No hagan nada por rivalidad ni orgullo. Sean humildes y cada uno considere a los demás como más importantes que sí mismo. Filipenses 2:3 PDT
Recuerdo el día 9 de junio del año 2022 cuando estando en mi oficina, recibí una llamada a mi celular de parte de mi esposa, felicitándome por haber sido electo como Representante Laico de la Conferencia Anual Oriental para el periodo 2022 – 2026. Casi al mismo tiempo empecé a recibir mensajes por las redes sociales de parte de amigos, hermanos y pastores en los que me expresaban palabras de felicitación. ¡Me quedé en shock!
Tenía una oportunidad nueva y diferente de servir al Señor y a la Iglesia Metodista. Estaba claro que había que trabajar, ayudar, interceder, orar y aprender desde una perspectiva para mí desconocida.
Una de las cosas que fui aprendiendo es que al ser Laico Conferencial, de manera automática formas parte del Gabinete General, mismo que está conformado por los 6 obispos de la IMMAR, los 6 representantes laicos conferenciales y el encargado de Programa nacional. Al asistir a estas reuniones tuve la dicha de conocer y trabajar con personas nuevas que aman al Señor y tienen una pasión por el ministerio y el trabajo de la iglesia. Aprendí mucho de ellos. A través de las reuniones de trabajo de Gabinete General fui conociendo áreas y asuntos que nuestra iglesia metodista incluye en su agenda nacional e internacional.
Al recibir este nombramiento, empecé a leer en la Disciplina el Artículo 279 Facultades del Representante Laico Conferencial, y me dí cuenta de la responsabilidad que adquieres ya que te conviertes en funcionario de la IMMAR como apoderado legal de la Iglesia Metodista.
Era tiempo de orar y pedir al Señor sabiduría y entendimiento para ser luz y bendición en las reuniones en las que iba a participar.
Además de esto, ha sido una experiencia en la que he aprendido a coordinar los tiempos con mi trabajo secular, el trabajo de la iglesia local, distrital, conferencial y nacional. Hubo reuniones a las que, por motivos de mi trabajo secular, no pude asistir presencialmente; sin embargo, pude participar vía zoom para cumplir con mi compromiso.
Además del trabajo de gabinete general, a través de los viajes que hice con el Obispo, pude conocer otras ciudades del país, otras iglesias y congregaciones y degustar comidas muy sabrosas que con amor nos ofrecían las sedes donde fuimos recibidos; eso sí, siempre se cumplía con la agenda programada, prolongando en ocasiones los horarios establecidos de las reuniones de trabajo para atender y cumplir con todo. Es parte del trabajo disfrutar del amor de nuestros hermanos a través de estos actos de servicio.
Personalmente estoy convencido que un representante laico debe ser siempre un mediador en los conflictos, en las diferencias que se pueden presentar, y buscar llegar a una solución que glorifique al Señor Jesucristo. No buscar lo que nos conviene o beneficia sino lo que agrade al Señor en todo tiempo; así como lo leímos en el versículo inicial, siempre humildes y considerando a los demás como superiores a uno mismo.
Ser laico es reconocer que Dios nos ha llamado a dedicar tiempo a nuestra iglesia metodista por voluntad propia. Si contamos con un trabajo secular, en ocasiones será necesario sacrificar días de vacaciones para atender las reuniones de trabajo de los respectivos gabinetes conferencial y/o general, sacrificar horas de descanso por atender reuniones por videollamada, revisión de actas, revisar propuestas y demás. En algunas ocasiones nos tocará escuchar a hermanos de la iglesia que nos compartan una idea, una queja, una palabra, debiendo tener presente en todo tiempo que el Señor nos ha llamado a ser un medio para llevar paz entre Su pueblo.
Si ya tienes un nombramiento de laico distrital, conferencial o administrador en tu iglesia, aprovecha esta oportunidad para apoyar tu pastor, superintendente u obispo en oración. Acompáñalo en sus actividades, o simplemente llámalo para preguntarle en qué le puedes ayudar. Sin duda que esto le permitirá no sentirse solo.
Puedo decir confiadamente que la voluntad de Dios ha obrado en mi vida a través de este cargo, ya que El nos preparó por años desde el trabajo de la iglesia local y distrital para este momento.
Este nombramiento tiene una duración de cuatro años con opción a una reelección por un periodo más, siendo un total de ocho años. Querido hermano: quiero compartirte que durante la pasada conferencia anual celebrada en la ciudad de Monterrey Nuevo León, el Señor me permitió seguir como representante laico por 4 años más (periodo 2026-2030); pude ver que cada voto emitido es obra solamente de Dios mismo para confirmar Su obra y su voluntad, ya que en Su iglesia las elecciones no son de carácter político ni de populismo, sino de ver cómo Dios llama a quien Él quiere para el cumplimiento de Sus propósitos y planes para la iglesia.
Si bien es cierto que es una responsabilidad, quiero darte un consejo: Si Dios te llama un día a servir como representante laico, no dudes en aceptar poner tu vida al servicio al Señor. Recuerda que cuando el Señor te llama a una tarea específica, Él mismo te capacita y guía en lo que debes hacer.
Quiero terminar con esta porción de la palabra de Dios:
Te enseñaré y te mostraré el camino;
te estaré observando y seré tu guía. Salmo 32:8 PDT.
Con amor en Cristo Jesús.
Hno. Moisés Noguerón Contreras
Representante Laico – Conferencia Anual Oriental

