Cristianos más “Cristianos”

En cuanto a los migrantes: Cristianos más humanizados, cristianos más “cristianos”

Pbro. Otoniel Rendón Ponce

Anoche tuvimos la oportunidad de llevar unos ricos taquitos a los migrantes, y quiero contarles lo que vivimos.

Me dijeron que había unos 50 migrantes en el Puente Internacional de Piedras Negras, Coah., así que fui a buscarlos, pero ya los habían reubicado, estaban en el Templo Torre de Refugio a cargo de la pastora Vicky. Hablando con la pastora nos da la buena noticia de que ya habían dejado pasar a más de la mitad.

Llegamos como a las 8:00 p.m. con una cacerola llena de tacos y unos refrescos. Y mientras comían me les acercaba para platicar con ellos… ¿de dónde vienes, a dónde vas, cuánto tiempo fue de traslado…?

Hablé con Néstor, y les quiero compartir su historia.
Néstor viene de El Salvador. Me contaba que en El Salvador hay sobrepoblación, malos sueldos, pocas oportunidades y mucha delincuencia. “Si quieres emprender un negocio, aun si es vendiendo chicles, los delincuentes te acosan pidiendo renta, la cual van aumentando con el propósito de que no puedas pagarla y quedarse con tu negocio.” Así que, con estas limitaciones, Néstor decide emprender su viaje en búsqueda de una mejor vida y mejores oportunidades. La última vez que logró cruzar, porque ya había tenido otros intentos, le estaba yendo muy bien. Empezó trabajando cortando césped, luego entró en una compañía de cemento, luego, como el trabajo baja en temporada de lluvia, entró a un McDonalds para mantenimiento y limpieza. Al poco tiempo, sus jefes le felicitaban por su buen desempeño, y hasta aprendió, nada más viendo, a reparar las máquinas de la cocina. Llegó el punto en el que sus patrones le ofrecieron la oportunidad de pagarle sus estudios para ponerlo como gerente de una sucursal.

PERO…

Un día, saliendo de su casa, lo detuvo una patrulla y le preguntaron por sus papeles, a lo que Néstor les dijo que no tenía. Al registrar su nombre en la terminal portátil del policía, le salió la alerta de deportación, pues ya lo habían detenido y multado por manejar sin licencia, multa que ya había pagado, pero no se presentó ante el juez. No presentarse le hizo acreedor de una orden de deportación.  Aquellos amables oficiales, le dijeron que al salir la alerta, ya no lo podían dejar ir, así que le pidieron que regresara a su casa a despedirse o a dejar todo lo que trajera porque ya no iba a regresar. Así que entró a su casa, abrazó a su esposa, con llanto se despidió de ella con el dolor de saber que estaba recién embarazada.

Néstor me comentaba que una de las técnicas que usan las autoridades para que no te queden ganas de regresar, es que cuando pides asilo, te meten en lo que los migrantes llaman “las hieleras”, unos cuartos fríos donde te dejan en pantalón y playera, y solo te proporcionan un “papel aluminio” para taparte, y así la pasas unas horas o un par de días esperando tu veredicto o que un familiar interceda. La otra, es que cuando te deportan, te traen de prisión en prisión unos 3 meses antes de mandarte de regreso. Dice él que hasta el más fuerte termina llorando del trato que te dan. Terminamos orando.

Historias como éstas son las que viven los migrantes, esos que están cansados de sus países; cansados de que les maten, desaparezcan o amenacen a sus familiares y a ellos mismos; cansados de no poder superarse o construir su propio patrimonio.

Una de las mujeres que estaban también en el grupo, salió huyendo de Honduras porque en una discusión con su esposo, el esposo le mandó un grupo de maleantes para amenazarla de muerte, así que aquí está huyendo para salvar su vida y la de sus hijos, pues iba con 2 pequeñitos.

Otra persona con la que pude hablar, un cubano, me contaba que el sueldo mensual es de $17 dólares. Sí, SUELDO MENSUAL DE $17 dólares. Nos contaba que las cosas están tan caras en Cuba que, en una ocasión llegó a México y compró artículos de limpieza básicos para revenderlos en Cuba, y le salió más barato ir a México, comprar las cosas y regresar, que comprar esas mismas cosas en Cuba.

¿Has hablado con un migrante? ¿Te has puesto en sus zapatos? Todos los migrantes tienen su historia. Historias tristes, historias trágicas. Y me duele mucho escuchar o leer algunos de mis hermanos que se dicen “cristianos” (que dicen “amar a Dios y a su prójimo”) decir palabras de desprecio, o poner mayor atención a que si entraron a la fuerza, o que dejaron sucio, o comida tirada… Juzgando a miles por una a la que no le gustaban los frijoles. Y anoche, los tacos eran de frijoles y de papa, pero cuando ya nos íbamos, salieron a alcanzarnos para decirnos GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS,  y algunos hasta besándonos por el pequeño apoyo que les dimos.

Si de verdad amas, demuéstralo. Ama como si fueras tú quien está migrando. ¿No dijo nuestro Señor que lo hiciéramos así? Un “Dios te bendiga” es bueno, acompañado de un taco es MEJOR. Jesucristo predicaba las buenas nuevas, y también alimentaba al pobre, aunque lo siguieran por la comida más que por el evangelio.

Espero que con estas historias te motives a ayudar a quien tengas más cerca. En mi caso, que vivo en la frontera, es al migrante.

Más cristianos humanizados, más cristianos “cristianos”.

OtoReflexiones #CaravanaMigrante #PlaticaConUnMigrante 


Otra vez fui con los migrantes, ahora con la bedición de visitar a 2 refugios. Fui bien acompañado de Vero y Patricio quienes desde que fuimos la semana pasada han estado prestos para seguir apoyando con taquitos, solo que ahora decidieron hacer unas gorditas.

Déjenme les cuento otras historias.
Ahora, mi sorpresa fue que me encontré con 3 mujeres y sus hijos que van a migrar a EEUU, mi sorpresa es que SON MEXICANAS. Van del estado de Guerrero. Les pregunté por qué habían decidido migrar en este tiempo cuando hay una sobrepoblación de migrantes, y me contaron que la situación está muy fea en el Estado. A una de ellas, la amenazaron, delincuentes entraron a su casa a la fuerza y se llevaron a su esposo. Tiene un mes que no sabe nada de él y sólo le llamaron para pedirle rescate, pero como no tiene dinero, no pagó, y con la amenaza decidió huir con un bebé de brazos al que estaba amamantando. La otra mujer igual, sólo que a ella le quemaron su casa. La tercera va embarazada, pero prefiere salir a migrar que quedarse, ya no podían esperar más. Esto pasa en nuestro México. Lo raro es que nada de eso sale en las noticias.

Otro caso es el de Jorge. Salvadoreño que viene con toda la familia. Tardó 2 meses en llegar a Piedras Negras. En el camino lo estafaron y le quitaron $10,000 pesos. Me decía: si tienes Internet, busca videos sobre la “mara salvatrucha” para que te des una idea de lo que sucede en El Salvador. Ahora espera que le den paso para ir a Las Vegas donde radica su mamá, a quien no ha visto desde pequeño.

El último caso que les comparto (hay más, pero estos me impactaron más), es el de una familia de 13 miembros, entre el papá y mamá, hijas, hijos, yernos y nietos se salieron de un día para otro pues empezaron a “desaparecer” familiares, y cuando las pandillas llegaron con el ultimátum de “tienes 24 h para pagar”, no lo pensaron 2 veces y se vinieron. Ellos llevan 4 meses de traslado, en lo que se mueven de ciudad en ciudad, o albergue y, entre que consiguen dinero para los pasajes, avanzan de poco en poco.

En el camino se encontraron con una jovencita de 20 años que viajaba sola a la cual adoptaron como parte del grupo.

Historias tristes, pero con mucha esperanza. Y a todos escuché decir “Dios nos ha cuidado” y alabo a Dios porque sé que es verdad.

Yo oro por una iglesia activa, que ayude al migrante o a cualquier necesitado, sea de donde sea. Y doy gracias a Dios porque estamos en posiciones muy privilegiadas y bendecidas; y le pido perdón por mi falta de contentamiento y gratitud.

Les cuento esto porque hace falta mucha ayuda, y porque hay que cambiar el corazón endurecido. Hay mucha gente llena de odio compartiendo videos y criticando a los que ya son víctimas de la violencia, para entrar a un país donde algunos han tomado una actitud violenta con sus palabras y publicaciones.

Estaba viendo en las noticias que se esperan que lleguen entre 300 a 400 migrantes en estas semanas.

Dios nos encuentre como obreros que no tienen de qué avergonzarse.

#OtoReflexiones #PlaticaConUnMigrante


Tomado del Facebook del Pbro. Otoniel Rendón.

El pastor Otoniel radica con su esposa y su bebé de 5 meses en la ciudad de Piedras Negras, Coah. donde pastorea. Actualmente tiene la Comisión de Estadística de la Conferencia Anual Oriental y Colabora con la edición de El Evangelista Mexicano.