Cien Años de CUPSA

Cien años de Casa Unida de Publicaciones: fiesta y reflexión (1919-2019)

Hoy más que nada se necesita escribir, reflexionar y leer, pues el libro es pieza fundamental para comprender esta realidad. No importa si es digital o es físico, la iglesia evangélica y CUPSA deben ser un aporte para promover el Reino de Dios.

Gerson A. Trejo Gutiérrez

Para Jorge y Andrea

Los 100 años de Casa Unida de Publicaciones (CUPSA) es un momento para celebrar juntos, es decir estar contentos pues no siempre alguien llega a un cumplir esa edad, por lo que la alegría y el orgullo debería dibujarse en nuestros rostros; pero también es un tiempo para reflexionar sobre sus orígenes, su desarrollo y el futuro editorial evangélico, entre muchos temas más. Solo me gustaría escribir algunos aspectos fundamentales de esta empresa y sus implicaciones al protestantismo mexicano.

1. La historia de Casa Unida de Publicaciones es la historia del protestantismo en México

El día que se inauguró, 1 de abril de 1919, no hubo encendido de máquinas, solo una reunión de la Junta de Directores, para decir que “se abrieron las cuentas”; lo cual significó, una invitación a las diferentes Juntas Misioneras de cada denominación, para que estas pudieran hacer sus depósitos en el banco, con el fin de tener efectivo y desarrollar un trabajo en la nueva empresa. Las iglesias participantes tenían asignado cierta proporción de dinero y de acciones correspondientes a su capacidad económica, la cual sumaria la cantidad de cincuenta mil pesos (AHCUPSA, Febrero 1919):

IGLESIAMONTO (pesos)
Iglesia Presbiteriana en EUA10,000
Iglesia Metodista Episcopal 10,000
Iglesia Metodista Episcopal del Sur 6,000
Iglesia de los Discípulos 5,000
Junta Americana (Congregacionales) 5,000
Bautistas (del Norte)5,000
Iglesia Presbiteriana en los Estados Unidos (Sur) 4,000
De los Amigos2,500
YMCA2,500
Total50,000

Esta nueva editorial tenía como objetivo: producir un periódico; editar una serie de “buenos libros”, los cuales serían útiles a todas las iglesias involucradas; producir los materiales El Fanal y las Hojas Bíblicas, que eran los libros usados por presbiterianos y metodistas para sus estudios dominicales; por último, era tener un “deposito” de libros para venderlos, es decir una librería. Sin embargo la entrada de una editorial como CUPSA no se puede entender sin el contexto que se vive, el cual está ligado al Plan de Cincinnati y lo que conllevó su establecimiento.

La mayoría de las veces suele criticarse este Plan porque se piensa principalmente en el tema de la propuesta territorial. Esta propuesta fue muy polémica porque significó que a cada denominación evangélica se le iba a asignar un espacio de trabajo eclesial, esto con el fin de que no hubiera “competencia” entre iglesias, lo cual implicaría ceder las propiedades existentes a la denominación que iban a trabajar en esa zona. Es obvio que no gustó a muchos pastores mexicanos y algunos norteamericanos, sin olvidar a buena parte de los miembros de las iglesias; pero este aspecto es uno de los varios existentes en este Plan, pues se dividió en Educación, Literatura y Territorio, así como sus derivadas. Por lo que podemos decir que Casa Unida de Publicaciones surgió de este Plan, sin embargo tenemos que ser claros en cuanto a que su origen pudo planearse fuera del país, sin embargo hubo elementos dentro del país que fueron definiendo el trabajo mismo de esta editorial. Se trata de comprender que CUPSA no fue una empresa plantada por las iglesias norteamericanas y que las iglesias mexicanas aceptaron y ya. No, se trata más bien de una serie de aspectos, tanto dentro como afuera, que fueron definiendo el trabajo de esta nueva institución editorial, lo cual debe de ser estudiada con mayor amplitud.

Por esto mismo la historia de CUPSA no puede delimitarse a una historia de una empresa fuera del contexto religioso mexicano. Se trató de la conformación del trabajo evangélico en el país, en medio de una realidad social, pero también política, en donde denominaciones e iglesias participaron para promover la Biblia y su mensaje, a través de los años.

2. La historia de Casa Unida de Publicaciones es la historia de las editoriales evangélicas

Desde antes de que llegaran las diferentes denominaciones hubo personas y grupos de “protestantes” que se reunían para alabar a Dios, con sus liturgias y enseñanzas particulares. Fue obvio que hubo ataques de “fanáticos” católicos y otros grupos, no obstante en ese momento y posteriormente con la llegada de los misioneros norteamericanos a partir de 1870, hubo un aumento de conversos. Antes de la llegada de las misiones hubo periódicos como La Antorcha Evangélica, La Estrella de Belén, El Ramo de Olivo y La Lanza de Baltazar, entre otros, que “inauguraron” una disidencia religiosa, como “protestantes”, en donde expresaron su oposición al catolicismo pero también su adhesión al liberalismo. En cada hoja de estos periódicos uno puede notar el estrecho vínculo entre ser protestante y apoyar el liberalismo, por eso no es de extrañar que fueran masones, anticatólicos, que apoyaran las constituciones de 1857 y la de 1917, y que hasta participaran en los diferentes movimientos militares del siglo XIX y aun en la Revolución Mexicana. Cada periódico era un espacio de enseñanza bíblica pero también de conciencia social, política y también de arte, pues se escribía sobre poesía, literatura y música.

Imprenta Metodista. Fotos Tomadas del Libro conmemorativo de las Bodas de Diamante de la Iglesia Metodista de México, 1873-1948.

Con la llegada de las misiones norteamericanas a México hubo un crecimiento de comunidades protestantes por todo el país, pero también aumentaron las críticas hacia estos grupos, sobre todo después de 1867. El primer periódico denominacional que logró distribuirse por todo el país fue El Abogado Cristiano Ilustrado, esto en 1877 y surgió ante la serie de críticas que aparecieron en diferentes medios, por lo que el Dr. Butler, misionero metodista planteo la necesidad de defenderse ante “infames ataques”. Un año después apareció El Evangelista Mexicano, vinculado a los metodistas del sur y posteriormente en 1885 El Faro, ligado a los presbiterianos. Debo decir que hubo un boom del periodismo evangélico, aunque muchos de ellos eran referencia local y no nacional, sin embargo uno no puede dejar de notar la importancia que tuvieron para la sociedad mexicana. A continuación presento la serie de periódicos que encontré entre 1869 a 1915.

AñoNombre del periódicoLugar de su publicaciónÓrgano eclesial
1869La Antorcha EvangélicaZacatecasSin denominación
1870La Estrella de BelénMéxicoIglesia de Jesús
1872El Ramo de OlivoTamaulipasLos Amigos
1873La Lanza de San BaltasarGuadalajara, Jal.Congregacionalista
1875El BautistaOaxaca de JuárezBautista
1875El HeraldoToluca, Mex.Sin denominación
1877El Abogado Cristiano IlustradoCd. de MéxicoMetodista Episcopal de México
1878El Evangelista MexicanoCd. de México y San Luis PotosíMetodista Episcopal del Sur
1880El Amigo de la NiñezCd. de MéxicoMetodista
1883El CoadjutorMonterrrey, N.L.Bautista
1883El Heraldo MexicanoSaltillo, Coah.Bautista
1884La Estrella de la MañanaJaliscoCongregacionalista
1884El AdjutorMonterrey, N.L.Bautista
1884El Mexicano BautistaMonterrey, N.L.Bautista
1885El Faro Cd. de MéxicoPresbiteriano
1885La LuzCd. de MéxicoBautista
1886El TestigoGuadalajara, Jal.Congregacionalista
1890El Expositor BíblicoGuadalajara, Jal.Bautista
1891El Católico ConvertidoMatehuala, S.L.P.Los Amigos
1891El AtalayaGuadalajara, Jal.Congregacionalista
1894El SembradorOrizaba, Ver.Sin denominación
1894El Progreso CristianoAguascalientes, Ags.Presbiterianos de Cumberland
1895-96El Mensajero / Amigo de la VerdadMéxicoAdventistas del 7o. Día
1896El EvangelistaCd. Juárez, Chih.Discípulos de Ciisto
1898El Esforzador MexicanoMatamoros, Tamps.Presbiteriano
1889-1900La Buena LidIglesia Episcopal
1889MemorandoMonterrey, N.L.Discípulos de Cristo
1900El EvangelioGuaymas, Son.
1904El Cristiano BautistaNuevo LeónBautista
1905Nuestros NiñosBautista
1905México Evangélico
1907México Distrito FederalMetodistas
1908ExcélsiorGuadalajara, Jal.Metodista
1908Atalaya BautistaToluca, Mex.Bautista
1910El BautistaLeón, Gto.Bautista
1915El Foro CristianoBautista

Usando estos tres periódicos como fuentes (El Faro, El Abogado Cristiano Ilustrado y El Evangelista Mexicano) uno descubre que tenían 4 funciones principales: de defensa contra los ataques doctrinales y de información; promotores del evangelio para la gente que no tenía acceso a un grupo evangélico; enseñanza doctrinal y de cultura general para sus miembros; y de información sobre actividades y eventos del trabajo denominacional. El periódico significó ser el rostro de cada denominación, por lo que la inversión para este tipo de publicaciones fue grande, sin embargo las editoriales también trabajaron en producir libros de doctrina, folletos e himnarios para sus propios grupos, los cuales solían ser, principalmente, traducciones.

Para comprender el cierre y la unión entre las editoriales en 1919, debemos decir que estas nunca tuvieron números negros, solían tener pérdidas por diferentes motivos: falta de pagos, adeudos constantes, aumento en los materiales, entre otros problemas. Por eso con la Revolución Mexicana tuvo efectos mucho más críticos en todas las editoriales. El testimonio de la Casa Bautista de Publicaciones en México es el claro ejemplo de lo que pasaron las editoriales evangélicas, durante la Revolución. En 1913 habían reducido a su personal en un 50 por ciento, pues “había una completa paralización de los negocios”, planteando que era necesario “suspender la publicación de El Bautista al final del año. Dio tres razones para esta decisión: (1) La revolución y sus efectos sobre las iglesias, el transporte, etc.; (2) el aumento en los precios del papel, la tinta, etc., lo que hacía imposible balancear entradas con salidas; y (3) la Sociedad de Misiones Domésticas de los Bautistas Americanos estaba retirando su apoyo financiero para el periódico. Así finalizó el tercero de los años flacos. Los tres que quedaban solo fueron de mal en peor” (Poe, José Tomás A., 2004, pp. 20-21).

Bajo esas condiciones en México, el Plan de Cincinnati planteó un programa en donde se propuso cerrar las diferentes empresas editoriales denominacionales y abrir solo una con las indicaciones mencionadas, sin embargo esto tenía que ser ratificado en una Convención Nacional Evangélica, la cual se llevó a cabo en 1917 y en la que se tomaron estos y otros acuerdos fundamentales para instaurar esta nueva empresa editorial. De esta reunión vemos que las misiones presbiterianas y metodistas tuvieron gran relevancia pues gozaban de un gran número de miembros y una infraestructura editorial más amplia, lo que generó que tuvieran una mayor injerencia en la nueva empresa. En un principio siguieron el mismo modelo denominacional en donde el periódico, más que los libros, fue el “rostro” de esta unión, de tal forma que de 1919 a 1930 apareció El Mundo Cristiano. A pesar de las buenas intenciones hubo dificultades, lo que originó su cierre y que reaparecieran el periódico metodista El Evangelista Mexicano y El Nuevo Faro en la iglesia presbiteriana.

3. La historia del Casa Unida de Publicaciones es la historia del ecumenismo en México

Poco sabemos de la vida cotidiana de los misioneros norteamericanos en nuestro país, pero alguna vez leí en un periódico del siglo XIX que sin importar la denominación tenían cierto dialogo personal pero también institucional, en donde hablaban de los problemas fundamentales que se tenían en un principio y cómo podían solucionarlos, pero también se apoyaban entre ellos, sobre todo cuando alguien iba a los Estados Unidos y podía llevar alguna carta u otro favor. Es decir había un diálogo en donde se procuraba lograr acuerdos y mejorar sus relaciones. En 1888 los principales grupos evangélicos en México, se reunieron en el templo metodista de “La Trinidad” y también en el presbiteriano El Divino Salvador, para tratar diferentes asuntos vinculados a su trabajo, como el de qué Biblia usar, el himnario evangélico, entre otros temas, los cuales no se han estudiado (Martínez, Joel, 1972, pp. 202-203). La Convención Evangélica de 1917 tuvo como fin la de reunirse todas las denominaciones e implementar el Plan de Cincinnati, sin embargo, debemos tomar en cuenta que más allá de nuestra oposición o no comienza a desarrollarse toda una serie de ideas y trabajos a favor de la “unidad” entre cristianos, el cual se “inaugura” en 1910 con la reunión de Edimburgo y donde se establece que México y los países latinoamericanos no están en los planes de “evangelizar” pues es una zona cristianizada por el catolicismo romano, a lo cual se opondrán posteriormente y desarrollaran un programa de trabajo por todo el continente, llamado Comité de Cooperación para Latinoamérica (CCLA).

Este organismo que se crea en Nueva York, en 1913, tendrá como objetivos planificar y reducir costos para las misiones norteamericanas a partir de programas interdenominacionales en cada uno de los países latinoamericanos, esto con el fin de lograr una mayor autonomía en el trabajo que se realice. Ellos organizaron los Congreso en Panamá (1916), Montevideo (1925), La Habana (1929), etcétera. Además, como se dijo arriba, ellos serán los artífices de El Plan de Cincinnati, implementado en México, el cual sirvió como ejemplo a todos los países latinoamericanos. La crítica que se realizó a la CCLA fue que si ellos eran ajenos a la política intervencionista norteamericana a partir del panamericanismo, por lo que dieron la voz a todo un grupo de hombres y mujeres, intelectuales, pastores y hasta políticos para presentar sus propuestas a la sociedad, sin importar sus críticas a la misma organización. Esto permitió que Casa Unida de Publicaciones abriera sus puertas a la CCLA mediante materiales educativos pero también con aportes de diferentes escritores evangélicos como Alberto Rembao, Gonzalo Báez Camargo, Erasmo Braga, Jorge P. Howard, Samuel Guy Inman y Juan A. Mackay, entre otros. Sin embargo, hubo una mayor independencia en el trabajo editorial, sobre todo a finales de los setentas, permitiendo editar libros ligados a teologías latinoamericanas y de otros continentes, así como libros para un grupo de cristianos mucho más amplio, esto a pesar de que Casa Unida se fue definiendo como una editorial “metodista”, tal y como como lo dijo el gerente Joaquín García en una carta al obispo Dr. Alejandro Ruiz Muñoz (actas de la XLVII Conferencia Anual del Centro, 9 al 13 de julio de 1975). No obstante Casa Unida estableció un criterio de diversificar su trabajo hacia diferentes denominaciones ya sea con los escritores como en la coedición de muchos libros, tal y como sucede en la actualidad, lo cual resulta positivo a favor de un diálogo ecuménico.

Venta de libros en una Conferencia de la Iglesia Metodista. Tomado del Libro conmemorativo de las Bodas de Diamante de la Iglesia Metodista de México, 1873-1948, México, Imprenta Nueva Educación, 1948

4. La historia de Casa Unida de Publicaciones es la historia de una empresa editorial evangélica

El vínculo que tiene el protestantismo con la lectura es fundamental. La reforma protestante está ligada a la imprenta de Gutenberg, pues tiene que ver con la expansión de la Biblia pero también con otros libros y de la educación en general, es decir se crea una infraestructura educativa a partir de la entrada del protestantismo (Velasco Medina, José Luis, 2003). Lo mismo puede verse cuando llega la Biblia en México con James Thomson y su programa lancasteriano; pero también con la escuela que establece Melinda Rankin entre los mexicanos de la frontera con los Estados Unidos; así también con las diferentes denominaciones en México, las cuales implementaron un trabajo educativo, dentro de cada iglesia, muy importante a favor de la sociedad. Los templos se convirtieron en espacios educativos y de salud, por lo que no fue extraño que el pastor fuera también profesor y/o médico.

Conforme creció la necesidad por la lectura aumentó y surgieron las primeras editoriales protestantes en México, como vimos arriba, sin embargo con la llegada de Casa Unida de Publicaciones el libro se convirtió en un mundo de nuevas ideas, de percepciones diferentes a lo que se tenía. Casa Unida tuvo un gran auge de 1936 hasta 1970 y poco a poco disminuirán la producción en el número de libros, debido en gran medida a las crisis económicas de los setentas y noventas, y otros factores (véase cuadro y gráfica de la producción de libros durante estos 100 años), sin embargo, presentaron libros que invitaron a la reflexión, a la crítica social, a la teología, de historia, entre muchos temas. Varios gerentes me presentaron que la crisis vividas en Casa Unida se profundizaron cuando se daban cuenta que los miembros de las iglesias no leían, lo cual debe de ser un tema de análisis. El teólogo Karl Barth habló de la vinculación entre la Biblia y el periódico, lo cual tiene que ver con que si nuestra lectura bíblica es contextual, por lo que los libros deberían ser también ese aporte para profundizar nuestra realidad y donde la Iglesia debe asumir su responsabilidad cristiana.

CUADRO DE LA PRODUCCION DE LIBROS POR DÉCADA (1919-2019)

PeriodoNúmero de libros
1919-193033
1931-194031
1941-1950173
1951-1960295
1961-1970101
1971-1980160
1981-199079
1991-200024
2001-201036
2011-201973
Total1,005

Para finalizar me gustaría decir que es tiempo de alegría por estos 100 años pero también es necesario reflexionar sobre nuestra identidad evangélica protestante. Hoy más que nada se necesita escribir, reflexionar y leer, pues el libro es pieza fundamental para comprender esta realidad. No importa si es digital o es físico, la iglesia evangélica y CUPSA deben ser un aporte para promover el Reino de Dios.

Producción de libros por década en CUPSA (1919-2019).

BIBLIOGRAFIA

Poe, José Anderson, Una Casa para todas las naciones. Cien años de Historia de la Casa Bautista de Publicaciones, EUA, Casa Bautista de Publicaciones, 2004.

Velasco Medina, José Luis, Visión reformada de la misión educativa, El Faro, 2003.


Gerson A. Trejo Gutiérrez
Nacido en 1971, cuenta actualmente con 47 años y desde 2016 es pastor de fin de semana en la Iglesia Metodista “Shalom” en Coacalco, Estado de México. Actualmente está estudiando la licenciatura en teología. Para cualquier contacto, su correo electrónico es gerson.t.trejo@gmail.com.

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