Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
LA VICTORIA DEL DISCÍPULO (Segunda parte)

Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo el cómo del discipulado bíblico, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.

Nuestro Dios y Señor proporciona un recurso espiritual para entrar en esta batalla espiritual y la manera de vencer a las huestes espirituales de maldad: es mediante el uso de la “Armadura Espiritual” mencionada en el pasaje bíblico de Efesios 6:10-20: la verdad, la justicia, el Evangelio de la paz, la fe, la salvación y la Palabra de Dios.

Las batallas espirituales comienzan con la oración y deben llevarnos rápidamente a orar. La oración es un medio por el cual se vale Dios para fortalecernos en su poder. Cuando el discípulo está vestido con la armadura espiritual puede esperar la victoria en oración. En el Antiguo Testamento tenemos un gran ejemplo sobre cómo ganar la victoria comenzando con la oración. Josafat había sido amenazado por tres reyes (Léase 2 Crónicas 20:1-15). En este pasaje podemos resaltar varias acciones de fe que hizo Josafat:
El llamó a toda la nación de Israel a orar.

Después que la nación pasó un tiempo de oración y ayuno, Dios le dice en los versículos 15-17: “Porque no es vuestra batalla, sino de Dios”.

A la mañana siguiente Josafat, alentó al pueblo a creer en Dios. puso un coro frente al ejército para marchar a la batalla. ¡Cuánta fe en Dios!

Cuando llegaron al campo de batalla, Dios ya había hecho que los tres ejércitos enemigos se aniquilaran unos contra otros. Israel avanzó para recoger los despojos.

El secreto de la victoria de Josafat fue:

  • Ganar la batalla en oración.
  • Atacar al enemigo en oración.
  • Disfrutar la victoria que Dios ya conquistó.

Algunas veces tendrá que hacer más que marchar al campo de batalla, pero tenga la certeza que Dios le garantiza la victoria.

Usted, como discípulo de Jesús, está vestido con la protección de la armadura espiritual. El Yelmo de la Salvación protege su mente, la Coraza de Justicia su corazón y voluntad y el Cinturón de la Verdad sus emociones. Estas son tres armas defensivas que Dios le proporciona, contra los ataques del enemigo.

A medida que camina con sus Calzados del Evangelio, harán que se encuentre listo gracias al evangelio de paz. Con una mano sostiene la Espada del Espíritu que es la Palabra de Dios, y con la otra mano sostiene el Escudo de la fe; para rechazar los dardos del maligno.

FE EN ACCIÓN
Querido/a hermano/a, medite en los principios bíblicos que Dios nos revela a través de su Palabra y decídase a vestirse mentalmente con la armadura espiritual para tener la victoria sobre los ataques de sus tres enemigos: la carne, el mundo y Satanás; y úsela de tres maneras:
Cuando busca liberarse del dominio de Satanás en un área de su vida.
Cuando Satanás lo ataca.

Cuando usted ataca a Satanás para rescatar a los que tiene retenidos: “Sabemos que somos hijos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1Juan 5:19). El perdido y el desobediente están controlas por Satanás, y el diablo pelea para retenerlos.

La palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.

Tomado y adaptado del libro ”El Plan Maestro para el Discipulado Cristiano” y de compartir mi experiencia con Dios.


CARTA DE AMOR

Hoy de nuevo es Navidad. Todo el mundo anda con prisas, preparando la cena, envolviendo regalos de último momento, porque las familias se reunirán a celebrar la Navidad. Hoy es mi cumpleaños y nadie se acordó de mí, todos empezaron a repartirse los regalos y a celebrar la navidad, pero se olvidaron de mí que soy el festejado.

imagínate que el día de tu cumpleaños todo el mundo estuviera festejando y que todos se regalaran obsequios unos a otros y se olvidarán de ti. ¿No te sentirías triste? Yo creo que sí. Yo me he sentido así y cada año, en mi cumpleaños, el mundo se ha acelerado más, todo está de cabeza y se olvidan del verdadero significado de la Navidad.

Pero, ¿Sabes? No importa. Yo sigo siendo fiel y estoy preparando una fiesta para el día final y tú serás el invitado especial. Estoy preparando un lugar muy especial para ti. Sólo tienes que aceptar la invitación: creer en mí y recibirme en tu corazón. Y entonces, yo escribiré tu nombre en el Libro de la Vida eterna y morarás conmigo en la eternidad.

Atentamente: Jesucristo.