Siete prácticas de Juan Wesley que pueden cambiar los corazones hoy

Roger Ross*
Traducción y Adaptación por Michelle Maldonado**
Wesley estaba angustiado por la falta de poder la iglesia tenia para alcanzar la gran mayoría de los británicos. Dios creó un descontento tan grande en el corazón de Wesley que el abandonó los modos convencionales de ministerio y experimentó con varios enfoques innovadores. Para sorpresa de todos, el reavivamiento espiritual estalló en Inglaterra y más allá. Si eres como yo, usted puede preguntarse, «Si Dios puede hacer eso, entonces, ¿por qué no ahora?»
Siete prácticas surgieron como características del movimiento metodista primitivo.
1. Dedicarse a la oración
Wesley volvió a descubrir lo que la iglesia de su tiempo había olvidado: la oración resulta en el poder de Dios. Llamó la oración «el medio más importante para acercarse a Dios», y encontró que la oración continúa siendo el primer paso necesario para ver a Dios moverse. Él modeló esta convicción al dedicar al menos dos horas al día a la oración personal e hizo oración un sello distintivo del movimiento.
2. Ir donde está la gente
Cuando el amor de Jesucristo agarró el corazón de Wesley, él sabía que no podía quedarse callado. Tenía que haber alguna manera de llegar a los millones de personas que nunca entrarían por la puerta de una iglesia. Inicialmente, Wesley estaba convencido de que el Evangelio sólo podía ser predicado dentro de la estructura de una iglesia. Pero con tan pocas personas que asistían los servicios religiosos, se vio obligado a considerar otras opciones. De mala gana, Wesley comenzó a predicar al aire libre. Él encontró un punto alto en el borde de la ciudad y le predicaba a quienes quisieran escuchar. Una multitud de tres, cinco, incluso de diez mil personas se reunían. Muchos de ellos fueron tocados por Dios y despertó en ellos su estado espiritual. Nació un avivamiento en Inglaterra en gran parte porque Wesley estaba dispuesto a llevar el Evangelio donde estaba la gente.











