Categoría: Reflexiones

¿Qué Debe Contener la Predicación Wesleyana?

¿Qué debe contener la predicación de quienes se apellidan herederos de la tradición wesleyana?

Miguel Ulloa Moscoso *

Los Artículos de fe de la tradición metodista declaran: La Iglesia visible de Cristo es una congregación de fieles en la cual se Predica la palabra pura de Dios, y se administran debidamente los sacramentos (Artículo XIII. De la Iglesia) Bajo esta definición de iglesia, el metodismo histórico y el pentecostalismo tradicional, en alguna de sus expresiones, ha definido el sentido protestante de la Palabra, que en el caso wesleyano, siendo fieles a la tradición anglicana, está en una relación directa con los Sacramentos.

La tradición reformada, específicamente en Calvino, pondrá especial sentido en la predicación de la Palabra, por ello el púlpito pasó a ser el centro del altar protestante en las reformas litúrgicas que impulsó el calvinismo y otros movimientos. A diferencia de los sacramentos donde las iglesias han establecido rituales y formulas específicas de acuerdo a sus énfasis doctrinales, la predicación ha quedado a la libre interpretación y revelación de quien “expone la palabra”. En muchos casos, la predicación cristiana evangélica tradicional, invoca fuertemente al llamado a la experiencia de Dios, al cambio de vida, a dejar el pecado, e incluso el normar algunas conductas amparadas en la sana doctrina y en la “correcta interpretación de la palabra”. Estos asuntos son expresiones nacidas en el contexto de la reforma y la declaración de la Sola Escritura.

Versando a Karl Barth, en su obra “Introducción a la Teología Evangélica”, él menciona que el conflicto se genera en que no toda predicación protestante de por sí es predicación evangélica. A propósito de esto, la predicación de Juan Wesley y los primeros predicadores/as laicos/as del naciente movimiento metodista tenía como propósito primero llamar a los oyentes al arrepentimiento y a que las personas creyeran en Jesús.

Ante esta última declaración, es necesario recoger y releer el sentido que tomó la predicación wesleyana en su momento de origen, a lo menos podemos identificar, siete conceptos que no deberían estar ausentes en un púlpito de una iglesia metodista o de tradición wesleyana.

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Los Niños en el Movimiento Ecuménico

Los niños en el movimiento ecuménico

Una serie de relatos vivaces y de primera mano sobre la comunidad ecuménica y sobre nuestro viaje común, las iglesias miembros han ido aportando las historias de personas, acontecimientos, logros e incluso fracasos. Todo ello ha profundizado nuestra búsqueda colectiva de la unidad cristiana.

Ulrich Becker

El secretario general del CMI, Philip Potter, cogiendo al bebé Mwuselele Nyoni en la VI Asamblea, en Vancouver. Foto: CMI

Normalmente, quienes cuentan la historia del movimiento ecuménico empiezan hablando de la primera Conferencia Misionera Mundial, en Edimburgo, en 1910, y de los movimientos de Fe y Constitución, y Vida y Acción, que se concretaron poco después. En esa triple división del movimiento ecuménico durante su fase preinstitucional, suelen ignorarse los movimientos precursores de los siglos XVIII y XIX, surgidos del impulso misionero y de una dinámica de renovación. Uno de esos movimientos fue el de la escuela dominical.

Sus orígenes se remontan a la segunda mitad del siglo XVIII, cuando, durante la Revolución Industrial en Inglaterra, los domingos se sacaba de la calle a los niños que trabajaban durante la semana para alfabetizarlos y socializarlos a través de la Biblia y del catecismo. Ese movimiento se extendió rápidamente a los continentes europeo y norteamericano, con un creciente carácter misionero, y en el siglo XIX su presencia pasó a ser cada vez más común también en las misiones.

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Saludo Navideño y Fin de Año

Saludo navideño y fin de año

“Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob” (Salmos 46:11).

Tijuana, B.C. 13 de diciembre de 2018.
Nuestros mejores deseos hoy, mañana y siempre.

Obispos,
Representantes laicos,
Superintendentes,
Funcionarios y miembros de la IMMAR

Al pueblo metodista de nuestra República Mexicana; a nuestros hermanos en Estados Unidos de América y Latinoamérica; a ustedes, que pertenecen al pueblo especial de Dios y que siguen creyendo en Jesucristo y viven muy unidos a Él, les envío mis saludos.

Estamos viviendo una temporada que nos mantiene sumamente ocupados, haciendo todos los preparativos para las celebraciones de los Domingos de Adviento, las Noches Invernales, los Cultos de Luces y el Culto del Pacto al final de año.

Hoy vemos hermosamente decorados nuestros templos con luces y adornos propios de la temporada. Algunos hermanos están concentrados en adquirir los presentes que habrán de ofrecer a sus seres amados. Nuestras hermanas, sin duda alguna, tienen en mente los platillos que cocinarán y servirán. En fin, cada quien está metido en sus ocupaciones.

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Ad-venio… venir, llegar.

Ad-venio…venir, llegar

Con la globalización y el imperante espíritu laico, las fiestas han perdido su sentido original.

Roberto Velert

Escribo este Desde el Corazón días antes de que empiece el primer Domingo de Adviento, y no pienso que lo haga para añadir a la Navidad la cantidad de hojarasca con la que ya se le ha puesto alrededor: una profusión barroca, adornos casi de grafiteros electrónicos, cada año más seculares, intencionados o no, que la deforman y la enmascaran.

Escribo, y espero que no, contagiado porque los grandes almacenes ya han encendido como en las calles, sus reclamos de Navidad sin esperar siquiera a la llegada de Adviento. Escribo cuando los anuncios navideños se mezclan con las prolíficas rebajas del “Black Friday”, esa escandalosa importación consumista, que nos abate al contemplar tanta publicidad y escaparates más colonizados por el Inglés que a los monitos del Peñón de Gibraltar que con Brexit o sin Brexit seguirá siendo Brithis y la Unión Europea ni “mu”.

Escribo también como ya he dicho, antes de la primera fecha de Adviento, porque además cada vez me resulta más raro ver anuncios en castellano, y me permito protestar, pues algo Protestante soy, como queriendo ser una vocecita de alarma ante este aluvión manejado por economistas, publicistas y sociólogos que también influencian la prensa, y que maltratan nuestro idioma ¿hará algo la Real Academia Española o el Gobierno?

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“Noches De Paz” Durante la Primera Guerra Mundial

“Noches De Paz” durante la Primera Guerra Mundial

Alan Sánchez Cruz
Diciembre de 2018

Llegó diciembre, el mes que, para muchos, significa la mejor época del año; con sus luces y regalos, en este mes repasamos los momentos buenos y malos de un ciclo que termina. El pueblo evangélico tiene, además, un motivo de celebración en el amor de Dios que se manifestó en el nacimiento de Jesús. Claro, no fue en diciembre; aunque, es una conmemoración simbólica que permite a dicho pueblo recordar “que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores”[1] , según lo expresaba el apóstol Pablo a Timoteo.

La témpora de Adviento y Navidad alegra nuestras reuniones como Iglesia, pues nos posibilita entonar himnos y/o villancicos entrañables como “Venid, fieles todos”, de John Frances Wade; “Oíd un son en alta esfera”, de Charles Wesley; “Ángeles cantando están”, villancico francés del siglo XVIII; y el himno por excelencia: “¡Noche de paz, noche de amor!”, con letra de Joseph Mohr y música de Franz Grüber; entre otros. Hay dos detalles que hacen especial a Noche de paz en estas fechas: el primero tiene que ver con la composición del himno, y, el segundo, es una historia que se cuenta al inicio de la Primera Guerra Mundial.

El último himno al que nos hemos referido tiene su origen en Alemania. Cecilio McConnell, estudioso de los cantos evangélicos, narra la historia de esta manera:

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La Esencia del Cristianismo

La esencia del cristianismo

¿Qué es aquello que podemos considerar como auténticamente cristiano? Expresado de otra forma, ¿cuál es el núcleo, el meollo, el centro desde donde comenzar a comprender la fe, aquello que sirva de guía para dirigir la vida cristiana?

Alfonso Pérez Ranchal

¿Se trata en sostener una determinada teoría de inspiración bíblica? ¿Tal vez la respuesta se encuentre en el libro de Hechos y en la acción del Espíritu Santo sobre las congregaciones? ¿Está la clave en una fe inquebrantable, en buscar la prosperidad a toda costa o en sentir cada vez con mayor fuerza la acción del Espíritu divino? En claro contraste, ¿será lo más conveniente considerar las Escrituras y la mentalidad bíblica como algo proveniente del pasado, de una cosmovisión precientífica que debe ser superada en todos y en cada uno de sus relatos?

Sin duda, el judaísmo primero, y posteriormente el cristianismo, no se consideraban a sí mismos como el resultado de tradiciones puramente humanas, esto es de la acumulación de experiencias cotidianas explicadas en términos sobrenaturales. Tanto para unos como para otros la irrupción de Dios en la historia se había producido. No se trata, por tanto, de la creación del teísmo desde la antropología, sino de la consideración de la revelación divina desde el propio ser humano. El hombre no inventa a Dios, sino que lo explica desde su realidad, su entorno y su historia.

La Biblia en cuanto Palabra de Dios, es el registro en términos humanos de un encuentro personal entre Dios y el hombre, que conforma la historia de la salvación y guía la experiencia creyente. Como tal historia, con el lenguaje, localización, símbolos y figuras propios de un tiempo y situación históricos, obedece a los parámetros de lo temporal, la situación a la que originalmente corresponde. La atemporalidad de las verdades de la revelación no está en su forma, sino en su contenido, en cuya apropiación existencial e intelectual intervienen factores de fe, formación, estudio y momento histórico [1].

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Caminando con los Excluidos

Caminando con los excluidos

Pbro. Guillermo Niño Fernández
Presidente del Área de Testimonio Cristiano CAM

La migración es un problema que se puede ver en la Sagrada Escritura. El Eterno llama a Abram, posteriormente llamado Abraham , de Ur, su tierra natal, con el objetivo de iniciar un pueblo santo Génesis 12. Abraham junto con su padre, esposa y sobrino fueron migrantes.

El pueblo Hebreo fue esclavizado por el dictador del Faraón. La Escritura nos dice en Génesis 3 que Dios escucha el clamor de su pueblo y mira su aflicción. El pueblo Hebreo siendo migrante en Egipto es violentado. La reflexión Bíblica nos dice que el Eterno caminó junto con ellos y los liberó para darles la tierra prometida a Abraham. El pastor David antes de ser rey de Israel, fue migrante en Jericó donde se fue a refugiar por las amenazas de muerte de parte del rey Saúl. El mismo Señor Jesucristo siendo un recién nacido tuvo que salir de su tierra natal por la amenaza de muerte del Rey Herodes.

Nos damos cuenta de que la migración en muchas ocasiones es parte de los problemas sociales. Hoy hermanos centroamericanos emigran de su tierra natal por las amenazas de muerte del crimen organizado y del Gobierno, la falta de empleo, las crisis económicas con la intención de tener una vida digna. La Iglesia se establece para ayudar al prójimo a tener una vida eterna en el nombre de Jesús. Esta vida no inicia en el momento que Dios nos llama a su presencia, es decir cuando fallecemos. La vida eterna inicia en el momento que nos estregamos a Jesús, es ahí donde buscamos tener una vida digna en nuestra sociedad. Hoy Dios nos invita a ser luz en el camino de los migrantes, a dar de beber al sediento y de comer al hambriento. Que podamos ser la Iglesia del Cristo Resucitado mirando a los más vulnerables y extenderles la mano de paz y no de violencia. Por último, recordemos que muchos amigos, familiares o posiblemente en su debido momento nosotros hemos sido migrantes y no hemos recibido un buen trato del extranjero. Uno de los mandatos de Dios al pueblo Hebreo en el Antiguo Testamento es ayudar al extranjero y les recuerda que ellos fueron extranjeros violentados en Egipto. Si la caravana del migrante pasa por tu ciudad, pueblo acércate y en el nombre de Dios comparte alimento y la Palabra de Dios.

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Cristianos más «Cristianos»

En cuanto a los migrantes: Cristianos más humanizados, cristianos más “cristianos”

Pbro. Otoniel Rendón Ponce

Anoche tuvimos la oportunidad de llevar unos ricos taquitos a los migrantes, y quiero contarles lo que vivimos.

Me dijeron que había unos 50 migrantes en el Puente Internacional de Piedras Negras, Coah., así que fui a buscarlos, pero ya los habían reubicado, estaban en el Templo Torre de Refugio a cargo de la pastora Vicky. Hablando con la pastora nos da la buena noticia de que ya habían dejado pasar a más de la mitad.

Llegamos como a las 8:00 p.m. con una cacerola llena de tacos y unos refrescos. Y mientras comían me les acercaba para platicar con ellos… ¿de dónde vienes, a dónde vas, cuánto tiempo fue de traslado…?

Hablé con Néstor, y les quiero compartir su historia.
Néstor viene de El Salvador. Me contaba que en El Salvador hay sobrepoblación, malos sueldos, pocas oportunidades y mucha delincuencia. «Si quieres emprender un negocio, aun si es vendiendo chicles, los delincuentes te acosan pidiendo renta, la cual van aumentando con el propósito de que no puedas pagarla y quedarse con tu negocio.» Así que, con estas limitaciones, Néstor decide emprender su viaje en búsqueda de una mejor vida y mejores oportunidades. La última vez que logró cruzar, porque ya había tenido otros intentos, le estaba yendo muy bien. Empezó trabajando cortando césped, luego entró en una compañía de cemento, luego, como el trabajo baja en temporada de lluvia, entró a un McDonalds para mantenimiento y limpieza. Al poco tiempo, sus jefes le felicitaban por su buen desempeño, y hasta aprendió, nada más viendo, a reparar las máquinas de la cocina. Llegó el punto en el que sus patrones le ofrecieron la oportunidad de pagarle sus estudios para ponerlo como gerente de una sucursal.

PERO…

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Las Fiestas Navideñas

Las fiestas navideñas

Dr. Ernesto Contreras Pulido

La temporada de fiestas navideñas se extiende desde fines de noviembre hasta principios de Enero. Así como a muchos se nos hace muy fácil aceptar la invitación a gozarnos y alegrarnos alabando a Dios por esta temporada hermosa del año, hay otros que dedican gran parte de su tiempo a criticar y argumentar en contra de la legitimidad de estas fiestas.

Los ateos y miembros de religiones no cristianas, se esmeran por criticar a los cristianos que celebran la Navidad argumentando que el nacimiento de Jesús no es más que un cuento infantil, y una fábula sin mayor credibilidad que la que merecen las de las mitologías; pero se equivocan al no querer aceptar las evidencias de que el nacimiento de Jesús es un hecho histórico, el hecho histórico más grandioso que haya sucedido en la Tierra, y que fue tan trascendental que partió la historia en dos: Antes y después de Cristo.

Hay otros que se esmeran por burlarse de los fieles argumentando que es un error festejar el nacimiento de Jesús en diciembre, ya que por evidencias indirectas, se puede afirmar que seguramente Jesús no pudo haber nacido en invierno; pero tener dudas sobre la fecha real de la Navidad, no invalida la legitimidad de su celebración.

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La Laicidad en México

La laicidad en México ante el nuevo escenario político

Leopoldo Cervantes-Ortiz

Foro Ciudadano Iglesias y religiones a favor de los derechos humanos y el Estado laico, Auditorio Benito Juárez, Congreso de la Ciudad de México, 26 de octubre, 2018.

Mientras que la gente, la sociedad se consideraba sin derechos humanos, no admitía los derechos de los demás. Sólo la apropiación de ese significante, de esa realidad simbólica, conceptual, jurídica, la de derechos humanos, le dio al Estado laico la posibilidad real de existir como una atmósfera cotidiana de la sociedad, no simplemente como el conjunto de leyes que ahí están y que sirven extraordinariamente en el proceso educativo, sino en el proceso de la vida cotidiana.[1]
Carlos Monsiváis

Lo acepten o no los sectores sociales más retardatarios, la práctica formal y legal de la laicidad es un proceso irreversible en México. Y se menciona esto así debido a que, incluso algunas formaciones políticas (sin exceptuar al partido que ganó las elecciones presidenciales el 1 de julio pasado), siguen utilizando elementos religiosos o haciendo alusiones a ese tema en sus plataformas o campañas. También fue el caso del abanderado priísta en las mismas elecciones, quien ofreció todo un panorama litúrgico y familiar acercade las fiestas de fin de año. Sin negar la omnipresencia de los elementoscristianos, así como su relevancia para millones de ciudadanos/as, el Estado mexicano y los regímenes que lo encarnen tienen delante de sí un enorme desafío: cumplir y hacer cumplir las leyes que han establecido la laicidad como norma basada en la igualdad plena de todas las creencias religiosas (o de la increencia misma) y en la libertad para practicarlas, pero sin poner en entredicho la neutralidad total de quienes representan los estamentos públicos en las áreas correspondientes. Ese tipo de veleidades coyunturales únicamente se explica por la ansiedad de los candidatos por obtener el voto de los creyentes como una especie de conversión intempestiva a una afición religiosa que, bien vista, no tiene suficiente atractivo para ellos en tiempos“normales”. La impostura de los políticos abiertamente religiosos, como HugoÉric Flores, presidente del PES, llegó hasta el extremo de anunciar, con bombo y platillo que, con su ingreso a la Cámara de Diputados, “Dios regresó a la esfera política mexicana”. No cabe duda de que el “síndrome Prigione” sigue aún muy vivo entre nosotros.

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