La Técnica de Sanación Reiki

15. La técnica de sanación ReikiLa Técnica de Sanación Reiki

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La palabra Reiki se deriva de dos vocablos japoneses. Rei, significa la sabiduría divina, el poder superior, o la energía del universo, y según los que lo practican, todos los seres estamos conectados a esta forma de energía. Cuando fluye libremente a través de nosotros, produce salud y bienestar. Y Ki, significa el aliento de vida, la fuerza y energía vital; y es la energía vital que circula dentro del organismo de los seres vivos. Así, el Reiki es un método para la guía espiritista de la fuerza y la energía vital. Es lo que la acupuntura china llama Chi, y el hinduismo panteísta (que todo es dios y dios está en todo), llama prana.

El Reiki es una técnica japonesa de relajación y reducción del stress, que supuestamente promueve la salud, a base de la imposición de manos. Está basada en la idea de que en el universo y en el cuerpo, hay una fuerza y energía vital, que fluye a través de nuestro organismo, y que es lo que nos da vida, y nos mantiene vivos. Que el Ki requerido por una víscera o un órgano, depende de la estructura y densidad de este; y que si el Ki deja de circular totalmente en un organismo vivo, la vida se interrumpe; y que si nuestra fuerza y energía vital está baja, nuestro riesgo de enfermarnos y tener crisis de stress aumenta; y si está alta, tenemos mejores probabilidades de permanecer sanos y felices.

El objetivo básico de un tratamiento Reiki, es integrar e interactuar en forma armoniosa el Rei, la energía del universo, con el Ki, la energía vital interna de los seres vivos. Los maestros o iniciados del Reiki aseguran que por la palma de nuestras manos fluye energía poderosa y de fuerza curativa constantemente. Esta energía puede ser mayor o menor a medida que nuestros canales energéticos se abren para disponer de un flujo cada vez más intenso. Este don curativo y reconfortador es aprovechado mientras más se practica y usa (y se avanza del primer grado de sanador Reiki, hasta el tercero, exclusivo de los maestros), ayudando a intensificar esta cualidad benéfica de la energía de la luz.

Los que lo practican, dicen: “Sabemos que la enfermedad posee sus raíces en los estados mentales y emocionales del cuerpo, y es el resultado de un bloqueo energético. Cuando por mucho tiempo, se arrastran conflictos, la energía se queda estancada y se materializa en enfermedad. En el momento en que se desvanece el resentimiento, la culpa, la ira, la tristeza o cualquier emoción que este dificultando la circulación energética, ésta se desbloquea, y la enfermedad comienza a desaparecer, y se modifican las conductas y hábitos negativos.”

Se colocan las manos por tiempos determinados, de manera que la persona realiza su función curativa empleando su energía mental, que fluye y sale por sus manos, para estabilizar, energizar, y armonizar, la energía de un punto energético del paciente, relacionado con uno de los siete sistemas energéticos del cuerpo (chacras), dispuestos a lo largo de la columna vertebral. El paciente logra la reconexión con la energía maestra del universo (dios), y un estado de equilibrio, que lo cura apoyado por el Rei.

Un tratamiento de Reiki da la sensación de que un maravilloso y radiante resplandor fluye a través y alrededor de la persona. El Reiki trata a la persona completa: su cuerpo, emociones, mente, y espíritu, provocando muchos ‘efectos benéficos’ en cualquier tipo de enfermedad, que incluyen la sensación de relajación, paz, seguridad, y bienestar. Esta energía actúa limpiando, purificando, desbloqueando y aclarando todo nuestro sistema energético. Hay personas que han reportado resultados milagrosos, al practicar el Reiki.

Se promueve como un método simple, fácil de aprender por práctica e imitación de un maestro; se considera un método natural y seguro de sanación espiritista y de superación personal, disponible para todos, y que puede ser usado en combinación con cualquier otra técnica, o tipo de tratamiento, por ejemplo médico, aliviando los efectos indeseables de éstos, promoviendo la recuperación del organismo, y mejorando la calidad de vida.

El budista japonés Mikao Usui, dijo que tras un periodo de meditación, recibió el conocimiento y poder espiritista para aplicar a otros lo que él llamó el Reiki, que penetró en él a través de su chandra coronal. Fue así que fundó en 1922, el método Rieki de sanación natural. Él aseguraba que con el empleo del Reiki, las condiciones negativas se convierten en positivas; y que aunque el Reiki promueve la espiritualidad, no es una religión, ni requiere creer en algunos dogmas, o aceptar ciertas creencias para practicarlo, por lo que trabaja, sea que creas o no creas, y sea que confíes o no confíes en él, porque viene de dios.

Pero es bien conocido que los que pagan $10,000 U.S., para entrenarse como maestros (tercer nivel de entrenamiento), deben adherirse a los 5 preceptos básicos del Reiki, que son los 5 mandamientos del budismo, una religión no teísta (que no cree en un Dios personal), y que son: Estar en contra del asesinato, robo, promiscuidad sexual, mentira, y falta de dominio propio. También deben usar símbolos que supuestamente, incrementan la fuerza y distancia a la que se puede transmitir el Reiki. Los maestros, para practicar el Reiki, hacen una ceremonia de concentración, uniendo las palmas de las manos, invocando al Rei, y usando el símbolo de poder y distancia, ponen las palmas de las manos unidas, en el chandra del tercer ojo (la frente), con el fin de que les dé la guía para imponer las manos en el lugar correcto, tomando en cuenta las variaciones del aura del terapista y el paciente. Luego, poniendo su mano dominante en el chandra coronal del paciente, el terapista da libertad a la otra mano para que busque y se imponga, el tiempo que sea necesario, sobre el sitio que necesita la energía.

Usui murió de un infarto cerebral (Marzo 9, 1926), mientras enseñaba y practicaba el Reiki en Fukuyama, Japón. El primer uso del Reiki en E.U.A., fue en 1975.

En primer lugar, en el 2008, tanto los estrictos estudios y análisis clínicos y estadísticos randomizados (seleccionado personas al azar), hechos por la American Cancer Society, y la National Center for Complementary and Alternative Medicine, reportaron en 9 estudios que llenaron satisfactoriamente los criterios de evaluación, que “no se demostró evidencia clínica o científica alguna, que apoye los reclamos de que el Reiki es un tratamiento efectivo para alguna enfermedad,” y “que las evidencias presentadas, no son suficientes para sugerir que el Reiki, es un tratamiento efectivo para condición alguna.” William T. Jarvis de The National Council Against Health Fraud, dice que en los estudios clínicos, no hay evidencia de que el Reiki tenga otros efectos que no sean atribuibles a la sugestión, o el efecto placebo. Para 124 referencias bibliográficas sobre el Reiki, vaya a http://en.wikipedia.org/wiki/Reiki 

En marzo del 2009, el comité de doctrina de los obispos católicos de E.U.A., decretaron que “dado que el método de sanación Reiki no es compatible ni con las enseñanzas cristianas, ni con las evidencias científicas, no se considera apropiado que nadie, como representante de la iglesia católica, promueva o provea la terapia Reiki.” El cura indio James Manjack, dice que el 80% de los que practican el Reiki, pierden su fe en Dios.

Les puedo asegurar que la mejor alternativa es buscar la sanidad coirporal, mental y espiritual, en el Dios de la Biblia, el único Dios verdadero. Dios dice: Si oyes atentamente la voz de Jehová tu Dios, haces lo recto delante de sus ojos, das oído a sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque YO SOY Jehová tu Dios y sanador, que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos (Ex 15 26 y 20:6)

Para los cristianos evangélicos, Dios es una persona, no una energía; y en forma soberana, omnipotente, misericordiosa, y sabia, otorga la vida, la salud, y la sanidad a quien Él quiere (sea salvo o no), cuando Él quiere, y usando a las personas, métodos, o cosas que Él quiere (lodo, ordenes desde distancia, imposición de manos, etc., etc.).

La Biblia dice: Bendice alma mía a Dios, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice alma mía a Dios, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades; el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida; el que te corona de favores y misericordias, y sacia de bien tu boca.

Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Dios de los que le temen (respetan reverentemente), porque Él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo. El humano, como la hierba son sus días: Florece como la flor del campo, que pasó el viento por ella, y pereció, y su lugar no la conocerá más. Mas la misericordia de Dios, por la que podemos gozar de vida, salud, y fuerza, un día o más de cien años, es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen (Salmo 103).

Así ha dicho Dios: Maldito el varón que confía en el humano, sus manos, o sus brazos, y su corazón se aparta de Dios. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Mas, bendito el varón que confía en Dios, porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo, el único Dios verdadero, que escudriño la mente, y pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, y según el fruto de sus obras. ¡Oh Dios, esperanza de su pueblo! Todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de Ti, serán escritos en el polvo, porque dejaron a Dios, manantial de aguas vivas. ¡Sáname, oh Dios, y seré sano! ¡Sálvame, y seré salvo! Porque solo Tú eres mi esperanza y Sanador, y sólo para Ti, será mi alabanza (Je 17:5-14).

Ernesto contreras