Objetos Cotidianos más Sucios que un Retrete

19. Objetos cotidianos más sucios que un retreteObjetos cotidianos más sucios que un retrete

Por Kelsey Kloss,

Mar 05, 2018

Estas superficies tienen más gérmenes que la taza del baño, y seguramente hoy ya tocaste al menos uno de ellos.

El elevador.

Mientras subes, los gérmenes te acompañan. Un estudio de la Universidad de Toronto detectó que los botones de los elevadores de espacios públicos, como hospitales y edificios de oficinas, podrían tener más gérmenes que el baño. Cómo limpiar: Quizá no quieras ser el responsable de limpiar los botones del elevador de tu oficina. Así que, cuando llegues a tu lugar, antes que nada lávate las manos o al menos aplícate alcohol en gel.

El control remoto.

Podría sorprenderte, pero tu control remoto está lleno de gérmenes. Todo lo que haya estado en tus manos se reúne en el control, además de que se queda juntando polvo en el sillón. Hasta podría tener migajas, si te gusta comer mientras ves la tele. También podría tener mugre en los costados de cada botón, así que limpiarlo puede ser todo un reto. Cómo limpiar: De vez en cuando, aséalo con una toallita desinfectante o un poco de detergente líquido. Asegúrate de limpiar los huecos entre los botones.

La tabla de picar.

Investigadores de la Universidad de Arizona descubrieron que una tabla para picar puede tener 200 veces más materia fecal que un retrete. Un gran culpable: la carne cruda, pues muchas bacterias fecales se originan en los órganos internos de los animales. ¿Ese último pollo que cortaste? Las pequeñas muescas que tu cuchillo dejó en la tabla son perfectas para albergar a las bacterias. Cómo limpiar: Lava las tablas de plástico con detergente líquido y agua, después remójalas en una solución de 2 cucharaditas de cloro y 3 litros de agua. Para las tablas de madera, haz lo mismo pero con 2 cucharadas de cloro por 3 litros de agua. No las dejes remojando toda la noche.

Tu alfombra.

A las bacterias les encanta mordisquear las células muertas de la piel. Si consideramos que la persona promedio pierde alrededor de 1.5 millones de células cutáneas por hora, eso convierte a tu alfombra en toda una experiencia culinaria si agregas partículas de comida, la caspa de tu mascota, polen y otras sustancias. Alrededor de 200,000 bacterias viven en cada pulgada cuadrada de alfombra (700 veces más que en tu retrete), incluyendo E. coli, estafilococos y salmonela. Cómo limpiar: Como tu aspiradora no puede llegar hasta la base de tu alfombra, contrata a una compañía especializada en limpiarlas al menos una vez al año.

Los grifos del agua.

Los grifos de tu baño pueden tener hasta 21 veces más bacterias que el retrete. Algo peor: si el grifo está en la cocina, son 44 veces más. Cómo limpiar: Desinféctalos y límpialos regularmente con el resto de tu lavabo para asegurarte de que tus manos no queden más sucias que antes.

Tu smartphone o tableta.

En un estudio de 2013, los investigadores ingleses analizaron 30 tabletas, 30 teléfonos y el retrete de una oficina. Las tabletas tenían hasta 600 unidades de estafilococos (causantes de graves enfermedades estomacales) por hisopo y los teléfonos tenían hasta 140 unidades. El retrete típico tiene menos de 20. Otro detalle incómodo: en una encuesta realizada en 2011, el 75 por ciento de los estadounidenses confesó que usan sus smartphones cuando están en el baño (y no son solo los adolescentes). Cómo limpiar: Reduce tu exposición a los gérmenes al limpiar tus pantallas con toallitas especiales para ellos o con una tela suave y humedecida… y, claro, no los metas al baño.

Tu bolso.

Combina con todo, incluyendo a los gérmenes. Cuando investigadores británicos analizaron 25 bolsas, descubrieron que la bolsa promedio es 3 veces más sucia que un retrete; las que se usan a diario, 10 veces más. Las asas reunían la mayor cantidad de bacterias, pero hasta los objetos al interior estaban sucios: las cremas para cara y manos eran las peores, junto con los lápices para labios. También se han rastreado virus de enfermedades estomacales a las bolsas reutilizables para el mandado. Cómo limpiar: No coloques tu bolsa en el suelo y lávala siempre que te sea posible. Para las bolsas de plástico o piel, usa toallitas desinfectantes.

Tu trapo o esponja de cocina.

Cuando los investigadores de Arizona recolectaron 1,000 trapos y esponjas de cocina, descubrieron que el 10 por ciento de ellos contenía salmonela. Cada pulgada cuadrada de sus superficies contenía alrededor de 134,630 bacterias, 456 veces las halladas en un retrete. También contienen la mayor concentración de bacterias fecales, incluyendo E. coli, dado que en la casa promedio no se reemplazan con la frecuencia con la que se debería. Cómo limpiar: Cada semana, coloca los trapos en la lavadora y las esponjas en el lavavajillas, o calienta en el microondas (previamente humedecidas) por 30 segundos.

El teclado de tu computadora.

Comer mientras trabajas podría ser responsable de los gérmenes que habitan en tu teclado. Cuando investigadores británicos analizaron 33 teclados en una oficina en Londres, descubrieron que tenían 5 veces más gérmenes que el retrete. En 2007, un brote de diarrea en una escuela primaria en Washington, D.C., afectó a más de 100 personas; de acuerdo con el Centro para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, se cree que podría haberse extendido a través de las superficies sucias de los teclados. Cómo limpiar: Lávate las manos y asea tu teclado con frecuencia.

El tazón de la comida de tu mascota.

Una de las superficies más sucias de tu casa es el confiable tazón donde sirves las croquetas de tu perro. Si tu perro lame la taza del baño, está chupando alrededor de 295 bacterias por pulgada cuadrada. Pero si lame el borde interior de su tazón, chupa 2,110 bacterias por pulgada cuadrada, ¿y qué perro se limita con lamer solamente una pulgada? Cómo limpiar: Para mantener saludable a tu mascota, lava todos sus tazones con agua caliente y jabón después de cada comida, o combina partes iguales de bicarbonato de sodio, agua tibia y sal, y talla la superficie en círculos antes de enjuagar. Si no lo haces, las bacterias se multiplicarán por los residuos de la comida y la baba de tu perro, algo parecido a lo que ocurriría si usaras el mismo tenedor todos los días sin lavarlo.

Tu ropa limpia.

Una carga de ropa interior transferirá al menos 100 millones de bacterias E. coli –responsable de la diarrea– a la lavadora, que se convierte en un terreno fértil para contaminar el resto de la ropa. Es peor si la máquina se carga al frente: el agua se asienta en el fondo, creando el ambiente húmedo que las bacterias aman. Cómo limpiar: Desinfecta tu lavadora con una carga de ropa blanca a la que puedas añadir cloro, o aséala con cloro al menos una vez al día (vierte dos tazas de este producto en el compartimento del detergente y hazla funcionar, vacía, en el ciclo más caliente antes de secarla con un trapo; después deja la puerta abierta un rato). Para evitar que las bacterias se propaguen, lava por separado la ropa interior con agua caliente y un producto estilo cloro que no dañe la ropa de color.

¿Sabías que estos objetos eran más sucios que tu retrete? 

  • Tomado de: Seleciones del Reader´s Digest, 07 de marzo de 2018