Categoría: Reflexiones

Visión a Vuelo de Pájaro

Visión a vuelo de pájaro

David Ibarra Muñoz*

Vivimos una época urgida de reordenamientos fundamentales al incumplir la promesa de mejorar el bienestar de las poblaciones y acercar la justicia económica a los principios de la democracia. En ambos terrenos, la tarea nacional parece singularmente ardua, a lo que se suma el difícil encarrilamiento simultáneo del nuevo gobierno.

En lo externo ocurren desgarramientos que nos pudiesen resultar calamitosos. Estados Unidos, hasta hace poco líder y hegemón del liberalismo o del neoliberalismo, comienza a renunciar a esa función, poniendo en jaque la base misma de la integración y la prosperidad económicas del mundo. Eso, junto a la renegociación del TLCAN, la contienda comercial con EU-China, el Brexit, la parálisis de la integración europea, la desigualdad rampante en cualquier latitud y el ocaso de las estrategias exportadoras, configuran un panorama mundial incierto, proclive a caer en crisis que ya anticipan las proyecciones del crecimiento mundial.

Habrá que aprender que la competencia no es suficiente y puede ser distributivamente dañina. Se necesita, y mucho, de la cooperación y la generosidad universales unidas a la ayuda a las naciones más débiles. México, con una estrategia exportadora que no empuja el producto interno, con una concentración comercial mayúscula hacia Estados Unidos y con déficit externos incurables, parece especialmente vulnerable ante alteraciones del orden económico internacional.

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Sobre la Riqueza y la Pobreza

Sobre la riqueza y la pobreza
Una reflexión.

Pbro. Emmanuel Vargas Alavez

Me topé con una pregunta que alguien me hizo hace tiempo: «¿por qué soy pobre?». Y esto fue lo que respondí después de reflexionar un poco sobre la pobreza y la riqueza:

Si desayunaste y comiste hoy, eres rico, Si tienes ropa para vestirte hoy, eres rico. Si tienes una cama dónde dormir por las noches, eres rico. Si tienes los medios para conectarte a FB hoy (y otros días), eres rico. Si tienes dinero suficiente para el transporte público hoy (y otros días), eres rico. Si tienes una computadora para hacer tus tareas hoy, eres rico. Si tienes tiempo para dedicarte al ocio hoy (que no deberías), eres rico. Si puedes dedicarte al trabajo intelectual (y no al trabajo donde el esfuerzo físico es primordial) entonces eres rico. Si tienes salud hoy, eres rico. Si tienes lo suficiente para ir de vez en cuando (y dije «de vez en cuando») al cine, eres rico. Y podría seguir enumerando muchos detalles más, pero baste decir que hay muchas otras personas que tienen muy poco de esto o nada. ¿Ya te diste cuenta de lo rico que eres?

La Palabra de Dios nos dice: «Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas». (Pr. 13:7)

REFERENCIA
Vargas-Alavez, Emmanuel. (2019). Enero 17, 2019. Recuperado de: https://www.facebook.com/emmanuel.vargasalavez.

No es un Dios Lejano

No es un Dios lejano

Cuando se vive en un mundo multilingüe, es difícil imaginar el efecto de una palabra, frase, versículo, capítulo o libro en la vida de una persona. Pero cuando alguna de las anteriores es oída en la lengua materna, su efecto es mayor, su alcance penetra hasta llegar al corazón, con una comprensión plena.

El libro de los Salmos en amuzgo es el más usado para compartir el mensaje de Dios al pueblo «ñomndaa (“indígenas que hablan la palabra del agua”)» de Xochistlahuaca, Guerrero. Desde que las palabras de los salmos han sido escuchadas por el pueblo «ñomndaa» en su lengua materna, algo ha pasado en sus corazones.

Marcela, mujer enferma de edad avanzada que vive en la región, escuchó los Salmos 121 y 139 en su lengua materna, leídos por Erica, integrante del equipo de traducción. Mientras oía, lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas, y asombrada preguntó: «¿Entonces me puedo acercar a Dios y él a mí?».

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Consejos para Predicadores

Consejos para predicadores

Chad Van Dixhoorn

Si cien predicadores pudieran ponerse de acuerdo sobre consejos que les darían a otros ministros, probablemente valdría la pena sopesar su sabiduría sobre el tema. Esto es justo lo que la Asamblea de Westminster ofreció en un “subcomité» sobre la predicación dentro del Comité principal para la adoración. Allí fue donde la junta explicó que alguien que pretende predicar necesita ser un erudito, un adorador, un orador, un apologista, un pastor y un sirviente.

1.Un erudito
Incluso antes de que entre al púlpito, el predicador debe ser un erudito. Al remitir a los aspirantes al Comité para la Ordenación, la asamblea explicó que «de acuerdo con las Reglas de Ordenación», un ministro debe «en cierta medida» ser «guiado para un servicio tan importante». Él debe tener «habilidad en los idiomas originales y en las artes y las ciencias, como guía a la Divinidad». Debe tener «conocimiento de teología, pero sobre todo en las Sagradas Escrituras». Debe poder entender y resumir las Escrituras, analizar y dividir textos, asegurarse de que las verdades que expone están «contenidas o fundamentadas en ese texto» que predica e insistir en aquellas doctrinas que hacen referencia al pasaje que dirige. Sin embargo, debe ser el tipo de académico cuya enseñanza se «expresa en términos simples». Es decir, un académico cuyo trabajo es para el beneficio de los demás y no solo para él o para sus colegas.

2. Un adorador
En los párrafos que enfatizan más claramente las habilidades académicas de un predicador, la asamblea también destacó que predicador debe ser un adorador. De hecho, inmediatamente después de subrayar que un predicador debe ser un estudiante de la verdad y un experto en la Biblia, el comité estableció que el predicador debe tener «sus sentidos y su corazón ejercitados en ello por encima del tipo común de creyente». Debe confiar en «la iluminación del Espíritu de Dios y otras formas de edificación». Al «leer y estudiar la Palabra» y al buscar a Dios «a través de la oración, y un hombre humilde», el predicador siempre debe «ser capaz de admitir y recibir cualquier verdad que aún no se haya alcanzado, cuando Dios se la de a conocer». Los miembros de la asamblea consideraron la preparación para la predicación como un acto de piedad, una experiencia santificadora del culto personal. Y así «debe usar» y «mejorar» sus «preparaciones privadas, antes de expresar en público» lo que ha estudiado. Es decir, debe ser «persuadido en su propio corazón de que todo lo que enseña es la verdad de Cristo encomendando su labor a la bendición de Dios, y mirándose con asombro a sí mismo y al rebaño del que el Señor lo ha hecho supervisor».

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Una Cosmovisión Cristiana

Una cosmovisión cristiana

¿Realmente la Biblia nos facilita pautas para organizar una vida entera, incluso una sociedad?

José Hutter

A lo largo de sus 2000 años de historia, los cristianos no solamente se han dedicado a predicar el evangelio. Evangelizar es sin lugar a duda su privilegio más grande y su tarea más urgente. Pero de paso -y casi como un efecto colateral- la fe cristiana ha moldeado culturas y naciones enteras. Para nosotros que vivimos en una época que se ha tildado de “post-cristiana” casi nos parece ciencia ficción.

Fueron los cristianos quienes regalaron al imperio romano una nueva cultura y ética. A través del Imperio bizantino de hecho prolongaron la vida de la Roma antigua unos mil años más, hasta la época de los reformadores. Enriquecieron Occidente y Oriente con una cultura avanzada en todos los ámbitos.

Más tarde, en Occidente ocurrió otro tanto: el re-descubrimiento del evangelio en la época de los reformadores llevó a Europa a una auténtica explosión de creatividad, desarrollo y bienestar en todas las áreas de la vida humana.

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Los Sabios de Oriente

Los sabios del Oriente

Dr. Ernesto Contreras Pulido

La Biblia dice: Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes III, llamado el Grande, he aquí unos hombres sabios del oriente vinieron a Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella (que anunció su llegada) hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle”.

Oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él; y convocando a todos los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo; y ellos le dijeron: “En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: Y tú Belén Efrata, aunque eres una pequeña aldea entre todo el reino de Judá; no obstante, de ti saldrá un Guiador, que será Pastor de mi pueblo Israel; y cuyos orígenes vienen desde la eternidad” (Mi. 5:2).

Entonces Herodes, llamando en secreto a los sabios, inquirió de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: “Vayan, busquen, y pregunten con diligencia por el niño; y cuando lo encuentren, vuelvan y díganme dónde está, para que yo también vaya y le adore”. Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron.

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Esbozando una Sonrisa

Foto: Matheus Bertelli, Pexels

Esbozando una sonrisa
Ofrendémonos en este nuevo año al Dios que hace nuevas todas las cosas.

Por Yolanda Tamayo. Enero 7, 2019.

Ante mis ojos se desnudan nuevos días. Me ilusiono y deseo que la tierra en barbecho esté preparada para la siembra.

Confío en Dios, me abrazo fuertemente a sus promesas, asida a ellas auguro una travesía grata, un viaje en el que volver a blandir sueños que se han diluido. Tomo fuerzas, levanto la mirada y me impulso hacia el año que ante mí se desabriga, deseosa de que cada día esté cubierto de enseñanzas que poner en práctica. La vida es demasiado corta, pese a ello, seguimos preso de un fútil deseo por eternizarlo todo, entregados a la nula labor de querer detener el tiempo y doblegarlo a nuestro antojo.

Qué torpeza la de seguir sometiéndonos a las malas costumbres que nos empobrecen. Desechemos el poner florituras al rencor, a la conveniencia, al sentimiento de pasividad ante lo realmente importante.

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