Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico

MINISTRAR A OTROS: MÁS MANERAS DE MINISTRAR

Estamos compartiendo “El cómo del discipulado bíblico” como fruto de mi experiencia con Dios en el Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor. Ya se le compartió dos ministerios y los recursos que conducen a su expresión en la vida de un discípulo. A continuación comparto un tercer ministerio, con su recurso correspondiente. La comunión cristiana nos conduce a un ministerio de cuidados.

UN MINISTERIO DE CUIDADOS

La comunión con los creyentes nos guiará, con el paso del tiempo, a discipular a nuevos creyentes. Una parte fundamental en la misión de la iglesia es cuidar a los bebés espirituales y ayudarlos a crecer hasta que lleguen a ser creyentes maduros. Dios le otorga a algunos los dones especiales de orientar y capacitar a otros en varias fases del crecimiento espiritual. Cristo se nos revelará según mantengamos comunión con otros creyentes. Un ministerio de cuidados podría implicar:
• Orientar a los nuevos creyentes cuando tienen su experiencia personal del nacimiento espiritual y aceptan a Jesucristo como su Señor y Salvador.
• Ayudar a los bebés espirituales, a comprender, el significado bíblico de tener vida nueva en Cristo.
• Guiar a un grupo pequeño de discípulos a conocer lo que significa ser un seguidor de Cristo.
• Animarlos a prestar servicio a su Dios y Señor, desempeñando cargos en su iglesia local.
• Capacitar líderes espirituales.
• Enseñar a las personas como presentar las buenas nuevas de salvación y preparar su testimonio personal de salvación.
• Apoyar en sus necesidades íntimas, mediante la consejería bíblica.

En todas las situaciones, la nutrición podría implicar servirles de ejemplo al igual que Cristo hizo en la formación de sus discípulos. Las personas necesitan ver ejemplos de la vida cristiana que le guíen a Cristo.

¿Recuerda la definición de discipulado? Discipular es guiar a otros a desarrollar una relación personal de obediencia a Cristo para toda la vida, en la que Jesús transforme su carácter para que sea más parecido al de Cristo, reemplazará sus valores por los valores del reino de Dios y le dará parte en la misión de Cristo: en el hogar, la iglesia y el mundo.

Para cumplir con la “Gran Comisión”, necesitamos guiar a otros a una relación personal de obediencia a Cristo para toda la vida. Esa es nuestra responsabilidad. Luego, déjelos que crezcan en su relación con Cristo, hasta que Él los transforme a su imagen y semejanza y los haga participar en la Misión de Cristo (la de Dios). Cada discípulo debe ayudar a otros discípulos a tener comunión los unos con los otros.

EL MINISTERIO DE EVANGELISMO

El cuarto ministerio del discípulo es: Compartir a Jesús, dando testimonio personal de salvación que lo conduce a un ministerio de evangelismo. El recurso que los discípulos tienen para tener un estilo de vida diferente, es el testimonio.

El evangelismo es la proclamación de las buenas nuevas de salvación. Nuestro evangelismo es el instrumento que usa el Espíritu Santo para convertir un alma perdida (ganar almas). Cuando usted les cuenta a ellos acerca de Cristo, los llama a arrepentirse y a dar la gloria a Dios por su trofeo de la gracia. La Gran Comisión lo llama a usar el recurso del testimonio. Por medio de la obediencia a la Gran Comisión, como discípulos asumimos la responsabilidad ante nuestro Dios y Señor de evangelizar a otros y comunicarles el conocimiento y la verdad del gran amor de Dios. El testimonio personal es una manera importante de expresar el ministerio de evangelismo.

GUÍA DE COMUNIÓN CON EL MAESTRO

Lea 1 Timoteo 6:11-21. Pablo utiliza verbos activos y enérgicos para describir la vida cristiana: huir, perseguir, pelear, echar mano. Algunos piensan que el Cristianismo es pasivo, que prefiere esperar hasta que Dios actúe. Pero debemos tener una fe activa, obedeciendo a Dios con valor y fe, y hacer lo que sabemos que es correcto. ¡Es tiempo de que ponga su fe en acción! ¡No espere, actúe!

El Hno. Cuau comparte como le habló Dios a través de este pasaje bíblico.

¿QUÉ ME DIJO DIOS?

• La vida cristiana es fe en acción.
• Huir del amor al dinero. Perseguir la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
• Ser generosos y no arrogante. Cuidarse de no poner nuestras prioridades en el dinero, sino en el Dios viviente.
• Para los que no tenemos mucho dinero, podemos ser ricos en buenas obras.
• Para los líderes de la iglesia: corregir doctrinas erróneas y tratar a todos con justicia y amor.
• Aspectos importantes en la vida de la iglesia: Conocer a Dios, trabajar juntos en armonía fraternal y llevar las buenas nuevas de salvación al mundo.

¿QUÉ LE DIJE YO A DIOS?

Señor, dame la fortaleza, convicción y deseo de:
• Poner mi fe en acción diariamente.
• Ser generoso con mis ofrendas, diezmo y dones, porque el dar no empobrece sino enriquece.
• Sígueme capacitando como líder de tu iglesia.
• Ser agente de cambio e influencia, para trabajar en armonía con mis consiervos, en la misión de la iglesia.

FE EN ACCIÓN

Querido hermano, medite y entienda lo que significa vivir una vida cristiana, De tal manera que su modo de vivir haya cambiado en nuevas formas de pensar y de conducirse, haciéndose obvias en sus acciones. Recuerde que, como discípulos de Jesús, debemos ayudar a otros discípulos a crecer en comunión de los unos con los otros y que todo evangelismo comienza con el testimonio personal. ¡Cristo cuenta contigo!

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

Tomado y adaptado del libro “Vida Discipular” y de compartir mi experiencia con Dios.