De una Casa Terrenal a una Mansión Celestial

2. de una casa terrenalDe una casa terrenal a una mansión celestial

El día sábado 25 de noviembre de 2017, acudimos a la graduación de la vida de una mujer valiente, guerrera victoriosa en el Reino de los Cielos: Velia Isáis de García, la amada compañera de milicia por más de 50 años de nuestro apreciado hermano, el Pbro. Pedro García Carlos, pues fue llamada por el Señor después de varios días de lucha en el hospital. El culto memorial se llevó a cabo en punto de las 12:00 hrs., en la IMMAR La Trinidad, de la Cd. de Monterrey, N. L.

A despedirla acudió su familia: su amado esposo, Pedro García Carlos; sus hijos, Carlos, Diana y Elsa, hijos políticos, nietos, hermanos en la carne, y la familia de la fe que en vida de ella fuimos bendecidos al contar con su amistad y cariño.

La dirección del culto estuvo a cargo del Pbro. Baltazar González C., la dirección de alabanza a cargo del Prof. Guillermo Hinojosa, y el memorial de vida a cargo del Obispo Fernando Fuentes Amador y del Pbro. Rubén Pedro Rivera.

El Pbro. Fernando Fuentes, comentó que el acto de llorar a un ser que se va, no es equivalente a llorar por nuestros propios temores ante la muerte, sino porque realmente el amor que sentimos hace dolorosa la partida del ser amado, pero qué esperanzador es saber que un día le veremos de nuevo en un cuerpo santificado. El Pbro. Rubén Pedro Rivera inició su mensaje con Fil. 1:21, “Para mí, el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”, y a partir de estas palabras hizo un conteo de la ganancia que Velia I. de García obtuvo al haber partido: dejó su bastón, sus dolencias, su enfermedad, y otros aspectos que el desgaste de la vida traen consigo, y ganó la presencia de Cristo, y una mansión celestial.

El pastor Pedro y su esposa llevaban algunos años viviendo en el estado de Texas, y tenían muchos planes: celebrar el matrimonio de su querida nieta Aly Hilton, en el estado de Alabama, al que no pudieron acudir por estar en el hospital; celebrar sus 55 años de matrimonio el próximo mes de diciembre; venirse a Monterrey a radicar nuevamente, para lo cual compraron una casa que estaba siendo adaptada a su gusto y bajo sus propias indicaciones: una sala amplia para recibir a la gente que aman, un cuarto de guerra para presentarse ante Dios e interceder ahí por los motivos que el Señor pusiera… planes… que fueron cambiados por un plan perfecto: una mansión celestial, un edificio, un castillo hecho por nuestro Padre para ella.

Varias anécdotas surgieron de la vida de Velia: una Velia transformada por el poder del Espíritu Santo, que inspiró ministerios apagados de consiervos a volver a brillar para Cristo. El Pbro. Baltazar González C., nos compartió cómo en medio de una crisis de la iglesia donde él mismo había presentado su renuncia como ministro del Evangelio a su entonces obispo, el Dr. Alejandro Ruíz, -misma que fue rechazada, porque “uno no renunciar al llamado de Dios”, un día, mientras estaba en el altar, buscando la dirección de Dios para lo que tenía que hacer, un toque suave sobre su cabeza, de unas manos no fuertes, trajeron para él “tiempos de refrigerio en Cristo”, eran las manos de Velia de García que le estaba ministrando el bautismo del Espíritu Santo.

El Pbro. Rubén Pedro Rivera narró cómo él se sentía vacío del Señor, tan vacío que compartía un evangelio “ateo”, pues ni él mismo creía, y cómo en varias ocasiones, escuchó a nuestra hermana Velia decirle: “Tomás, Tomás, ¿hasta cuándo creerás?” Y también hubo un tiempo de refrigerio espiritual para su vida cuando el Espíritu Santo vino a romper ese velo de incredulidad y a llenar su vida.

Lloramos la partida de la esposa, de la madre, de la amiga amada, porque todos los presentes de alguna forma fuimos tocados por su hermosa sonrisa, y su carácter firme en el Señor, por su incansable ánimo para acompañar a su amado compañero por carretera, por avión, o por el tipo de transporte que se tuviera que tomar para seguir cumpliendo con pasión y sin cansancio la tarea que Dios le ha encomendado.

Personalmente, me tocó escuchar decir al Pbro. R. Pedro Rivera hace un mes: “Pedro, tienes que esperar a que cumplamos 75 años de casados para que nos vuelvas a bendecir”, pues él fue quien los casó, y renovó sus votos a los 25 y 50 años de casados.

Ella ha tomado la mejor parte, no su casa de Monterrey, sino su mansión eterna, en la presencia de su Amado Padre; nosotros, como familia, nos preocupamos y nos ocupamos por su esposo amado, abrazamos con cariño al pastor Pedro García Carlos, lo amamos y nos dolemos con su tristeza, pues la separación después de tantos años y tanto amor, es muy difícil. Nos ponemos en la brecha para interceder al Padre para que envíe cada día consuelo a su vida, y a la vida de sus hijos.

A Dios sea hoy y siempre la gloria y gratitud por haberla conocido y tenido entre nosotros. Bendito sea el Nombre del Señor.

Lic. Rebeca De la Garza de González,

Miembro de la IMMAR La Trinidad, CAO,

Monterrey, N. L.


NOTIFICACÓN POR SU HIJA DIANA HILTON

Esta señora bonita terminó su jornada en esta tierra. Ahora está disfrutando en la presencia de su Señor, a quien tanto ama y sirvió fielmente.

El legado y las enseñanzas que nos dejó son invaluables. Mamá fue una esposa, madre, hermana y amiga ejemplar. La vamos a extrañar por un tiempo, hasta que la volvamos a ver en el cielo.

Esta mañana, en medio del dolor de su partida quiero darle gracias a mi Dios por su vida y por el consuelo y la paz que sólo en él hemos encontrado. Mamá va a ser trasladada a Monterrey el día de hoy o mañana. Gracias a todos por sus palabras de apoyo y consuelo durante el tiempo que mamá estuvo enfermita. Dios les bendiga mucho.

Los pasados 4 días han sido unos de los más difíciles que he tenido. Finalmente sepultamos a mi mamá. Un sinnúmero de pensamientos pasaron por mi mente: “y si los doctores hubieran hecho esto o aquello”, “y si ella ignoró síntomas que pudieron ser tratados a tiempo”, “y si… etc.” Entonces Dios hablo a mi mente para recordarme que los días de mamá estaban ya planeados por El y que el mismo Jesús dijo que ni aunque nos afanáramos podríamos aumentar un día a nuestra vida.

Así es, mamá está con Dios porque ese era el plan perfecto de El. Dios tiene propósitos eternos y pienso que tal vez Dios lo permitió así porque los 10 días que estuvo en el hospital de Reynosa hubo 3 enfermeras que se turnaron para cuidarla y quienes escucharon 3 veces al día los versículos bíblicos que le leíamos o que algunos de Uds. grabaron, o las oraciones que hicimos con ella, o las alabanzas que mi papá cantaba o le tocaba en su celular. Tal vez esa fue una semilla que se sembró en sus corazones y sabemos que Su palabra no vuelve a El vacía.

Tal vez, mamá estuvo enferma por 10 días porque Dios quería que mi familia y yo nos diéramos cuenta de la enorme cantidad de personas que aman a mis papás y que corrieron en su auxilio cuando más lo necesitaban. Fue sorprendente ver al cuerpo de Cristo en acción.

Hay muchas lecciones más que he estado aprendiendo, pero tal vez la que más ha tocado mi corazón es que he visto a mi papá llorar más que nunca, y casi derrumbarse del dolor tan tremendo, pero al mismo tiempo he visto a Jesús enjugar sus lágrimas y darle aliento y fortaleza en medio del dolor de perder a su compañera. Esta experiencia está cambiando nuestras vidas, pero para bien. Somos hijos de Dios a quienes lleva siempre en victoria, y para quien siempre será nuestra alabanza porque El es bueno todo el tiempo.


NOTIFICACIÓN POR EL OBISPO FERNANDO FUENTES AMADOR

La Hna. Velia acaba de fallecer, oremos por el pastor Pedro García Carlos. Mi acompañamiento, Hermano Pedro García, en esta jornada difícil de vivir, y de sentir. La Hna. Velia vivió para Cristo, ahora su partida le es ganancia, una ganancia en Dios y para Dios, ha pasado a ser Bienaventurada porque murió, pero lo hizo en el Señor, ella descansa pero todo lo que hizo esta entre nosotros. Dios esté con nosotros y con usted especialmente, estaremos orando por usted.

AMIGOS DEL HNO. PEDRO GARCÍA CARLOS: Me informaron que trasladarán a la Hna. Velia a las 4 de la tarde, de Reynosa a Monterrey, y estará llegando aproximadamente a las 7 de la tarde su cuerpo a LAS CAPILLAS DEL CARMEN, de Avenida Constitución. El sábado se tendrá un servicio de cuerpo presente en LA TRINIDAD DE MONTERREY, está pendiente la hora.

APOYO AL PASTOR PEDRO GARCIA: “Dios ama al dador alegre”, estoy pasando la cuenta del Pastor Pedro para todos los que lo quieran apoyar de manera personal o alguna ofrenda de la Iglesia: Su número de cuenta Banorte: 054 037 0443, o su número de clabe es 072 580 005 403 704 43. En los Seven Eleven o en los Oxxo, sólo piden el número de cuenta. Recuerden que la hermana estuvo 10 días en un hospital particular, y esto generó muchos gastos. Ayudemos conforme a nuestras posibilidades y generosidad.

 

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