Cápsulas de Discipulado

16) Capsula de DiscipuladoLA CRUZ DEL DISCÍPULO (SEGUNDA PARTE)

El Señor ha provisto la manera de tener a Cristo como el centro de su vida. Este es el segundo compromiso que mencionamos: “Tome su cruz cada día” Negarse a sí mismo es el lado negativo de llegar a ser un discípulo; “tomar la cruz” es el lado positivo. Al tomar la cruz, ponemos a Cristo en el centro de nuestra vida. En Lucas 14:27, Jesús dijo: “Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.” 

La cruz del discípulo ilustra los recursos que Cristo nos da para ayudarnos a vivir en Él. Jesús dijo que usted tiene que tomar su cruz cada día, pero, ¿Qué significa tomar su cruz? Va más allá de un simple negarse, hasta asumir un ministerio en el plan redentor de Dios. Llevar su cruz y servir a otros requiere disciplina. Ilustremos con la cruz del discípulo, las seis disciplinas que Jesús dijo que debe tener un discípulo: 1. Tiempo devocional con el Maestro; 2. Vivir la Palabra; 3. Orar con fe; 4. Tener comunión con los creyentes; 5. Testificar al mundo y 6. Ministrar a otros.

cruz discipulo

Una de las maneras de aprender más acerca de lo que Jesús planeaba para sus discípulos es estudiar y conocer “La cruz del discípulo”

Para ser discípulo de Cristo, usted necesita entregarle a ÉL cada área de su vida. Podrá visualizar las seis disciplinas que necesita practicar un discípulo. (En la capsula anterior vimos la primera disciplina: Dedicarle tiempo al Maestro.

LA BARRA VERTICAL DE ABAJO: LA PALABRA

La segunda disciplina que debemos de tener en nuestra vida es “VIVIR LA PALABRA”. La manera de tener a Cristo viviendo en nosotros, es tener su Palabra viviendo en nosotros. Juan 8:31,32 dice: “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” ¿Cómo sabemos que somos verdaderamente sus discípulos? Por permanecer continuamente en su Palabra. La manera de tener vida en Cristo es tener su Palabra en usted. La Palabra es su alimento. No puede crecer más en la gracia de nuestro Señor Jesucristo, a menos que regularmente se alimente de la Palabra. Usted recibe la Palabra de muchas maneras: escuchando a otros predicar, leyéndola, estudiándola, memorizándola, meditando en ella y aplicándola en su diario vivir. Hacer de Cristo su Señor significa que usted desea estudiar, meditar y aplicar la Palabra de Dios regularmente.

“Permanecer en la palabra” también quiere decir obedecerla. En Juan 15.10, Jesús dijo: “Si guardaréis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.” Permanecer en Cristo significa obedecerle. Jesús estableció para sus discípulos el modelo de una relación de obediencia con el Padre. Memorizar pone la Palabra de Dios en su mente. Meditar pone la Palabra de Dios en su corazón. La memorización bíblica constituye gran parte del permanecer en la Palabra.

LA BARRA VERTICAL DE ARRIBA: ORACIÓN

La tercera disciplina que el discípulo debe tener en su vida es “Orar con fe” Una parte de vivir en Cristo, es la oración. En Juan 15:7 Jesús dijo: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” Parte de la vida en Cristo y de tener una relación con Él es orar con fe. Si permanece en Cristo y en su Palabra, puede pedir lo que desea, con la confianza y creencia que Dios lo hará. Fíjese que el listón vertical de la cruz, representa los dos medios de gracia: La Palabra y la oración, destacando su relación vertical con Dios, las maneras básicas que tiene de comunicarse con Dios por medio de la oración, y las maneras básicas que Dios tiene para comunicarse con usted por medio de la Biblia.

TENER COMUNIÓN CON LOS CREYENTES (Juan 13:34,35)

La cuarta disciplina de la vida del discípulo es el compañerismo con los creyentes. Permanecer en Cristo significa que intentaremos vivir en armonía y comunión con nuestros hermanos en Cristo. Jesús dijo en Juan 13:34,35 “Un nuevo mandamiento os doy: Que os améis unos a otros; como yo los he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. Jesús dijo que la manera cómo podemos demostrar que realmente somos sus discípulos es amándonos unos a otros. Dios le ha provisto el lugar ideal para crecer: su iglesia. La iglesia no es un edificio o una organización, aunque se vale de ambos. La iglesia es el cuerpo de creyentes bautizados, que han decidido llevar adelante el ministerio de Cristo en la tierra y obedecer su mandato de la Gran Comisión. Los creyentes consagrados se mantienen en comunión con el cuerpo local de creyentes para crecer en la gracia de nuestro Señor Jesucristo. ¡La iglesia es el cuerpo de Cristo! Si tiene vida en Cristo, ya se ha dado cuenta de lo importante que es vivir  en su cuerpo, la iglesia.

TESTIFICAR AL MUNDO (Juan 15:8)

La quinta disciplina en la vida del discípulo es testificar al mundo. Testificar es compartir a Cristo con otros. Jesús dijo en Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”  La vida en Cristo incluye el testimonio a los demás. Implica otra manera de seguir a Cristo y comprometerse como discípulo de Jesús. Dar testimonio es decir a otros lo que Cristo ha hecho en su vida cristiana y la relación personal que tenemos con Él. Si permanece en Cristo, a su tiempo dará fruto espiritual. El fruto puede ser el fruto Espiritual o un nuevo creyente. Gálatas 5:22,23 hace una lista de los nueve frutos del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. El fruto no siempre crece rápido, pero crece continuamente y da fruto a su tiempo (es un proceso). El fruto es el resultado natural y normal cuando Cristo es el centro de su vida.

Jesús dijo que la manera de demostrar que usted es su discípulo es dando mucho fruto. Esto incluye el testimonio. El testimonio es dar evidencia de vivir en Cristo. Si usted está pasando tiempo con el Maestro, viviendo diariamente la Palabra, orando con fe, y teniendo comunión con el pueblo de Dios, podrá contarle a otros lo que Cristo ha hecho en su corazón.

MINISTRAR A OTROS

La sexta disciplina es ministrar a otros. Jesús dijo en Juan 15:13 “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”   A medida que el fruto del Espíritu crece en su vida en Cristo, usted también alcanza a otros a través del ministerio de edificación y transformación. Tome su cruz para servir a otros, este es otro compromiso del discípulo. Llevar la cruz es el servicio voluntario y redentor por los demás. Son infinitas las oportunidades que se nos presentan de prestar algún servicio sacrificial a otros. Cada creyente es un ministro si sigue a Jesús y sirve a los demás al igual que ÉL lo hizo. Su testimonio y comunión conlleva el servicio cristiano a otras personas.

FE EN ACCIÓN: Querido hermano(a) ¿Crees en la Palabra de Dios? en Juan 15:26,27 Jesús dio a sus discípulos, la promesa de su presencia: Jesús le asegura a sus discípulos que tendrían el Espíritu Santo para que los asistiera mientras testificaban de Cristo. ÉL no los dejó sin ayuda y sin recursos. El Espíritu Santo siempre les guiaría a toda verdad y les daría el poder necesario para servir a los demás. Dos mil años después, Jesús nos hace la misma promesa y nos da las mismas órdenes. Jesús nos envía al mundo, advirtiéndonos que el mundo nos rechazaría, pero no nos deja sin recursos. Nos da el Espíritu Santo para facultarnos y darnos: poder, valor y fe. Dios quiere transformar tu vida y te da el recurso de la “Cruz del Discípulo” para que la apliques a tu vida, la compartas con otros y empieces a tener una verdadera experiencia con Dios caracterizada por la obediencia a la Palabra de Dios en su totalidad.  

  • Comparto segmentos de:

“Vida Discipular”,

y de mi experiencia personal con mi  Dios y Señor, en el

“Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de Dios nuestro Señor”. 

Hno. Cuau.

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