Rubber soul (Alma de goma) y Magical Mistery Tour (Viaje mágico y misterioso); y sus canciones Tomorrow never knows (Mañana nunca se sabe), cuyo concepto fue extraído por Lennon después de leer El libro tibetano de los muertos; Within you without you (Dentro de ti, sin ti) y The inner light (La luz interior) de George Harrison, o Across the universe (A través del universo). “Al igual que Harrison, Lennon notaba la similitud entre las fantasías de la espiritualidad oriental y las experiencias más allá de la conciencia de los viajes ácidos” (Robertson, John; 2001. Guía musical de The Beatles. México: Grupo Editorial Tomo, 57).

Una lectura evangélica dirá que la verdadera cima que deseaban alcanzar todavía quedaría muy lejos. Así lo deja entrever el Reverendo José Luis Montecillos Chipres en su libro Los Beatles y la Biblia (2007. México: El Camino a la Vida). El Reverendo ve en sus letras la búsqueda del amor y la verdad, por lo que, en lenguaje propio de esta línea, el anhelo de Los Beatles sería Dios mismo. Ya como solistas, John y George harían eco de dicho anhelo (God de Lennon, aunque con una visión crítica del concepto que la humanidad tiene de Dios, y My sweet Lord, de Harrison, quien dice: “En verdad quiero verte, pero eso tomará mucho tiempo”).

Cuando el boom Beatle llegó a México, el cristianismo conservador rechazó lo que en ese momento representaba un mal ejemplo para la juventud y la posibilidad -no deseada- de mezclar la fe del creyente (que era “de Dios”) con las prácticas del mundo (que eran “del diablo”). Los años han transcurrido y el pueblo evangélico en Latinoamérica cuenta entre sus miembros a beatlémanos declarados cuya fe se mantiene firme en la roca que es Cristo (1 Corintios 10:4 Reina Valera Revisión 1960).

El jueves 30 de enero de 1969, a punto de separarse, Los Beatles ofrecieron un concierto gratuito en lo más alto -la azotea- del edificio de su disquera, Apple Corps. Paul McCartney diría más tarde: “Tocar fue grandioso; se convirtió en un concierto sumamente liberador” (Jim Irvin, septiembre 2007. The Beatles en el filo. Rolling Stone México, Febrero 2004, Número 16, 56).

A cincuenta años de uno de los conciertos más importantes de la historia del rock -pues fue la última vez que tocaron juntos en público- siguen estando presentes en nuestra música y en nuestra cultura. ¿Alcanzaron Los Beatles “la cima de las cimas”? Tal vez el concierto en la azotea (rooftop, en inglés) sugiere un simbolismo que obligue a decir que sí. Habrá que leer, escuchar y escribir más sobre ellos.

2 comentarios sobre “Los Beatles: en la Cima de las Cimas

  1. Los Beatles fueron sólo hombres, que quisieron llegar a “la cima de las cimas”, pero basados en sí mismos y no fundados en la piedra angular, que es Jesucristo.

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