Cápsulas de Discipulado

Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
LA VICTORIA DEL DISCÍPULO: MANTENERSE VICTORIOSO (Cuarta parte)

Cuauhtémoc Meneses Stama

Estamos compartiendo “el cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor.

Las armas con las que contamos los discípulos victoriosos son la oración y la Palabra de Dios. La batalla contra Satanás y las fuerzas del mal se pelea de rodillas.

Lea 2 Crónicas 20:1-4 y encontrará los cincos principios para la guerra espiritual.

LOS CINCO PRINCIPIOS DE LA GUERRA ESPIRITUAL

  1. El principio de buscar a Dios.
  2. El principio de conocer a Dios.
  3. El principio de depender de Dios.
  4. El principio de creer a Dios.
  5. El principio de adorar a Dios.

EL PRINCIPIO DE CREER A DIOS

Dios quiere que el discípulo de Jesús viva por fe, creyendo en su Palabra. Tras reclamar para sí la promesa de Dios, Josafat se inclinó y adoró al Señor (lea 2 Crónicas 20:18). Cuando Dios le dé un mensaje, reclame su promesa y créale. Acepte la promesa de que Dios cuidará de usted, incluso cuando todas las probabilidades en su contra parezcan invencibles. El principio de creer a Dios es el cuarto de cinco principios para ganar la guerra espiritual.

LAS SEÑALES QUE EL DISCÍPULO DEBE CREER

En el discipulado, una de las maneras de comprobar que un discípulo cree a Dios, es cuando comienza a alabarlo por lo que ÉL ha prometido. Josafat conocía la promesa de Dios y lo alabó. El rey reverenciaba a Dios por sus hechos poderosos. Josafat sabía quién le había hablado y lo creyó. Como discípulo de Jesús, antes de tomar cualquier decisión en su vida espiritual, siga el ejemplo de Josafat: se inclinó ante Dios quién merecía su adoración y alabanza.

Josafat demostró su fe en el único Dios verdadero, no sólo cuando lo alabó, sino también cuando guió a los demás a alabarlo (lea 2 Crónicas 20:18). Es muy importante que el discípulo en formación imite la reacción de Josafat y el pueblo de Dios; porque respondieron inmediatamente a la presencia y la obra del Señor en su vida, creyendo en lo que Dios había hecho. 

La segunda manera de que el discípulo pueda comprobar que Josafat creyó en Dios, es su compromiso de obedecer al único Dios verdadero. Después de alabar a Dios junto al pueblo, Josafat procedió según lo que Dios le había dicho. Creyó y obedeció (lea 2Crónicas 20:20). Josafat no solo creyó a Dios, sino que también estimuló la fe de otros.

Josafat creyó, obedeció y exhortó a los demás a la obediencia. Cuando el discípulo se encuentra en una guerra espiritual, debe ganar la batalla de rodillas y obedeciendo la dirección que le da Dios en su guerra espiritual.

El mismo principio de creer y obedecer se aplicó cuando se le ordenó a Felipe que descendiera al desierto para ministrar al eunuco. Quizás la orden de Dios tenía poco sentido para Felipe. Había proclamado a Cristo en Samaria, donde tuvo lugar un gran avivamiento, porque pocas personas vivían en el desierto. Sin embargo, Dios sabía que el eunuco estaba allí, que necesitaba conocer el evangelio de Cristo y que luego lo llevaría a Etiopía. Todo esto era el plan de Dios (lea Hechos 8:26-39, 35-37). Dios dirige al discípulo por donde Él planea darle la victoria en su guerra espiritual, pero como discípulo de Jesús debe obedecer los mandamientos de Cristo para toda la vida, para experimentar la presencia de Dios y darle la gloria y la honra al Dios Todopoderoso. Hay ocasiones en que Dios le aleja de las multitudes (las grandes cosas) para ocuparse de los discípulos de Jesús, aparentemente pequeños.

VÍSTASE CON LA ARMADURA ESPIRITUAL

Mi recomendación para todo discípulo, es que, antes de salir a la guerra espiritual, mentalmente póngase la armadura espiritual. Deténgase y pídale a Dios, en oración, que le ayude a aferrarse a la verdad absoluta de su Palabra y a no ser víctima de lo que Satanás desea.

FE EN ACCIÓN

Querido/a hermano/a, concéntrese y medite en los cuatro principios de vida de oración que hemos compartido con usted para mantenerse victorioso en su guerra espiritual. Deténgase y pídale a Dios que lo ayude a dominar sus emociones y a sentirse guiado por la verdad absoluta de Dios, en lugar de por la carne y Satanás. Pídale ayuda para no hacer concesiones contra la verdad de Dios, en razón de lo que usted sienta. 

Palabras de Jesús: “Bienaventurados los que creyeron sin ver”.

La Palabra de Dios transforma vidas y da una vida con propósito, vida abundante, vida victoriosa y vida eterna.

Que Dios “te bendiga y te guarde, que Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré”. Y recuerden hacer del día del Señor: un día santo, un día saludable y un día feliz.

Hno. Cuau.


Tomado y adaptado del libro “El Plan Maestro para el Discipulado Cristiano” y de compartir mi experiencia con Dios, como discípulo de Jesús.