Jesús Era Insoportable

Jesús era insoportable

Jesús ponía a los líderes religiosos contra las cuerdas, no sólo los denunció, sino que les causó un problema político. Sabiendo ellos que no podrían con Roma, conspiran contra él para acabar con el problema: había que eliminarlo.

Jesús era insoportable, el pueblo creía en él, creían cada vez más que era el mesías, el hijo de David, el gran libertador prometido, que anunciaba buenas noticias a los pobres, libertad a los oprimidos, y a los presos apertura de la cárcel, la remisión de las deudas, el año agradable del Señor.

Jesús ponía a los líderes religiosos contra las cuerdas, no sólo denunciaba su impiedad, su egocentrismo, su falta de misericordia, su hipocresía, su abuso a los necesitados, su deseo de lugares y tratos privilegiados, sino que la creencia mesiánica por parte de la gente les aterraba, esos ignorantes que para ellos eran malditos pues no conocían la ley como ellos, los llevaba a un problema político, Roma los destruiría al saber que se levanta un caudillo, un alborotador que dice ser Rey. Sabiendo ellos que no podrían con Roma, sabiendo que él los rechazaba también a ellos como líderes, conspiran contra él para acabar con el problema, hay que eliminarlo, hay que matarlo ya.

Mientras el pueblo esperaba al hijo de David para restaurar el reino y cual Moisés liberarlos de la esclavitud, y mientas los líderes religiosos lo descartaban como ese Libertador y sentían la necesidad de sacarlo del tablero, Jesús estaba de acuerdo y en desacuerdo con ellos. El era el Rey, pero no era un caudillo, el tenía un gobierno y un pueblo, pero no era en base a espada ni a un rey que es servido, que tal como advirtió Samuel, pide tributos, palacios, esposas, tierras, liderazgo. Él viene a invertir esto, él es un rey siervo, él es un rey pobre, él denuncia por cierto la injusticia, él es un Libertador que debe morir ante la impiedad humana, que viene acabar la separación con Dios que es la injusticia y el dedo acusador de la ley.

Su reino es voluntario, su reino es de amor, su reino se basa en el servicio y amor de cada miembro del reino, en el que todos velen por todos, en que todos se sometan unos a otros, en que se eliminen separaciones de nacionalidad, de sexo, de origen, de conocimiento, todos son iguales, todos son reyes, todos son hijos de Dios, todos se sientan en el trono, todos son sacerdotes y su vocación de vivir en otro mundo en medio del mundo, sería el camino para toda transformación y vida.

Lo que siempre pasa con cada reino, la guerra que elimina cada reino, el asesinato sin fin no tiene poder sobre este reino, morir no significa sino victoria, pues incluso después de la muerte, es donde el reino se vive, no puedes derrocar el reino, no puedes simplemente eliminarlo, entre más los mates, más fuerte se hace, y entre más adversidad tiene su amor y compañía se hace más fuerte. En este reino todo tiene un resumen, su ley es que se amen los unos a los otros y contra eso no habrá ley jamás.

La resurrección, esa locura, venció a los que siempre ganan matando, venció el camino de Caín, que cada reino humano levanta, esta es la fe de los cristianos en verdad, vivir amando a toda costa, vivir en la justicia de estar con los pequeños de la tierra, las viudas, los huérfanos, los despreciados, los no aptos, los necesitados de perdón, los pobres, ese es el reino de Cristo de verdad, que en medio de la aflicción nos da toda esperanza.

Feliz domingo de resurrección a los que están en el mundo pero no son de él, a los que tienen esa ciudadanía y ciudad, de amar al prójimo en todo lugar, de estar con los que sufren, con los hambrientos de justicia, con los que lloran, con los afligidos, los que no desean poder, los que no desean riquezas de este siglo, ni quieren lugares de privilegio sino vivir en esperanza y amor.


Tomado del Facebook de El Otro Canuto, 12 de abril de 2020.