Dios No es un Mago

Dios no es un mago

Silvano Mares Rangel

Lecturas: 1 de Samuel 2:25, Salmos 41:4, Juan 5:14, Juan 9:2, Romanos 3:23.

“Entonces el Señor dijo: Si tuviereis fe como un grano de mostaza diríais a este sicómoro desarráigate, y plántate en el mar y os obedecería”.

Lucas 17:6

Acudo al credo, y empieza diciendo: “Creo en Dios Todopoderoso…”, así lo utilizamos cada vez que afirmamos nuestra fe, así lo creemos los cristianos con base en la revelación divina. Dios no es un mago que usa su varita mágica.

Hoy, estimado lector, nos adentraremos en un tema complejo y preocupante. El concepto equivocado que tenemos de Dios, y eso es grave. No falta quienes dicen que ya es el fin del mundo. Que es castigo de Dios, la pandemia del Coronavirus; Que ya viene Nuestro Señor Jesucristo. Que el Coronavirus es una es uno de los jinetes del apocalipsis. otros se cuestionan si es la voluntad de Dios. Nuevamente nos auxiliamos del Diccionario Enciclopédico de la Biblia y Teología, y el Diccionario de Teología (Harrison).

A expresa solicitud, ahora tratare de ver con profundidad Bíblico-Teológica, este tema que es preocupación de algunos sectores de nuestra sociedad, que piensan que por arte de magia, y por obra y gracia de Dios el Covid 19, puede desaparecer de la faz de la tierra. Nos remitimos al libro de los Principios descrito brevemente en el Génesis, descubrimos una gran verdad, la maravillosa obra de la creación, supera nuestra capacidad de comprensión y nos lleva sin mucho esfuerzo a atribuirle a una inteligencia superior, porque alguien mucho más grande que ella misma y que seguramente mostró su gran magnificencia en la creación.

Entretanto, al reconocer que el universo fue hecho por Dios, no ponemos en duda de que así fue según su sabia disposición, sea de modo instantáneo o no. Podemos admitir que la obra de los seis días se extendió por miles de años al igual que duró un minuto. Lo que no podemos es poner límites al atributo de la omnipotencia de Dios la cual, con permiso del pleonasmo, lo puede todo. Él creó los seres humanos y los dejó desarrollarse según las leyes internas que Él dio a cada uno, para que se desarrollase, para que llegase a la propia plenitud. Él dio autonomía a los seres del universo al mismo tiempo que les aseguró su presencia continua, dando el ser a cada realidad

Al leer el libro de Génesis, existe el peligro de pensar que Dios es un mago, que hizo las cosas “con la varita mágica”; pero porque Dios hizo las cosas, y las dejo andar con leyes internas, que el dio a cada una, para que se desarrollaran, para que llegaran a plenitud. Porque Dios no es un mago, ¡es un creador” Pero cuando al sexto día, llega la creación del hombre, da otra autonomía un poco diferentes, pero no independiente: Una autonomía que es libertad, y dice al hombre que siga delante en la historia y lo hace responsable de la creación. El inicio del mundo no es obra del caos que debe a otro su origen, sino que se deriva directamente de un Principio supremo que crea por amor.

Definamos MAGIA. Magia procede del latín “magia” que, a su vez, se remonta a un vocablo griego. Se trata del “arte” con el cual se pretende producir resultados que son “contrarios a las leyes naturales”. Dicho arte se vale de palabras, conjuros y diversos actos y elementos.

El concepto de magia se utiliza tanto para nombrar a la “ciencia oculta” con pretensión de realidad como al “espectáculo” que, valiéndose de trucos, intenta engañar al espectador con situaciones increíbles y fuera de la lógica. En este último caso, la gente sabe que lo que está viendo no es real, como la desaparición de un objeto o la mutilación de una persona, pero no logra descubrir el secreto detrás de la ilusión.

La magia puede entenderse de distintas formas. La “religión” y numerosos cultos o rituales paganos “tienen un componente mágico o sobrenatural. Creer que alguien puede volver de la muerte es un acto de fe que, para un no creyente, supone algo mágico, por fuera de las leyes naturales y, por lo tanto, imposible. Los magos, los brujos y los hechiceros son quienes administran la magia. Algunos dicen tener poderes sobrenaturales y otros se presentan como vehículos de “Dios”. El ocultismo, el esoterismo y la superstición también están vinculados al pensamiento mágico.

Magia negra. Se conoce con el nombre de magia negra a la serie de actos que proponen métodos y fines mal vistos por la sociedad en la cual se llevan a cabo. Se trata de hechizos que buscan afectar negativamente la suerte de uno o más individuos, provocándoles problemas de salud, accidentes o la pérdida de sus posesiones, entre otras desgracias. mediante la magia negra se busca el “dominio” o el control de otros seres vivos, y para ello se aprovecha una serie de herramientas que teóricamente confieren a sus usuarios poderes excepcionales. Cabe mencionar que siglos atrás no existía una línea divisoria clara entre la religión, la ciencia y estas prácticas maléficas. Fue recién con la llegada del siglo XIII que sus caminos comenzaron a separarse. Por otro lado, se denomina “hematomancia” o “magia roja” a aquella que se vale de la utilización de “sangre” y otros tejidos orgánicos para sus hechizos. En la actualidad, muchas civilizaciones de occidente la consideran una clase de magia negra, especialmente cuando los componentes vivos utilizados para los conjuros pertenecen a terceros, a alguien a quien se desee afectar.

La magia roja puede tener objetivos relativamente positivos, tales como el enamoramiento y la plenitud sexual, aunque su uso con fines destructivos y de manipulación es más común. Cuando se utilizan “tejidos” de la persona que realiza el conjuro se puede considerar magia blanca. Por último, la magia que evoca a los espíritus de los fallecidos y que controla a los demonios se conoce como “necromancia”. Durante mucho tiempo se practicó en las cortes de reyes y pontífices, hasta que la “teología” escolástica consiguió erradicarla.

Ahora, definamos a DIOS. Dios “es el ser supremo” al que las religiones monoteístas consideran como creador del “universo” Se trata de una deidad a la que diversas “religiones” rinden culto y alaban. La palabra proviene del concepto latino “deus” y se escribe con mayúscula inicial cuando se refiere a la mencionada idea de ser supremo para las religiones como el “cristianismo, el judaísmo y el Islam,” entre otras. Los Atributos de Dios se definen a partir del Concepto fundamental de atributo divino, que no es más que la perfección característica de Dios, perteneciente al ser divino y capaz de ser manifestado a sus criaturas.

Veámoslo más a detalle: Dios tiene atributos Divinos, Los atributos divinos son perfecciones divinas distintas entre sí, pero de tal manera arraigada en la plenitud única e infinita del ser de Dios. Actúan todas juntas ejemplo: ¨Dios es amor¨, no solo tiene amor, sino que es el amor mismo, pero no puede estar separado de su justicia, su sabiduría…etc. Atributos naturales. Eterno. La eternidad se define como ¨un indivisible presente que dura siempre¨. Como atributo de Dios, identificado con su Ser Infinito, podemos describirlo como ¨ la posesión perfecta y simultáneamente total sin principio, ni fin y sin mutación- de la infinita vida divina Ante la imposibilidad de expresar adecuadamente en el lenguaje humano la eternidad de Dios, la Biblia hebrea nos dice que Dios es ¨ desde el siglo y hasta el siglo ¨. El griego del Nuevo Testamento lo presenta como ¨el que es y que era y que ha de venir ¨ (Apocalipsis 1:8) donde se atribuye a Jesucristo la eternidad, descomponiéndola en los tres tiempos (Hebreos 13:8) dice: ¨Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos ¨ (Ver también Proverbios 8:22; 1 Corintios 2:7; Efesios 1:4; 1ª. Timoteo 1:17, Apocalipsis 15:8). Omnipresente. Dios es inmenso, es decir, sin medida, no tiene extensión, ni está sujeto a las limitaciones que el espacio impone.

Siendo Dios un Espíritu Infinito, penetra todo espacio, está presente con toda plenitud de su Ser en todos y cada uno de los lugares existentes y posibles. Este ejemplo lo podemos ver en (1º.Reyes 8:27 y Salmo 139:7-12). Aunque Dios está en todas partes, no significa que habite en todas partes, solo cuando está en relación directa con un grupo o con una persona, se dice que habita o vive en ellos (Génesis 28: 15 -16; Deuteronomio 4:39; Josué 2:11; Salmo 139:7-10; Proverbios 15:3; Isaías 66:1; Jeremías 23:23-24; Amós 9: 2-6; Hechos 7:48-49).

Omnisciente. El conocimiento de Dios es perfecto. En todas las pruebas de la vida, el creyente puede estar seguro de que nuestro Padre sabe (Mateo 6:8). Dios ve el futuro pero no lo fija o determina para el hombre, aunque él sepa de antemano de qué manera empleará una persona su libre albedrío no significa que influirá en la elección de este. (Génesis 18:18-19, 2 Reyes 8:10-13, 1º Crónicas 28:9, Salmo 94:9, Lucas 16:15, Hechos 15:8,18, Romanos 8:27,29; 1Corintios 3:20; 2Timoteo 2:19, 1Pedro 1:2; 1Juan 3:20).

Omnipotente. La Biblia nos ofrece copiosos testimonio de este soberano e infinito poder de Dios. Ejemplo de ello lo podemos encontrar en Génesis 17:1; 18:14, Salmo 115:3 y Mateo 19:26). Para describir este atributo divino podríamos decir que Dios es la Causa Primera, Absoluta, Infinita, Necesaria y Suficiente, de todo cuanto tiene razón de ser. Por la creación, conservación e intervención de todo lo que existe y sucede, todo el ser de todos los seres creados es efecto de la causalidad divina (Hechos 17:25, 28). Ningún ser creado puede crear, o sea, sacar de la nada, sino solo, hacer o fabricar, es decir, dar figura o disposición a los materiales creados por Dios, que encuentra en la naturaleza. La omnipotencia de Dios significa dos cosas:

  1. Su libertad y poder para hacer todo lo que es consecuente con su naturaleza. ¨Porque nada hay imposible para Dios”
  2. Su control y soberanía sobre todo lo hecho o que puede ser hecho.

Atributos morales. Dios es amor (1 Juan 4:16), Dios es justicia (Salmo 145:17), Dios es verdad (Deuteronomio 32:4), Dios es sabiduría (Romanos 11: 33), Dios es santo (1 Pedro 1:16), Dios es Amor. Esta es una de las tres definiciones de Dios que nos ofrece el Nuevo Testamento (“Dios es Espíritu” Juan 4:24; “Dios es Luz”, 1 Juan 1:5; ¨Dios es Amor¨, 1 Juan 4:8,1).

Es el atributo por cuya razón desea mantener una relación personal con los que llevan su imagen y especialmente con los que han sido hechos santos y son como Él en carácter. Note de que manera es descrito el amor de Dios (Deuteronomio 7:8; Efesios 2:4; Sofonías 3:17; Isaías 49:15; Romanos 10:18) En los siguientes versículos nos muestra hacia quienes se manifiesta (Juan 3:16; 16:27; 17:23; Deuteronomio 10:18). Y en estos como se demostró (Juan 3:16; Romanos 9:13; Isaías 43:3 y 4; Tito 3:7; Efesios 2:4).

La justicia de Dios, es santidad en acción. La justicia es la santidad de Dios manifestada en el trato justo con sus criaturas. ¿Cuándo manifiesta Dios este atributo?, cuando declara inocente al que lo es y condena al malvado y vela porque se haga justicia. Dios juzga descubriendo Él mismo las pruebas. cuando perdona al penitente (Salmo 51:14; 1 Juan 1:9; Hebreos 6:10). Cuando castiga y juzga a su pueblo (Isaías 8:17; Amós 3:2). Cuando salva a su pueblo (Isaías 46:13; 45: 24,25). Libera a su pueblo de sus pecados y de sus enemigos y el resultado es justicia del corazón (Isaías 60:21; 54:13; 61:10). Cuando proporciona la victoria a la causa defendida por sus siervos fieles (Isaías 50:9).

Dios es Verdad. El hecho de que sea el ¨único Dios verdadero¨ (Juan 17:3) nos da la medida de la verdad de Dios: es el único que merece ese nombre, pues solo Él responde al concepto genuino de verdadero Dios. Y, como todo atributo divino se adhiere sustantivamente en el Ser divino, Dios, no solo es verdadero, sino que es la misma verdad. Por eso no puede ser autor del pecado, porque el pecado es la mentira radical. El hecho de que Jesús se llame así mismo ¨la Verdad¨ (Juan 14:6) es una prueba más de su divinidad, porque solo el ser divino se identifica sustantivamente, son una perfección. La inmanente e infinita Verdad de Dios nos lleva a dos consecuencias de extrema importancia:

Cuando Dios diseña todas las cosas y gobierna el curso de los acontecimientos a fin de que se cumplan sus buenos propósitos, llamados a ello Providencia. La providencia general de Dios está relacionada con el gobierno del universo en general; su providencia particular tiene que ver con los detalles de la vida del hombre (Salmo 104:24; Proverbios 3:19; Jeremías 10:12; Daniel 2:20, 21; Romanos 11:33; 1 Corintios 1:24,25, 30; 2:6,7; Efesios 3:10; Colosenses 2:2,3).

Dios es Santo. La santidad de Dios significa la absoluta pureza moral; no puede pecar ni tolerar el pecado (Éxodo 25:11; Josué 24:19; Salmo 5:4; Isaías 6:3; Lucas 1:49; Santiago 1:13; Apocalipsis 4:8) La raíz etimológica del vocablo ¨Santo¨ es separado, apartado.

Visto todo lo anterior, caro lector, ¿usted cree que Dios utiliza recursos de magia para usar su poder? Veamos ahora, ¿Qué dice la Biblia acerca de esto? La práctica de la adivinación está prohibida por Dios. Levítico 19:26 señala: “No practiquen la adivinación ni los sortilegios”. La adivinación es abominación a Dios, según se desprende de lo señalado en Deuteronomio 18:9-14: Cuando entres en la tierra que te da el Señor tu Dios, no imites las costumbres abominables de esas naciones. Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos. Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor, y por causa de ellas el Señor tu Dios expulsará de tu presencia a esas naciones. A los ojos del Señor tu Dios serás irreprensible. Aunque puedan dar un mensaje que aparenta ser bueno, no los escuchen. Invocar espíritus de muertos y la adivinación, normalmente está ligado

En Jeremías 27:9: “Por tanto, no les hagan caso a sus profetas ni a sus adivinos, intérpretes de sueños, astrólogos y hechiceros, que les dicen que no se sometan al rey de Babilonia”. Levítico 20:27: “Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.” Isaías 8:19-22: Si alguien les dice: «Consulten a las pitonisas y a los agoreros que susurran y musitan; ¿acaso no es deber de un pueblo consultar a sus dioses y a los muertos, en favor de los vivos?», yo les digo: « ¡Aténganse a la ley y al testimonio!» Para quienes no se atengan a esto, no habrá un amanecer.

Ustedes habrán de enfurecerse cuando, angustiados y hambrientos, vaguen por la tierra. Levantando los ojos al cielo, maldecirán a su rey y a su Dios, y clavando la mirada en la tierra, sólo verán aflicción, tinieblas y espantosa penumbra; ¡serán arrojados a una oscuridad total!

Dios constantemente ha dicho que no consulten a los muertos ni hagan caso de los adivinos. Mediante las profecías, Dios advierte al pueblo, no a la adivinación; su instrumento es el profeta, no el adivino; su obra es la revelación bíblica, no el ocultismo tenebroso. 1ª. Timoteo 4:1: “El Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos algunos abandonaran la fe para seguir a inspiraciones engañosas doctrinas diabólicas”.

Visto, todo lo argumentado, seria blasfemo afirmar un concepto mágico de Dios. El es el Ser supremo. Pero surge la pregunta ¿Dónde esta Dios que no hace nada? ¿Por qué no se apiada del género humano y elimina la pandemia si es que tiene tanto poder?. Esta pandemia, no es la voluntad de Dios, pero en su soberanía Él la permite, porque es consecuencia del pecado del género. Humano. Lo mejor que podemos hacer, es ver el lado bueno de todo esto, y cambiar nuestra actitud hacia nuestros semejantes, practicar la verdadera religión del amor y de la justicia; la cuarentena nos ha cambiado para bien o para mal pero nos ha cambiado. Hemos aprendido a escuchar la voz< de Dios, en el silencio de la ciudad.

Volviendo al principio, Jesús condena la Falta de fe. La fe no es algo mágico, es una relación con Dios. La fe siempre vence, es un don que se pide no una cosa que se aprende en los libros, o “algo mágico”, en Hebreos 11:1, se nos dice: ”Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve”, por lo que vemos se usan dos verbos Esperar y certeza. El apóstol Juan, afirma, que la victoria sobe el mundo es nuestra fe. “nuestra fe, gana siempre”. “la fe es victoria”

Como hemos visto con detalle, no es cuestión de magia, es un asunto de fe.

Con mi afecto y respeto, su servidor y amigo.