Teatros históricos en México

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Sociedad de Estudios Históricos del Metodismo

Pbro. Oscar G. Baqueiro

El teatro en nuestro país floreció, de manera principal en la capital tanto en la época virreinal como independiente. El Teatro Nacional vivió de 1842 a 1900, su primer nombre fue Santana, y el l6 de septiembre de l854 se cantó allí por primera ocasión nuestro himno nacional; entre 1865-67 se llamó Imperial por el gobierno de Maximiliano y se tuvieron las ceremonias “del Grito” de los mismos años; se le llamó Nacional desde el 68 y fue demolido por la apertura de la calle 5 de mayo. En 1918 la artista Esperanza Iris construye un teatro con su nombre, en la calle de Donceles. Ahora, casi centenario, es el Teatro de la Ciudad de México.

También en la capital queretana, ubicada en un punto geográfico excepcional, inspirados en el diseño del teatro Nacional, edifican otro en 1852 al que le ponen el nombre de Iturbide (oficialmente denostado en la Historia Patria oficial) por ser una ciudad levítica y conservadora. Tiene 2000 localidades y fue el escenario, de octubre de 1856 a febrero de l857 de las agitadas sesiones finales del Congreso Constituyente, iniciadas en el 11 de febrero anterior y cuya proclamación sucede el 5 de febrero (*) de ese año en ese mismo recinto.

Diez años después, en junio de l867, se efectúa en el mismo Teatro Iturbide el notable juicio contra Maximiliano, Miramón y Mejía que epiloga el II imperio de nuestra historia con el fusilamiento de ellos el 19 de ese mes en el Cerro de las Campanas de la propia ciudad.  Un gobernador posterior cambia el nombre del teatro por el de un ilustre epónimo, pero dura poco, quedando el que todavía detenta Teatro de la República, que puede ser visitado en Querétaro como parte de las celebraciones centenarias a las que hemos sido convocados.

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(*) Nota de la Redacción

Este inmueble fue adquirido en cien millones de pesos por el Senado a finales del año pasado, con el compromiso de impulsarlo como un patrimonio histórico convertido en museo.

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