Baste decir que el trabajo para asegurar el sufragio femenino fue largo y arduo. Los metodistas desempeñaron un papel activo en la causa y el propio metodismo proporcionó espacio para el avance de las mujeres ayudando a la causa del sufragio femenino.
Daniel Bruno
Sabemos que el metodismo tiene una larga historia de mujeres líderes fuertes. Susanna Wesley, la madre de John y Charles, a menudo se la llama la madre del metodismo por su papel en la enseñanza y la formación espiritual de sus hijos. John Wesley aceptó predicadoras laicas y líderes de clase. En Estados Unidos, rápidamente vienen a la mente nombres como Barbara Heck, Phoebe Palmer y Fanny Crosby. De hecho, los metodistas estadounidenses desempeñaron un papel crucial en el avance de la mujer en el siglo XIX. Si bien queda mucho por descubrir sobre la participación de los metodistas en el movimiento por el sufragio femenino, los metodistas jugaron un papel importante en asegurar a las mujeres el derecho al voto. Conocer algo de esta historia es fundamental para una comprensión completa del ADN metodista.
Los historiadores suelen ubicar el comienzo del movimiento de sufragio femenino en la Convención de Seneca Falls en julio de 1848. Ciertamente, esta convención, marca la primera convención de derechos de la mujer. Sin embargo, no se dice que la convención tuvo lugar dentro de la Capilla Wesleyana, construida en 1843. Esta capilla era parte de la Iglesia Metodista Wesleyana, una denominación que se había separado de la Iglesia Metodista Episcopal en 1842 por los problemas de la esclavitud y el gobierno de la iglesia. De manera que el wesleyanismo en general estuvo involucrado desde el comienzo del movimiento femenino.
Seguir leyendo «Mujeres metodistas en la lucha por el sufragio femenino«









