Crónica VIII EDBDC «Mi Refugio»

Crónica VIII EDBDC «Mi Refugio»

Como testimonio a los ligueros y  ligueras del país.

Tengo la dicha de compartir con ustedes un testimonio que no sólo es mío, sino pertenece a 135 ligueras y ligueros que el pasado 29 de julio nos reencontramos en el primer evento presencial a nivel distrital. La ocasión para tal reencuentro fue la celebración de los VIII Encuentros Distritales con el título “Mi refugio” ¡todos, absolutamente todos necesitábamos un refugio! Y el Señor permitió que fuera entre sus brazos, juntos, después de haber pasado mucho tiempo a distancia.

Habían pasado tres años desde que comenzaron los preparativos que se vieron truncados por la pandemia. Hubo tiempos de incertidumbre, pero Dios fue disipando todas las dudas. Tuvimos la bendición de contar con muchos colaboradores entre ellos: Daniel Ivan Valentin Rea, exliguero de la liga “Mensajeros del maestro” en Jojutla, quien actualmente funge como coordinador en el CAMPAMENTO TIERRA ALTA; a través de Daniel fue que Dios nos abrió las puertas al lugar ideal en el que llevamos a cabo los encuentros. 

La liga sede, “Elohím”, tuvo un papel determinante, pues pusieron la condición de seguir con la planeación si y sólo si: los encuentros eran de forma presencial. Es increíble el tamaño de la fe de esta congregación,  pues en todo momento tuvieron esta convicción y fueron apoyados por su pastor local, el presbítero: Ismael Arroyo, quien recientemente había dejado las filas de las LMJI y entendía mejor que nadie el ímpetu de los ligueros en su iglesia. Así fue como la junta de administradores, asesores y congregantes de la iglesia en Xoxocotla dispusieron sus corazones para servir a la juventud y glorificar el nombre de Dios.

Muchas de las ligas en el Distrito Sudoriental se habían visto disminuidas o temporalmente inactivas debido a los tiempos adversos durante la pandemia, pero poco a poco se levantaban con mucho esfuerzo convocadas para estos encuentros. Así fue que desde todos los subdistritos recibimos con gusto la noticia de las ligas locales confirmando su asistencia; desde la Ciudad de México hasta Acapulco los jóvenes comenzaron los preparativos necesarios para llegar el 29 de julio al Estado de Morelos. 

El jueves 28 de julio llegamos al campamento Tierra Alta un grupo integrado por la liga sede y el gabinete distrital de las LMJI. La tarea fue ultimar los detalles para que a la mañana siguiente estuviéramos listos recibiendo a las ligueras y ligueros que se dieron cita desde los 5 subdistritos que integran el vasto territorio del Sudoriental.  Algo que a todos nos mantuvo expectantes fue que para poder participar de los ENCUENTROS todos debimos someternos a una prueba rápida de COVID-19. Cada uno de los 135 participantes tuvo temor de haber llegado tan lejos y que existiera la posibilidad de retornar a sus hogares si su prueba daba un resultado POSITIVO. Nadie tuvo que retornar ¡Dios guardó a cada uno de los participantes! Todas las pruebas dieron resultados negativos y con lágrimas en los ojos los ligueros asimilaban que ya estaban dentro, que habían llegado al refugio.

Así, llegamos a nuestro culto de apertura. Fue a la superintendente, la pastora Sonia del Carmen González Couary, a quien le correspondió introducirnos en una serie de temas acerca del refugio. La apertura se vivió con mucha emotividad, no alcanzamos a entender cómo fue posible estar allí viendo desfilar a las ligas con sus estandartes, escuchando el voto del liguero, el juramento deportivo y el juramento de jueces y árbitros. Finalmente llegó el momento: ¡en breve comenzaría la justa bíblica, deportiva y cultural!; aunque antes tomamos un tiempo para consagrar los trofeos y medallas con los que se reconoció el esfuerzo, la determinación y la voluntad de cada participante.

Las pruebas bíblicas fueron las primeras en encender los ánimos. La primera prueba fue esgrima en la categoría de intermedios; los jueces y escrutadores estuvieron atentos minuto a minuto de las 50 citas que se dictaron. Tacubaya pronto se puso a la delantera, seguidos por Miraflores mantuvieron a todos los presentes atentos, pues la velocidad para encontrar la cita, pararse y leerla fue tal que se requería el apoyo de 8 escrutadores. Habían comenzado los VIII Encuentros Distritales, ese momento que muchos esperaron en oración.

Como es costumbre; la hora de comer fue el momento en el que todos saludamos a los amigos que llevaba tiempo no veíamos y otros más que conocimos en ese momento. Las pruebas bíblicas continuaron toda la tarde. ¡El primer día de los encuentros llegaba a su fin pero faltaba un acto de inauguración que se mantuvo como sorpresa para todos! Sin saber qué seguiría, los ligueros llegaron a un foro al aire libre; fue un tiempo especial, se entonaron alabanzas y todos vimos con asombro la llegada de la antorcha y el encendido del pebetero. 

La mañana siguiente los ligueros nadadores se presentaron muy temprano para realizar rutinas de calentamiento; en punto de las 7:00 comenzó la competencia, así fue que el primer triunfo deportivo lo obtuvieron las ligas de Chalco y Cuautla. 

Las competencias deportivas siempre despiertan una ola de emociones entre quienes juegan y quienes apoyan a sus equipos, ninguna prueba estuvo exenta de tal emoción. En futbol varonil, Tacubaya se coronó con el primer lugar; y en futbol femenil, fue Miraflores que con un gran juego se hizo del primer lugar. En baloncesto la liga sede “Elohím” no tuvo rival: demostraron una buena preparación y en la ramas femenil y varonil se quedaron con el primer lugar. En el distrito sudoriental la liga “Daniel” de Cuautla es reconocida por su nivel de juego en voleibol y lo emocionante en este tipo de eventos es que nada está escrito: el primer lugar en voleibol varonil no fue para Cuautla sino para Miraflores; por otra parte, en la rama femenil Cuautla defendió su fama de buenas jugadoras y ganaron el primer lugar.

¡El día dos de los encuentros terminó de una forma especial! Hubo mucha bendición sobre los participantes durante la predicación en la cena de gala por el presbítero Iván Jiménez, actual superintendente en el distrito centro de la CAM. La  cena de gala tuvo una temática de personajes de películas así que fue de mucha sorpresa ver a ligueros y ligueras personificados como grandes luchadores mexicanos, personajes del cine de oro en México o de sagas tan populares como la Guerra de las Galaxias y por supuesto princesas y príncipes de cuentos clásicos. A mi parecer todos disfrutamos el día sábado sabiendo que al día siguiente daríamos por concluidos los encuentros. 

La mañana del domingo tuvieron lugar las pruebas de Atletismo de 100 mts y 2 kilómetros; la liga de Xoxocotla dio nuevamente una gran actuación y obtuvieron la mayoría de lugares en el pódium. Quedaron las pruebas culturales y ajedrez para concluir los encuentros. Después de un gran gozo por las interpretaciones y composiciones culturales todos estaban listos para la premiación. El momento final de los encuentros había llegado y el aún Obispo de la Conferencia Anual de México, el presbítero Moisés Morales Granados, dio por culminados los encuentros y coincidió con la última actividad de su periodo como Obispo. 

Sé que todos ganamos en los encuentros. Nos llevamos algo más que medallas o trofeos: ganamos amistades, aprendizajes y esta vez un refugio. Las despedidas no son fáciles, así que nos prometimos estar en contacto, seguir entrenado y alimentándonos espiritualmente ¡tenemos una cita el próximo año! Nos volveremos a encontrar para alabar y glorificar el nombre de Dios a través del estudio de la Biblia, del deporte, el arte y la cultura. ¡Nos veremos nuevamente si Dios lo permite en los ENCUENTROS CONFERENCIALES DE ATENCO 2023! ¡Elevaos y elevad todo por Cristo!

Por Aldo Carmona López