Diana Patricia Suárez Utrilla
En esta mesa no se habla ni de política ni de religión… dicha frase se ha escuchado más de una vez en reuniones familiares o de amigos para evitar tensiones entre las variopintas inclinaciones y opiniones. Lo anterior es reflejo de una gran diversidad de posiciones que hay sobre tales temas hoy en día, sin embargo, hubo una época en que no fue así, y se tuvo que ir construyendo espacio para la diversidad de ideas tanto políticas como religiosas.
Es justamente de una Institución que fue puntera de la diversidad de culto en México de la que se hablará en este texto, el Metodismo.
El Metodismo llegó a la Ciudad de México en 1873 de la mano de las Leyes de Reforma e impulsada por algunos liberales, quienes veían en esta rama del protestantismo una manera prometedora de contrapeso a la Iglesia Católica, y que al mismo tiempo contaba con valores y prácticas liberales útiles para México, tales como la idealización del trabajo y el esfuerzo así como de su énfasis sobre la importancia de las libertades, principalmente de culto y de consciencia.
Así, los misioneros metodistas lograron consolidar una feligresía mexicana considerable los primeros cinco años de su llegada al país, sin perder de vista que el metodismo representaba una religión foránea y una franca minoría, ante lo cual surge la pregunta: ¿cómo se podían hacer escuchar?
Seguir leyendo «El Concepto de Mujer y su Marco de Acción en la Iglesia Metodista en México»






