La vida eterna inicia en el momento que nos entregamos a Jesús e iniciamos una vida digna. Dios nos invita a ser luz en el camino de los migrantes, a dar de beber al sediento y de comer al hambriento
Guillermo Niño Fernández
La migración es un problema que se puede ver en la Sagrada Escritura. Les comparto brevemente algunas historias bíblicas.
El Eterno llama a Abram, posteriormente llamado Abraham, de Ur su tierra a la tierra prometida que no verá, con el objetivo de iniciar un pueblo santo (Génesis 12). Abraham, junto con su padre, esposa y sobrino fueron migrantes.
El pueblo hebreo fue esclavizado por el dictador del Faraón. La Escritura nos dice en Génesis 3 que Dios escucha el clamor de su pueblo, mira su aflicción y desciende para liberarlo. El pueblo hebreo, siendo migrante en Egipto, es violentado. La reflexión bíblica nos dice que el Eterno caminó junto con ellos y los liberó para darles la tierra prometida que había jurado a Abraham.
David, antes de ser rey de Israel, fue migrante en Jericó donde se fue a refugiar por las amenazas de muerte de parte del rey Saúl. El mismo Señor Jesucristo siendo un recién nacido tuvo que salir de su tierra natal por la amenaza de muerte de Herodes.
¿Qué es la Cuaresma y por qué se celebra por cuarenta días?
La cruz, una corona de espinas y un manto de color púrpura, son elementos que simbolizan la cuaresma y nos recuerdan su basamento bíblico.
FUENTE: UMNews: Traducción y adaptación: Rev. Gustavo Vasquez *. Marzo 3, 2015.
La cuaresma es un tiempo de cuarenta días sin contar los domingos, que comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Sábado Santo. Cuaresma viene del latín cuadragésima que significa «cuarenta». Los cuarenta días representa el tiempo que Jesús pasó en el desierto, soportando la tentación de Satanás y se prepara para comenzar su ministerio.
La cuaresma es un tiempo de arrepentimiento, el ayuno y la preparación para la venida de Pascua. Es un momento de autoexamen y reflexión. En la iglesia primitiva, la cuaresma era un tiempo para pre1parar los nuevos convertidos para el bautismo. Hoy en día, los cristianos se centran en su relación con Dios, a menudo la elección de renunciar a algo o tomar tiempo para ser voluntario y dar de sí a los demás.
Los domingos durante la cuaresma no se cuentan en los cuarenta días, ya que cada domingo representa una «mini-Pascua» y el espíritu reverente de cuaresma se prepara con anticipación gozosa para la Resurrección.
* El Rev. Gustavo Vasquez es el Director de Comunicaciones Hispano/Latinas de la Iglesia Metodista Unida en los EUA.
Estimado lector, te invitamos a disfrutar la primera edición de la revista “Tabita”, órgano de la Legión Blanca de Servicio Cristiano de la Iglesia Metodista de México, en donde podrás conocer las actividades, reflexiones y artículos de crecimiento personal de esta organización que nos invita a compartir el ministerio del servicio cristiano con gozo.
La publicación de la presente reflexión aparece un tanto extemporánea por razones fortuitas. Un servidor está compartiendo estas ideas a raíz de la consulta que le hizo una maestra de Escuela Dominical de la IMMAR Agua de Vida, en la zona de Monterrey. Ella se refirió a la guía de estudio para el Evangelio según San Juan que se nos ha provisto a la IMMAR, por medio de su página web (www.iglesia-metodista.org.mx). Hubiera sido mejor elaborar este artículo antes de enero para ofrecer puntos de vista oportunos que pudieran ayudar a nuestros maestros en su ministerio de enseñanza sobre este Evangelio que nos será libro de estudio para el primer semestre de 2020, pero las cosas se dieron ya a camino andado. Nos referiremos solamente a la Introducción de la guía citada, con el ánimo de hacer algunas precisiones que esperamos provean pautas para la investigación propia de cada lector de El Evangelista Mexicano.
En la pág. 5 de la guía dice, “Regeneración es el acto de Dios en el alma que se hace de una vez para siempre, lo que Dios hace lo hace para siempre”. Esta idea no va de la mano con la doctrina arminiana del metodismo. Dado que creemos en la posibilidad de la apostasía, afirmamos que la regeneración o nuevo nacimiento podría perderse. Nuestros hermanos calvinistas señalan que la calidad de ser hijos, ya se trate de una filiación terrenal, o de la filiación divina, es imposible que desaparezca. Razonan que así como un mal hijo podría alejarse al máximo de su padre, pero no dejaría de ser su hijo, del mismo modo nadie puede dejar de ser hijo de Dios. Y citan Juan 3:3,5, que se refiere al nuevo nacimiento que nos hace hijos de Dios. Sin embargo, no se percatan de que ese símil no está permitido en Juan 3, puesto que en el v. 6 se aclara que “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. No se puede echar mano de un nacimiento en la carne para ilustrar literalmente un nacimiento en el Espíritu. Un hijo natural goza de vida independiente de sus padres, la recibe de ellos y la disfruta como algo suyo; pero el hijo de Dios no tiene vida independiente, participa de la vida de Dios y debe permanecer en él para seguir recibiéndola.
Luego, en las págs. 6,7, dice, “los pasos por los cuales el creyente transita hasta alcanzar la plenitud de la salvación, Juan Wesley tenía bien definido éstos”, y en seguida enlista y explica la justificación, regeneración, adopción, redención, reconciliación y santificación inicial. Aquí tenemos dos problemas. El primero consiste en llamar “pasos” a los aspectos de la salvación que allí se enlistan, como si se tratara de un proceso que se va dando gradualmente. Y, por cierto, Juan Wesley jamás definió tales “pasos”. Los reformadores, cuando exponían su soteriología, no hablaban de pasos sino de un “ordo salutis” (orden de la salvación), que es muy distinto. La Iglesia Católica no había definido antes ningún “ordo salutis”, pero los reformadores lo hicieron para describir la apropiación subjetiva (personal) de los beneficios del sacrificio objetivo de Jesucristo. Propusieron que la justificación y la regeneración son instantáneas, que suceden al mismo tiempo, pero discutían en qué orden debían colocarse en el terreno de las ideas, ¿iba primero la justificación o la regeneración? Wesley, en esa misma línea, dijo textualmente que eran simultáneas, pero que la justificación precede a la regeneración.(1) En otro momento dijo que la santidad inicial también sucede a la vez que la justificación y la regeneración.(2) Si estos componentes de la salvación son coincidentes, entonces no podemos hablar de pasos. Y, por supuesto, la reconciliación no es tampoco un paso posterior, pues fue una obra objetiva consumada por Cristo desde su cruz (2 Corintios 5:19); aunque, subjetivamente, podría ser no otra cosa que la misma justificación. La redención tampoco es otro paso, sino una forma de referirse a la salvación. La visión wesleyana de la salvación perfila sólo dos etapas, la inicial (justificación, regeneración, santidad inicial) y la subsecuente (santidad progresiva). La glorificación puede ser vista, si lo deseamos, como la etapa final, pero no fue parte de las definiciones soteriológicas de Wesley.
Con el propósito de aportar recursos para la adoración y la alabanza en las iglesias locales, la Comisión Nacional de Música y Alabanza hace llegar a las iglesias locales esta propuesta de himnos seleccionados para cada uno de los domingos del año del calendario cristiano 2020 Ciclo A.
El diezmo no debe ser una manera de obtener el favor de Dios. Es un elemento en el acto de adoración, como un acto de culto, renueva la disposición de rendir nuestra vida a la fuente de todas las bendiciones, reafirmando nuestra entrega incondicional a Dios.
Abner Alaniz Rangel
“¡Más ay de vosotros, fariseos! Que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia de Dios y el amor de Dios. Esto, era necesario hacer, sin dejar aquello”.
Lucas 11: 42
Hoy hablaré sobre el candente tema que resulta polémico en muchas de las iglesias: ¿Diezmo legal o diezmo de gracia?
Estimado lector, debo advertir que no estoy cuestionando si el diezmo es bíblico o no. Por supuesto que lo es. Mi cuestionamiento es otro. Durante un taller de finanzas al que tuve el privilegio de asistir, me di cuenta que subyacen conceptos, que sí son preocupantes partiendo de quiénes vienen pues pregonan mucho el evangelio de la prosperidad. Es necesario señalar el viejo apotegma “En lo no esencial libertad, pero en lo esencial unidad”. El tema que te quiero compartir entraña mi preocupación por lo que considero no es correcto y, que para mí, es esencial y por tanto debe haber unidad. He notado, que en algunos casos, se maneja un concepto incorrecto respecto al diezmo.
EDITORIAL Tiempo de adviento: tiempo de buenas noticias
Para los cristianos, la época de adviento antes de la Navidad señalada por el calendario litúrgico, supone una época en que recordamos la razón principal de la temporada: el nacimiento del Cristo, que nos reconcilia con el Padre a través de su mensaje de buenas noticias. Ese es el evangelio de la verdad, de la justicia, de la paz y de la reconciliación. En suma, es la suprema restauración del Reino de Dios, rescatando los valores que imperaban en el mundo antes del advenimiento del pecado que rompió esa comunión entre el Creador y su creación.
El reino de Dios, que debemos recordar y proclamar, no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Pero todo ello no está limitado a una época del año, especialmente influenciada por la comercialización de todo, incluido el amor y las relaciones humanas, sino que debe ser una tarea permanente. Nuestro Señor Jesucristo nos enseñó que su Reino se construye todos los días, con esfuerzo, con preparación, con constancia, pero, sobre todo, con esperanza y fe en este Reino “que se ha acercado” a nosotros. Se materializa en el trato que tenemos con nuestros semejantes, especialmente con aquellos que necesitan más de ese amor que Dios provee a todos, a través ti y de mí. Dios reclama amor a Él, pero también a través del amor al prójimo:
“Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto”.
Tenemos un compromiso con el medio ambiente: hoy podemos hacer algo por el México del mañana
Del Señor es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan. Participemos como un cuerpo en el sustento de la tierra para vivir y disfrutar el México del mañana.
Pbro. Eduardo Carrillo González Área Nacional de Testimonio Cristiano Comisión Nacional de Acción Social
CONCIENCIA BIBLICA Nuestra máxima norma de conducta en su primer versículo nos dice: “En el principio creo Dios los cielos y la tierra […] Y al término, nuestro Dios vio que era bueno en gran manera lo que él había creado”.
Si lo creado por Dios recibió su aprobación como “bueno en gran manera” nos debemos preguntar qué está pasando con nuestro hábitat, qué estamos haciendo en él. Sin lugar a dudas, nuestra actitud hacia lo que pertenece a Dios (Ex. 9:29, Lev. 25:23) no ha sido la correcta de un mayordomo responsable.
La Iglesia Metodista de México, como pueblo de Dios que reconoce que las bendiciones de Dios y su misericordia han sido llevadas sobre esta tierra (Sal. 104:24, 119:64), para bien de nosotros y para que las disfrutemos, estamos llamados a dar una expresión de nuestra fe y favor de la creación. Debemos tomar, cada uno de nosotros, nuestra responsabilidad. Probablemente es demasiado el daño que ha vivido nuestro planeta, mas un poquito que cada uno de nosotros rescatemos, sin lugar a dudas, el medio ambiente recibirá un beneficio. Ahí donde está nuestra casa, donde está nuestro templo, siempre habrá algo que hacer. “Vosotros sois la sal de la tierra”. Es la naturaleza y la función que nuestro Dios asignó, involucrémonos en este espacio que Dios nos brindó y trabajemos por nuestra entidad, por México, por la Tierra.
COSAS PEQUEÑAS, PERO GRANDES, QUE DEBO HACER
No deje que se acumule basura en el templo o afuera de su casa. Si tiene automóvil procure respetar las reglas de afinación, no contamine. En cuanto sea posible, realice campañas de mejoramiento de parques o lugares públicos.
MINISTERIO DE EDIFICACIÓN TRANSFORMACIÓN DISCIPULADO BÍBLICO Aplicación de la personalidad del discípulo (Gálatas 5:16-25)
Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo “el cómo del Discipulado Bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.
Para finalizar la presentación de la personalidad del discípulo, compartiremos con ustedes dos aplicaciones para observar las acciones que los cristianos deben realizar para relacionarse con el Espíritu Santo y observar las acciones que los cristianos deben realizar para relacionarla con la carne (principio bíblico: Gálatas 5:16-25). La segunda aplicación, veremos lo que Dios nos ordena a través de su Palabra: “El mundo y Dios”, y “La amistad con el mundo (principio bíblico: Santiago 4:1-8).
Los temas relacionados con la vida del discípulo para tener la plenitud del Espíritu Santo son:
la vida en el Espíritu,
las obras de la carne y el fruto del espíritu, y
práctica del evangelio de Pablo.
CONTEXTO El hno. Cuau comparte lo que Dios le reveló a través de su Palabra, cuando estudié el pasaje bíblico de Gálatas 5:16-25 para enseñarlo a los grupos discipulares.
El Gabinete Nacional de la Liga Metodista de Jóvenes e Intermedios, a través de la Liga ICTUS de Hermosillo, Sonora, invita a todos los jóvenes e intermedios metodistas del país a participar en el XIV Encuentro Nacional de Ministerios a celebrarse del 31 de octubre al 3 de noviembre.
Las inscripciones cierran el 18 de octubre. Consulta la convocatoria y llena tu ficha de inscripción.