Enoch George Nicholson

Enoch George Nicholson

– Metodista Episcopal y Episcopal Protestante en Chihuahua del Decimonono

La pepita histórica dos que en SEHIMM–CANCEN estamos investigando, de umbrales pioneros que antecedan al Advenimiento del protestantismo en Chihuahua, es un esfuerzo que la Iglesia Metodista Episcopal avanza en la persona del Rev. Dr. Enoch George Nicholson, la cual corrió de 1852 a 1854 y que posteriormente la Iglesia Episcopal Protestante toma para sí un tanto, dado el testimonio de Enoch y algunas de las características del tal esfuerzo.

Uno puede con cierto arbitrio delinear las etapas ministeriales de Enoch en seis. Las primeras tres como metodista episcopal (IME), sujetas al año conferencial: pastor local de 1842 a 1850, 1852, y 1854 a 1857, misionero de 1850 a 1851 y de 1853 a 1854, y agente para la Sociedad Americana de Colonización de 1857 a 1860. La cuarta, como pastor local metodista episcopal del sur (IMES), sujeta al año conferencial de 1860 a 1863. Y las últimas dos etapas como episcopal protestante (IEP), fungiendo como misionero en 1864-1865 y como residente canónico de 1865 a 1872.  

Como vemos, Enoch fue un clérigo que sirvió en variados ministerios y desde diferentes confesiones. Le tocó colaborar con Dios en los primeros esfuerzos evangélicos entre los neomejicanos y los chihuahuenses después de la anexión, así como entre otros mejicanos despuesito de las Leyes de Reforma. Para efectos de esta nota, mencionaremos algunos detalles relativos a Chihuahua que trastocan dos de las susodichas etapas. Pero antes algunos datos generales para situar a este pionero de la fe.

Oriundo de Baltimore MD, donde nace un 5 de junio de 1817, Enoch se muda de adolescente a Cincinnati OH para unirse a una firma de negocios mercantiles donde llega a ser socio menor.  Un socio mayor le invita a participar en un retiro de campamento donde tiene una conversión espiritual.  Y Enoch termina por unirse a la sociedad metodista de la Calle Liberty en Pittsburgh PA. Y allí se mete de lleno a la obra local sirviendo en varias capacidades hasta llegar a ser predicador laico local y, para 1841, entrar en la itinerancia.  Más delante, desde su pastorado en Barnsville PA, oficiando uno de sus mentores, el Rev. John W. Minor, un 3 de abril de 1844 en Guernsey OH, Enoch contrae nupcias con Anna Elize Roseman. Con Anna Elize procrea, a saber, siete hijos: Charles L., Mary, Charles P., Adelaide Stafford, Enoch G., Jessie y Joseph. De estos siete sabemos que Charles L. muere en Independence MO, camino a la asignación misionera primera de Enoch (1850); Mary muere en la Ciudad de NY (1907); Adelaide Stafford se casa dos veces (una con Robert Cook y después con Cornelius Van Brunt), se convierte en una reconocida colorista de fotos en el Jardín Botánico de NY y muere en el Bronx NY (1930); Enoch G. muere en West Windham NY (1901); y Jessie se casa con Wilhelm Beisbarth en Sttutgart Alemania (1878).

No hemos encontrado algún registro académico de Enoch fuera de una publicación de un poema recitado el 6 de mayo de 1840 ante el Instituto Wirt de Pittsburg PA -con quien también servía en su comité ejecutivo como censor- y del catálogo del Colegio Allegheny en Meadville PA, donde su maestría en artes honoris causa se lista. Empero, lo que entendemos por varios comentarios de metodistas es que se le reconocía como un orador de “habilidades superiores y forma afable de hablar” incluyendo sus habilidades para recabar fondos; y como un buen teólogo, pues fue electo a servir en las comisiones visitadoras y examinadoras de clérigos y le fue otorgado en su momento un doctorado honoris causa en divinidades. También hemos de destacar sus habilidades pastorales al haber servido en varios pastorados con membresía numerosa, pastorados que giraron desde 126 hasta 1230 miembros.

Los informes oficiales señalan que Enoch avanza sin pena y sin gloria en su proceso de otorgamiento de credenciales eclesiásticas tanto metodistas como episcopales protestantes. Así, fue ordenado diácono (temporal) en 1844 en Steubenville OH por el Obispo Beverly Waugh, presbítero el 1 de julio de 1846 en Uniontown PA por el Obispo Thomas A. Morris, ambas ordenaciones en la Conferencia Anual de Pittsburgh.  Y fue ordenado presbítero (sacerdote) en la Iglesia Calvary de Nueva York NY el 3 de julio de 1864 por el Obispo Horatio Potter de la Diócesis de Nueva York, esto de cortesía y por razones misionales a petición del Obispo Benjamin B. Smith de la Diócesis de Kentucky.

Enoch sirvió en las siguientes conferencias y parroquias de la IME (Iglesia Metodista Episcopal del Sur), bajo nombramientos que disciplinariamente tenían un límite de dos años: 

-Anual de Pittsburgh: Barnsville OH, 1842-1844; Washington OH, 1844-1845; Cambridge OH, 1845-1847; Beaver PA, 1847-1848; North Street en Steubenville OH, 1848-1849; Hampline Chapel en Steubenville OH, 1849-1850; Pittsburg Sur en Pittsburg PA, 1850-1851 (aunque no residió en tal nombramiento). 

-Anual Misionera de Oregón y California: Distrito de Nuevo México, 1850-1852. 

-Anual del Oeste de Virginia: Chapline Street en Wheeling WV, 1852-1853; Misión de Nuevo México, 1853-1854. 

-Anual de Cincinnati: Wesley Chapel en Dayton OH, 1854-1857; Hamilton OH, Sociedad Americana de Colonización relacionado a la conferencia trimestral de Hamilton OH, 1857-1859 y luego a la de Finley en Cincinnati OH, 1859-1860.  

 Y sirvió en las siguientes conferencias y parroquias de la IMES(Iglesia Metodista Episcopal del Sur):  se readmitió en la Anual de Tennessee en 1860 -donde su hermano Joseph servía como uno de los presbíteros presidentes- para ese mismo año transferirse a la Anual del Pacífico -conferencia que no presentó informe general en ese año- y el siguiente a la Anual de Louisville sirviendo en Owesboro KY en 1862-1863 desde donde renunció un 13 de octubre de 1863, provocando gran tristeza en las sesiones conferenciales. Y, en lo que conocemos de la IEP, vemos que sirvió en la Diócesis de Kentucky (Misión de México 1864-1865 y como residente canónico 1865-1868); en la Diócesis de Texas (1869); y en la Diócesis de Nueva York (como residente canónico, en la Misión de la Calle Rutgers 1870-1872 cuando fenece un 31 de agosto de 1872 sin devengar ningún salario).

Ahora bien, tomando un giro más regional y direccionado a lo de Chihuahua, en su etapa como misionero de la Junta de Misiones de la IME, vemos que Enoch sirvió físicamente durante dos periodos cortos en Nuevo México y sus alrededores (Chihuahua por extensión), aunque su nombramiento y su asignación fuesen más largos.  Un periodo que arranca con su llegada a Santa Fe un 28 de octubre de 1850 para servir como superintendente de distrito y que termina con su retirada un 10 de abril de 1852 durando, así, menos de seis meses; y un segundo momento, que corre con su llegada también a Santa Fe un 10 de noviembre de 1853 con su nombramiento de superintendente de la Misión, que termina con su retirada un poco antes del 11 de abril de 1854, cuando se reporta su paso por Nueva Orleans durando, así, menos de cinco meses. El primer momento se aprueba a mediares en la Misionera de Oregón y California un 22 de julio de 1850 y llega hasta el cierre de las sesiones de la Anual de West Virginia un 17 de junio de 1852 durando así, disciplinariamente, casi dos años.  Y el segundo momento se aprueba también al cierre de la Anual de West Virginia con fecha de 15 de junio de 1853 y llega hasta el cierre de los trabajos de la Anual de Cincinnati un 7 de octubre de 1854 durando, disciplinariamente, un año y cuatro meses aproximadamente.

Los detalles anteriores y la susodicha línea de tiempo son de vital importancia para ofrecer información de contexto y desglosar un registro clave, aunque críptico, que conecta a Enoch con la supuesta primera expresión de la afamada Iglesia de Jesús (o padres constitucionalistas) pero en Chihuahua y que ha corrido como pólvora entre académicos; nota que, a saber, socializó Deborah Jo Baldwin en su tesis doctoral en la Universidad de Chicago aprobada un 8 de agosto de 1979 que tituló “Variaciones al interior de la vanguardia: protestantes y la Revolución Mejicana”. Pues bien, dicho registro viene de un informe al Comité de Misiones Extranjeras de la IEP presentado en julio de 1865 que nos permitimos citar:  “La Sociedad Católica Apostólica Mexicana, fue instituida en Nuevo México y Chihuahua en 1853 por el Rev. Dr. Nicholson, quién prescribió un par de artículos significativos para guiar a sus miembros, y dejó con los mismos una Biblia y el Libro Episcopal de la Oración Común como su base de unión y guía para la adoración comunitaria, aunque tuvo de repente que regresar a su país sin nombrar un sucesor dejando así a la Sociedad sin una autoridad central o cabeza.” Esto lo escribe el editor del informe, pero más adelante tal editor publica un testimonio del mismo Enoch el cual también cito: 

“Tenemos ante nosotros otro motivo de exultación por la remoción de barreras que hasta el día de hoy nos habían impedido que circuláramos las Sagradas Escrituras.  Doce años atrás [1853] tuve mucha dificultad para introducir la Biblia en Chihuahua, pues hasta la llegada al poder de los liberales era un libro prohibido.  El emperador, siguiendo los pasos de Juárez, ahora permite su circulación, y la demanda por la Biblia y por el Libro de Oración Común se incrementa día a día.” 

Entremos en algunas observaciones críticas a esta narrativa.

 Una cosa que sabemos sí sucedió en la obra evangélica (protestante) de inicio en Nuevo México y sus regiones aledañas después del Tratado Guadalupe-Hidalgo fue la distribución de la Biblia. Y tal distribución fue parte de una clara estrategia misional por parte de la IME que consistió en cuatro elementos: distribución de Biblias, establecimiento de escuelas dominicales, establecimiento de escuelas diarias para niñas y niños y, aunque un tanto secundario, exploración del trabajo misional entre la población de habla española. 

Otra cosa que podemos aseverar es que el trabajo entre la población de habla española, aunque terminó siendo mínimo en esa primera etapa presencial, no fue estéril. Tanto Enoch como el antiesclavista Rev. William G. Kephart, de usanza presbiteriana libre destacamentado por la Sociedad Misionera Americana (no denominacional) en Santa Fe y aún el Rev. Hiram Walter Read, de usanza bautista un poco más tarde, se adentraron en distribuir Nuevos Testamentos y Biblias en Español entre los habitantes de la comarca entre 1850 y 1852. 

Cito de una carta de William al Rev. Sheldon Jackson del 17 de febrero de 1872: “La Sociedad Bíblica Americana me proveyó, por medio de la Asociación Misionera Americana, entre tres a cuatrocientos Testamentos en Español y, más delante, la Sociedad Metodista envió una misma cantidad al Hermano Nicholson pero de Biblias en Español.  Juntamos tales lotes y los distribuimos, junto con algunos volúmenes de la Historia de la Reforma de D’Aubigne y cartas sobre el Romanismo del Dr. Murray (Kirwan) según fuimos ganando acceso al pueblo.”  Esta distribución aparentemente no fue confrontada por los religiosos del momento a más de que no había mucha gente letrada “una de cada cien” nos dice William.  Empero, para efectos de lo expresado en el informe episcopal protestante, el Libro de la Oración Común no es listado como algo que fuese distribuido en la primera intentona misionera de 1850 a 1852.

Luego, revisando con detenimiento los datos provistos por Enoch mismo en su diario, se hace difícil establecer exactamente cuándo pudiese haberse dado alguna visita física para establecer la susodicha Sociedad Católica Apostólica Mexicana en Chihuahua.  En los informes de la junta de misiones o periódicos de la IME, o en los escritos claves tales como las historias del Rev. Dr. Thomas Harwood no sale ningún detalle relativo a Chihuahua en los años en cuestión. Tampoco vemos algún dato en algún escrito primario de los varios compañeros de la usanza presbiteriana o bautista que deambularon por la región en el decimonono.  Más aún, si Enoch en noviembre 2 del 1853 llega a Santa Fe, el 10 recibe a su equipo misionero (Walter Hansen y Benigno Cárdenas), el 20 acompaña la prédica histórica de Cárdenas en la plaza de Santa Fe, el 21 bautiza a los niños Spenser en la Cámara del Senado; y si en diciembre 9 visita a la familia Miera en Algodones, el 10 visita a la familia Leonto en Bernalillo, el 12 predica con Cárdenas en la plaza pública de Albuquerque, y el 20 predica en la capilla del Rev. Reid en Santa Fe ¡como que no da lugar para una escaramuza hacia el sur! Pues bien; la visita pudo haberse dado entre el 2 y el 9 de noviembre o después del 21 de diciembre, pero la distancia del Camino Real de Tierra Adentro histórico entre Santa Fe NM y Chihuahua CHIH (o Chihuahua Trail) con un terreno accidentado de entre 933 a 1015 o entre 533 a 555 kilómetros si hasta la Villa del Paso del Norte, tardaba alguito en recorrerse en carreta.  Por ello, creemos que en todo caso la introducción de la Biblia bien pudo haberse hilvanado con Enoch a la distancia, tal vez por medio de las redes misioneras (como por ejemplo por medio de la gente de Ambrozio Gonzales que conocía la región muy bien pues mercaba hasta Guaymas y hasta Zacatecas) o por medio de la masonería como miembro que fue de la Logia Moctezuma #1 A.F. & A.M. desde el 22 de agosto de 1851. Un enigma pero que, ante un testimonio de Enoch, tomamos éticamente como veraz.

Por último, que tal distribución tuvo sus frutos, los tuvo; que se formaron sociedades, se formaron; que esos remanentes perseveraron hasta nuestros días, perseveraron; y que nos ciñen con su herencia, nos ciñen…  Todo ese trabajo alcanzó claramente pueblos y aldeas desde Santa Fe hasta Socorro en NM y tal vez se extendió hasta la Jornada del Muerto, que visitó el último de los revisores misionales el Dr. Dallas D. Lore. En el último informe de la etapa 1850-1856, Dallas se informó de la existencia de varias sociedades -como se solía llamar en el metodismo clásico a las iglesias locales pero que tal vez no pase por la lupa episcopal protestante- en Peralta, Jarales, Polvadera, y en Socorro sumando 24 hermanas y hermanos en total, incluyendo a Cárdenas que residía en Jarales y eso sin contar a los niños y niñas de tales familias.  Obra que, aunque distante técnicamente, se sostuvo por años y Dios hizo crecer bajo el liderato de Ambrozio Gonzales hasta la llegada de otra nueva etapa en la obra metodista en tal región liderada ya por el Rev. Dr. Thomas Harwood hombro a hombro con neomejicanos, y herencia que continúa en el alma de personas todavía de pie de la amada Conferencia Anual del Río Grande de La Iglesia Metodista Unida que en su momento cubrió la obra en ambos lados de la frontera.

Ambrozio habla de la Biblia que depositó en sus manos Enoch.  Cito de su memorial escrito por Thomas mismo “El reverendo Ambrozio C. Gonzales se convirtió a la fe protestante alrededor del año 1852 o 1853. En uno de los años mencionados anteriormente, el reverendo E.G. Nicholson, el primer misionero metodista a Nuevo México, enviado por las huestes misioneras de Nueva York a Santa Fe, hizo una visita a Peralta, pasó dos días y dos noches en la casa de Don Ambrozio, dejando una Biblia con él. El reverendo Ambrozio le dijo una vez al escritor de estas memorias, que leyó la primera noche después de que la Biblia fue dejada el libro de Génesis y una parte del libro de San Juan. Era un libro nuevo para él. Él dijo: ‘Me retiré tarde en la noche y me desperté temprano en la mañana con luz y alegría en mi alma’. Dijo que [se] había hecho protestante desde entonces.”

Edgar Avitia Legarda

SEHIMM – CANCEN