Hay proyectos que comienzan con una idea, pero terminan convirtiéndose en una experiencia que transforma primero a quienes los organizan. UMBRAL 2026 ha sido precisamente eso para nosotros.
Del 23 al 25 de octubre, la ciudad de Saltillo, Coahuila, será sede de nuestros Juegos Conferenciales. Sin embargo, aunque todavía no hemos llegado a esos días, podemos decir que UMBRAL ya ha dejado una huella profunda en quienes estamos participando en su organización. Como Gabinete Conferencial de la LMJI de la Conferencia Anual Oriental, aceptar el reto de organizar una actividad de esta magnitud ha significado salir de nuestra zona de comodidad. Esta es nuestra primera actividad de este tamaño como Conferencia y, con ella, hemos tenido que enfrentarnos a retos completamente nuevos para muchos de nosotros.
Organizar un evento de esta naturaleza implica mucho más que pensar en una fecha y un lugar. Implica coordinar equipos, distribuir responsabilidades, tomar decisiones, administrar recursos, mantener la comunicación entre diferentes personas y grupos, resolver imprevistos y aprender a trabajar con personas que tienen diferentes capacidades, ideas y formas de servir. También implica reconocer nuestras propias limitaciones.
Ha habido cansancio, dudas, pendientes que parecen multiplicarse y momentos en los que nos hemos preguntado si realmente podremos lograrlo. Hemos tenido que aprender a organizarnos mejor, a delegar, a escuchar, a pedir ayuda y, sobre todo, a confiar. Porque uno de los grandes retos que enfrenta actualmente la LMJI al organizar actividades es precisamente lograr que nuestros eventos sean accesibles para los jóvenes sin dejar de ofrecer experiencias dignas, seguras y significativas. Queremos que nuestros ligueros puedan participar, pero también debemos enfrentar una realidad: los costos de hospedaje, alimentación, transporte, materiales, espacios y servicios han aumentado considerablemente.
Ante esto, hemos tenido que aprender que administrar una actividad también es una forma de servir. Por ello, hemos buscado anticiparnos a los gastos, revisar cuidadosamente cada recurso, comparar opciones, priorizar aquello que realmente es necesario y trabajar de manera conjunta con las iglesias, distritos, familias y jóvenes. También hemos buscado que el costo de participación sea dividido en fases, permitiendo que los jóvenes puedan prepararse con tiempo y haciendo más accesible el proceso de inscripción.
Pero UMBRAL no se sostiene solamente con números. Se sostiene con personas.

Cada aportación, cada recurso conseguido, cada persona que presta su tiempo, cada miembro del comité que resuelve un pendiente y cada iglesia que decide apoyar a sus jóvenes se convierte en parte de esta historia. Y en medio de todo esto, hemos podido experimentar algo muy hermoso: Dios ha ido abriendo el camino.
También queremos agradecer profundamente al grupo de intercesores que todos los días, a las 5:00 a. m., se reúne para acompañarnos en oración. Su constancia, compromiso y amor por esta actividad nos recuerdan que UMBRAL no se está construyendo únicamente con trabajo y organización, sino también de rodillas, confiando en Dios y poniendo cada detalle en sus manos. Gracias por sostenernos espiritualmente. Porque si algo hemos aprendido durante este proceso es que hay cosas que podemos organizar con nuestras manos, pero hay otras que solamente podemos poner en las manos de Dios. Y precisamente por eso, nuestra expectativa para UMBRAL es grande.
No queremos que sean simplemente tres días de competencias deportivas, bíblicas, sociales y culturales: queremos que sean tres días que dejen una huella en la vida de nuestra juventud. Esperamos que los Juegos Conferenciales fortalezcan la unidad entre nuestros jóvenes, que puedan desarrollar sus talentos, crear nuevas amistades, convivir sanamente y descubrir que tienen un lugar dentro de nuestra Iglesia. Pero, sobre todo, esperamos que UMBRAL cumpla el propósito con el que nació: ser un espacio evangelístico.
El nombre UMBRAL representa ese punto de entrada, ese lugar que marca el comienzo de algo nuevo. Y nuestro versículo, Apocalipsis 3:20, nos recuerda las palabras de Jesús:
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo…”.
Mientras nosotros preparamos cada detalle, hay alguien que ya está tocando la puerta. Nuestra oración es que durante estos Juegos Conferenciales muchos jóvenes puedan escuchar de Cristo, acercarse a Él y, quizá por primera vez, decidir abrirle la puerta de su corazón. Por eso, detrás de cada competencia, cada actividad, cada reunión y cada esfuerzo existe un propósito mayor.
AGRADECIMIENTO
No queremos dejar pasar la oportunidad de agradecer a quienes han abierto las puertas y han hecho posible que este proyecto pueda tomar forma.
Agradecemos profundamente al Distrito Isaías y a su superintendente, el Pbro. Jefte Cepeda, por su disposición, apoyo y confianza, y especialmente por aceptar recibirnos en su distrito para hacer realidad nuestros Juegos Conferenciales.
De manera muy especial, agradecemos a la Iglesia Bethel, nuestra iglesia sede, y a su pastora, la Pbra. Celia Alanís, por abrir las puertas de su iglesia y recibir a nuestra juventud. Gracias por permitirnos hacer de este lugar parte de UMBRAL y por sumarse con disposición a esta actividad que busca bendecir y fortalecer a nuestros jóvenes.
A nuestro Comité Organizador: Rodolfo, Lissaida, Larissa, Daniela y Miranda, gracias por decir sí. Gracias por aportar sus talentos, por asumir responsabilidades y por estar dispuestos a enfrentar junto con nosotros cada reto que se ha presentado.
Y a nuestro Gabinete Conferencial: Alejandra, Uzziel, Abbyta, Isaac, Hanna, Daniel, Alessa, Sandra y Erasmo, gracias por caminar como equipo. Gracias por las ideas, las horas de trabajo, las conversaciones, las preocupaciones compartidas y por mantener presente el propósito que está detrás de todo esto.
Esta experiencia nos ha enseñado que no necesitamos tener todas las respuestas para comenzar a servir. Necesitamos disposición para aprender, humildad para reconocer cuando necesitamos ayuda y fe para continuar cuando el camino parece complicado.
Y hoy queremos hacer una invitación muy especial:
A nuestros pastores, líderes, padres de familia y hermanos de nuestras iglesias, les pedimos que sean parte de UMBRAL. Animen a sus jóvenes y ligueros a participar. Llévenlos, acompáñenlos y motívenlos a vivir esta experiencia.
A veces, detrás de un joven que dice “no quiero ir”, hay alguien que solamente necesita que una persona le diga: “Yo creo que debes vivirlo”.
Invitamos a nuestras iglesias a abrir este espacio para su juventud. A invertir en ellos, no sólo económicamente, sino también con tiempo, acompañamiento, oración y confianza. Porque llevar a un joven a UMBRAL puede significar mucho más que llevarlo a unos juegos: puede significar darle la oportunidad de encontrar una comunidad, descubrir un talento, hacer una amistad que permanezca, sentirse parte de la Iglesia o incluso escuchar un mensaje que transforme su vida.
No sabemos todavía todo lo que sucederá del 23 al 25 de octubre. No sabemos cuántas historias comenzarán, cuántas amistades surgirán, cuántos momentos quedarán guardados en nuestra memoria ni qué hará Dios durante esos días.
Pero sí sabemos algo:
Queremos preparar el umbral. Queremos hacer nuestra parte. Queremos trabajar, organizar, servir, orar y dar lo mejor de nosotros. Y después, confiamos en que será Cristo quien se encargue de tocar las puertas.
Todavía queda camino por recorrer. Hay mucho por organizar, mucho por resolver y mucho por aprender. Pero seguimos caminando, confiando en Dios y trabajando unidos. Porque esto no es solamente una actividad más de nuestra Conferencia:
Esto es por nuestra juventud.
Esto es por el evangelio.
Esto es UMBRAL.
Y nuestra oración es que cuando llegue octubre, no solamente hayamos organizado unos grandes Juegos Conferenciales, sino que hayamos preparado una puerta para que muchos puedan encontrarse con Jesús.
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo…”.
Apocalipsis 3:20
Con esperanza y gratitud,
Alejandra Tovias
Presidenta Conferencial de la LMJI
Conferencia Anual Oriental
UMBRAL 2026
Saltillo, Coahuila | 23–25 de octubre
