Secretos del Viento Renovador

Secretos del viento renovador

Abner Alaniz Rangel

La pandemia del Covid-19, ha impuesto una nueva modalidad, del ser y del vivir. Me circunscribiré, solo al ámbito religioso, porque a raíz de esta pandemia, las instituciones religiosas, necesitan de VIENTO RENOVADOR EN TODOS LOS SENTIDOS. Habrá que buscar por todos los medios, que los congregantes, realmente tengan la experiencia del “Pentecostés” y del “Parto de Damasco”, para evitar la mera religiosidad, y la incultura religiosa, que permite que los lideres abusen de los feligreses, imponiendo reglas y normas que nada tiene que ver son las Sagradas Escrituras.

La gente espera, ansía un nuevo mensaje cargado de esperanza. Ansia que desde los púlpitos realmente se predique el mensaje de Jesucristo, y no solo palabrería vana y hueca del ser humano. Lo importante, es darnos cuenta que no basta con ir a la iglesia, sentarse y escuchar, siempre hay que aprender a escuchar y a actuar; adoptar el compromiso de servir al Señor, mediante los dones y talentos que él nos ha dado. Convertirnos en el “Cristo de la toalla”.

Las iglesias en general, pasan horas y horas discutiendo aspectos administrativos, pues están más interesados en la parte económica y en ver como exaccionar a las iglesias y se soslaya la parte espiritual y devocional de la vida del creyente. Por eso, nos hace falta “Los secretos del viento renovador”, la experiencia del Corazón ardiente de los caminantes de Emaús. La Biblia tiene todas las respuestas a las preguntas de hoy. Y aparece de nuevo una vez más, la noticia que nos da sentido y nos orienta a caminar juntos, rumbo al reino que viene, al que vamos y en el que ya estamos.

Porque el tiempo y el espacio de Dios es distinto. Tiene otras condiciones y parámetros. Es nuevo. Somos nosotros, no Él, los que hemos de ser adaptados. Entonces nos damos cuenta, que ese aprendizaje es evangelización. Mundo nuevo de sentimientos, actitudes, valores, clima que nos envuelve y al que hemos de contagiar. Como los Discípulos y los Apóstoles, siempre aprendiendo a hacer lo nuestro. Dios hará lo suyo. Eso es evangelizar. Abrirnos y entregarnos. Escuchar y compartir. Gestos y palabras. Un testimonio que nos queda grande, pero es verdad.

El futuro de Dios, ya es presente, juntos producimos de trozos de masa de pan, símbolos pensando en servir a otros, son nuestro compromiso. Los cuerpos pastorales deben evaluar las características de le espiritualidad ferviente, dicen las Escrituras, “Fervientes en espíritu sirviendo al Señor”, Fervientes en su ministerio de ayudar, identificar los cambios que necesitan llevarse a cabo. Hay iglesias que están cargadas de superestructura y no les sirve de nada pues no hay efectividad y hasta Hay perdida de miembros.

Falta de poder espiritual y confianza en el liderazgo. El trabajo diario parece estar diseminado y ser improductivo. Bajo nivel de compromiso y entusiasmo en sus disciplinas espirituales. Sentirse sin poder para controlar el futuro de su ministerio Inseguridad respecto hacia donde se dirige su ministerio y lo que hay que hacer después; no tener respuestas para los que buscan que les dirija en su ministerio.

Falta de apoyo de un equipo de oración personal y o descuidar la comunicación con los laicos. El ministerio efectivo surge de una espiritualidad ferviente. La intimidad espiritual conduce a una fuerte convicción de que Dios actúa de maneras poderosa. Una visión santa sólo puede llevarse a cabo mediante una fe optimista que vea los obstáculos como oportunidades y transforme los fracasos en victorias.

EJEMPLO PASTORAL Y LIDERAZGO

Es importante para usted como pastor y sus líderes servir de modelo para las disciplinas espirituales personales de su congregación. Pero hay una diferencia entre ser el modelo y simplemente enseñar esas disciplinas. ¿Cuál es la diferencia? Según Jesús en el sermón del monte, la diferencia está en nuestra motivación. Deberíamos practicar esas disciplinas y ante todo honrar a Dios y conocerle más íntimamente, no porque tengamos que hacerlo para ser un ejemplo o para parecer santos; o en el peor de los casos porque estamos recibiendo un sueldo y no hay alternativa debemos cumplir. El pastor asalariado, como profesión y no por vocación.

El ministerio efectivo surge de una espiritualidad ferviente. La intimidad con Dios conduce a una fuerte convicción de que Dios actúa de maneras poderosas. Una visión santa sólo puede llevarse a cabo mediante una fe optimista que vea los obstáculos como oportunidades y transforme los fracasos en victorias. La espiritualidad ferviente hace referencia al vigor y a la profundidad personal del camino con Cristo que hace un creyente. La espiritualidad ferviente no es algo que se “tenga”. Es un sendero por el que se camina, donde continuamente se están aprendiendo cosas y uno se va acercando a Cristo.

Para ser un servidor efectivo, el cristiano debe experimentar una renovación continua. Para ser una congregación creciente y dinámica, el cuerpo debe experimentar una renovación continua. ¿Cómo puede tener lugar una renovación espiritual? Esto ocurre cuando a través del Espíritu Santo, el cristiano se ve asimismo como un pecador perdonado, un pecador justo en Cristo. Eso es lo que trae el poder. Eso es lo que embellece a la iglesia. Existen dos enfermedades espirituales. Algunos cristianos tienen poca comprensión de su pecado; necesitan pensar en su miseria en una forma Teo-céntrica. Otros tienen un sentido de su incapacidad, pero sólo tienen un concepto teórico de la justificación por la fe y por lo tanto, necesitan ver cómo su justificación debe llegar a ser la base para sus actividades del día a día. Así pues, ya sea que falte una concientización de pecado o, de su aceptación en el amor de Dios por Cristo, fallan en ver el poder efectivo y transformador del evangelio en sus vidas. Cuando se llama a las personas a que se vuelvan al evangelio, se les está llamando a un arrepentimiento radical y a descansar en Cristo sólo por la fe.

La renovación es una obra de Dios, por la cual la iglesia es embellecida y dinamizada, debido a que las operaciones normales del Espíritu Santo son intensificadas: Es decir, hacen falta los secretos del viento renovador, y esto se logra teniendo 1.- Convicción de pecado, 2.- Gozo por la seguridad de la gracia y del amor de Padre y el acceso a la presencia de Dios, 3.- Crecimiento en amor a Cristo, para andar en los mandamientos de Dios.

¿QUÉ SE REQUIERE PARA EXPERIMENTAR LOS SECRETOS DEL VIENTO?

  1. Doctrina sólida. El evangelio es una verdad y, a menos que esa verdad se mantenga intacta en su plenitud, no puede darse el efecto renovador.
  2. Una vida de oración continua y disciplinada, en la cual no sólo se hacen peticiones, sino en las que se busca el rostro de Dios para conocerle y desear honrarle. No los pusilánimes cultos de oración la mayoría los jueves con unos cuantos asistentes, porque la iglesia no le da la importancia a la oración. Cuando el poder de Dios se hace evidente, se ponen en acción diferentes dinámicas, tales como: 

  • Un notable fervor y libertad de adoración, 
  • Profundidad de enseñanza y entrenamiento, pues el amor por el estudio de la palabra es una marca distintiva de la obra del Espíritu. 
  • Un amor visible en la relación entre los creyentes; 
  • Los miembros de una iglesia renovada, usan cada oportunidad para relaciona a las personas con Dios. 
  • Toda renovación prodúcela participación activa de los individuos en el interés social y en la reforma de la sociedad.

Para ser un ministro efectivo del evangelio, el cristiano debe redescubrir y aplicar continuamente ese evangelio. Esto traerá crecimiento y renovación (Col 1: 6) la renovación espiritual es un encuentro con el Dios vivo, es la abrazadora verdad del evangelio en nuestras vidas. Pero ¿Cómo es que el evangelio nos renueva y reaviva? ¿Cuáles son las condiciones bajo las cuales opera? ¿Cuáles son las dinámicas a través de las cuales realiza su labor? ¿Cuáles son las marcas que muestran que está operando? Condiciones para la renovación:

Cada uno de los dos pares de condiciones básicas, funciona como un eje, pues sirve para mantener un balance en nuestro trato con el corazón humano.

A continuación, le daré 7 citas bíblicas, que le permiten tener el viento renovador, para aumentar la esperanza y la fortaleza en Dios. Renovándonos en la fuerza y el amor de Dios, a través de algunas citas bíblicas que debemos guardar en el corazón, podemos ayudarnos a enfrentar nuestros propios miedos y hacer cosas que parecen imposibles. La Verdad y la Luz de Dios nos liberan de la oscuridad de este mundo perverso. Su fuerza nos salva y nos alivia de nuestros propios temores, conservando la esperanza de sus promesas.

“La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven”.

Hebreos 11,1

1. Orar siempre. Jesús siempre nos invitaba a orar y a orar con insistencia en todo momento, entonces, ¿por qué a veces desistimos?

“Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma”.

Salmo 138,3

2. No hay imposibles para Dios. ¿Cansado de repetir que es imposible hacerlo, imposible lograrlo, imposible que esto sea así, de este modo o del otro?

“Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible”.

Mateo 19,26

3. Una fe poderosa. Jesús nos afirmó que podíamos mover montañas si teníamos fe, que haríamos cosas aún más grandes que las que Él hizo.

“Yo lo puedo todo en aquel que me fortalece”. 

Filipenses 4,13

4. Liberarse del miedo. Para no dejar entrar el miedo al corazón y que no tiemblen nuestras rodillas.

“El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré?”.

Salmo 27,1

5. Confianza plena en Dios. Siempre debemos estar confiados porque sabemos que tenemos un refugio seguro en los brazos del Señor.

“La salvación de los justos viene del Señor, Él es su refugio en el momento del peligro; el Señor los ayuda y los libera, los salva porque confiaron en él”.

Salmo 37,39-40

6. Fuerza renovadora. Dios nos ha dado una fuerza capaz de renovarse día a día, no nos fijemos en nuestros cuerpos ya gastados.

“Por eso no desfallecemos. Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día”.

2 Corintios 4,16

7. Un amigo invisible que acompaña. Tenemos un acompañante fiel en este camino de vida que nos va inyectando esperanzas y fortaleza. Pidamos siempre su auxilio divino.

“Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad”.

2 Timoteo 1,7

Y una de regalo, una cita bíblica que más de fortaleza yo la veo como una palabra consoladora y gratificante:

“No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque Yo soy tu Dios; Yo te fortalezco y te ayudo, Yo te sostengo con mi mano victoriosa”.

Isaías 41,10

Tengamos presente que nuestra mente y corazón están fijos en algo que esperamos y que no hemos visto, pero que es una promesa de amor, de esperanza, una esperanza que nos fortalece. ¿Cómo podríamos sentir esperanza en algo que ya tenemos en la palma de nuestras manos? A pesar de que el mundo piensa que la esperanza en Dios es una locura, los cristianos sabemos y creemos que los que esperamos en el Señor nunca quedaremos defraudados.

Hago votos, para que la pandemia del coronavirus, haga reaccionar a todos los liderazgos religiosos, se permitan encontrarse con el viento renovador del Espíritu Santo. Sólo de esa manera la iglesia podrá ser renovada.

Con mi afecto y respeto.