<strong>Crónica SEHIMM</strong>

Crónica SEHIMM

Entrega de venera “Dr. Gonzalo Báez Camargo” a Luis Rublúo Islas.

Oswaldo Ramirez González

El pasado 28 de enero del presente año tuvo lugar la tercera entrega de la venera “Dr. Gonzalo Báez Camargo” de la SEHIMM. Esta vez la distinción correspondió al periodista, cronista, historiador y escritor de origen realmontense, Luis Rublúo Islas. La ceremonia llevada a cabo en el Templo “Bethel” de la Colonia Portales, en la Ciudad de México.

El evento fue  trasmitido en vivo a través de la página oficial de SEHIMM en Facebook y del canal de la iglesia local en YouTube pasadas las 18 horas tiempo del centro de México. La dirección estuvo a cargo del Dr. Daniel Escorza Rodríguez, Secretario y miembro de SEHIMM. Quien de manera amena y cordial presentó la participación de cada momento:

El acto inició con la bienvenida y el agradecimiento del Presidente de  la sociedad, Mtro. Oswaldo Ramirez González, que en una breve introducción agradeció a la iglesia local y al comité organizador. Posteriormente toco el turno a la Pbra. I. Edith  Molina Valerio, pastora local quién reiteró los saludos de bienvenida a nombre de la congregación de “Bethel”, y de la conferencia (CAM).

El siguiente orador fue Miguel Ángel Rublúo, hermano del homenajeado que refirió a los aspectos  familiares. En ellos destacó algunas anécdotas entre las que destacó el gran respeto que su hermano le tenía al Dr. Gonzalo Báez Camargo, entre ellos la referencia al libro “Para que el mundo crea”, además de sus aportes en los estudios de las escrituras bíblicas y los rollos del Mar Muerto. Todo ello como aquellas charlas que entre hermanos Miguel ángel y Luis compartieron en relación al Dr. Báez Camargo. Refiere también a uno de los libros del homenajeado titulado “Viajes alrededor de la Biblia”, así como su participación en el libro “Quinientos años de Reforma Protestante”.

Tocó el turno al Lic. Juan Manuel Menes Llaguno, cronista vitalicio del estado de Hidalgo y amigo del homenajeado, quien por medio de una video grabación se dirigió a Luis Rublúo felicitándolo por su aporte y el reconocimiento de SEHIMM en relación a la historia del metodismo. Dentro de los puntos a recordar de su trayectoria destacó la conmemoración de los 40 años que como escritor el hno. Rublúo conmemoró en la iglesia de Gante ya hace varios ayeres. Menes Llaguno trajo a su memoria cuando junto con otros colegas fue contactado Centro Hidalguense de Investigaciones Históricas para conformar el Primer Encuentro de Historiadores de Provincia en el año de 1972. Recordó el momento en que los presentaron y el asombro y admiración que causó su obra bibliográfica en un congreso en San Luis Potosí.

Así pues, Menes señalo que considera al hno. Rublúo como un guía y hermano mayor e hizo alusiones rememorando a la esposa del homenajeado, Judith, quien se convirtió en su alter ego e inspiración, y en el trabajo administrativo que desempeño en su estado natal como el de Secretario de Cultura y que fue pionera para el ingreso del Archivo Casasola en Hidalgo. Finalmente señalo de manera general las referencias en sus obras de manera directa e indirecta y la admiración reiterada por parte de sus colegas hidalguenses. Así como a su trabajo como presidente (aún en funciones) de la Academia Hidalguense de la Historia

Siguiendo con la participación de los invitados tocó el turno al hno. Victoriano Báez Camargo, amigo del homenajeado y padre de quien lleva el nombre dicha venera. El orador agradeció la distinción y señaló que el hno. Rublúo es el heredero literario de su padre, pues por mucho tiempo estuvo ligado a él y a su familia. Recordó sus años mozos cuando se conocieron en la escuela, el Instituto Juárez como destacado deportista e inquieto estudiante, ávido de la lectura. Recordó el apodo que con cariño acuño el hno. Luis como “Marqués de Real del Monte”, y sus más de 70 obras y señaló las grandes enseñanzas de cada una de sus obras y que en ellas no solo está marcada su ideología y su formación sino la influencia de muchas personas.

La siguiente oradora fue la hna. Susana Zapata, Directora General de Archivo e Historia de la IMMAR, quien destacó no solo la importancia del trabajo intelectual al interior de la iglesia y la SEHIMM sino en el ámbito secular y cultural. Susana Zapata recordó que en la adolescencia visitó Real del Monte, Hidalgo junto con su familia, ahí fue por primera vez dónde escuchó el nombre de Luis Rublúo, ambos, la familia de la directora y el homenajeado comparten orígenes en aquel pueblo mágico. Además mencionó el excelente trabajo que realizó cuando fue director del archivo metodista así como su carácter metódico para clasificar documentos y las anécdotas interesantes que le ha escuchado decir sobre su tierra natal y de algunas etapas del metodismo mexicano.

Acto seguido se dio paso a la condecoración del hno. Luis Rublúo por parte del presidente de SEHIMM Mtro. Oswaldo Ramirez González y por el hno. Victoriano Báez Camargo. En palabras previas a la colocación de la venera el presidente justificó la creación de esta como un esfuerzo para reconocer los méritos en el trabajo historiográfico, compilación y difusión de la historia del metodismo en México. Terminadas las palabras introductorias se procedió a la colocación de la venera, seguida de un reconocido aplauso por parte de los asistentes.

Una vez colocada la presea el hno. Luis Rublúo tomo la palabra para agradecer y señalar su sentir como siervo y como académico. Detalló su experiencia cuando publicó por primera vez, pese a que consideró el gran cario que lo une a la iglesia de Gante 5, aclaró que la entrega de la presea en Bethel por lo que significó para su trabajo como escritor (en esa iglesia comenzó a escribir).

Recordó su tierna infancia, sus primeros escritos y señaló que en su juventud el manifestó a su padre que el sería escritor cuando fuese adulto. Así lo cumplió volviéndose columnista de varios diarios de  tiraje nacional y escribiendo  sus primeros libros dedicados  a la historia del metodismo y de carácter teológico. Relató también la anécdota cuando el Dr. Gonzalo Báez Camargo lo apoyó para que no fuera expulsado de su escuela debido a una injusticia relacionada con el recital de un poema a la directora de la institución.

En cuanto a sus recuerdos en la iglesia de Bethel, rememoró las enseñanzas de los pastores Larios Luna y del Pbro. Rolando Zapata. Con orgullo admitió la gran influencia intelectual del Dr. Báez Camargo (Pedro Gringoire) pues no solo convivió de manera cercana con su familia sino que sus textos lo influenciaron, por lo que afirmó su hermano Miguel Ángel, el hijo del Dr. Báez Camargo,  Victoriano y el mismo. 

Casi al final de sus palabras de agradecimiento Luis Rublúo tuvo el gesto de presentar a un niño a quien llamó con cariño Miguelito y que perteneciente a  una familia de dicha congregación. Señaló que el pequeño es autor de un libro de cuentos y se comprometió a publicar y encaminar su carrera en las letras. Al concluir su participación en el estrado, agradeció a la vida, a su familia (filial y de fe), a sus amigos y a la congregación por esos momentos.

Para cerrar el acto ceremonial tocó el turno al Pbro. Moisés Morales Granados, Obispo de la Conferencia Anual de México (CAM) quien oró por la vida del hno. Luis Rublúo Islas “Marqués de Real del Monte”, que es como se le conoce cariñosamente al homenajeado. En el exhorto  el Pbro. Morales instó a conocer la historia de la iglesia y al compromiso que los siervos escritores dedican para promoverla, puesto que en tiempos peligrosos Dios da luz a hombres valerosos como lo es el hno. Rublúo. Al final del acto se dedicó tiempo para las fotografías con los invitados y a los saludos de hermanos que siguieron la trasmisión desde varias partes del país y del mundo.