Mes: junio 2015

Editorial

Época III, Año LXXXIV, Período 2014-2018, No. 21

Chihuahua, Chih., 30 de junio, 2015


Nuestra Himnología

Pbro. Bernabé Rendón Morales

No tenemos manera de evaluar los beneficios que trajo a la IMMAR el avivamiento de los años 70. Uno de ellos fue una liturgia diferente en la que los cantos son elemento esencial. Los antiguos himnos memorizados desde la niñez eran entonados muchas veces por personas somnolientas que cantaban mientras volteaban hacia todos lados porque cualquier cosa podía distraer la atención. Y la música no tenía punto de conexión con la juventud, cuyos oídos estaban permeados por los ritmos, melodías y tonalidades contemporáneos. Así que la nueva himnología abrió un cauce pertinente para el renovado espíritu de adoración y gratitud. Ahora la iglesia pudo recobrar una espiritualidad más viva, una mejor contemplación, una fresca profundización experimental, que son necesarias cuando de exaltar a Dios se trata.

No obstante, Dios sufrió pérdidas. Los cantos nuevos, confeccionados por “compositores” improvisados que parecen más interesados en la venta de sus materiales o en la promoción de su persona, han estado haciendo un mal trabajo. Y lo peor es que las iglesias extraviaron su apetito por lo mejor y se rindieron entusiasmadas ante la música más sensorial.

Desde las iglesias más grandes hasta las más pequeñas, incluso las pastoreadas por ministros que han obtenido maestrías y doctorados, de quienes se esperaría un oficio más profesional, confeccionan sus órdenes de culto separando un tiempo para la Alabanza de otro para la Adoración; el primero para cantos de ritmo rápido, y el segundo para cantos de ritmo suave. El caso es que ni en la Biblia, ni en hebreo, ni en griego, ni en español la palabra Alabanza es aplicable a cantos con ritmos rápidos. Y la palabra Adoración, ni en la Biblia, ni en el hebreo, griego o español, significa cantos con ritmo lento. Este invento que los compositores disqueros nos han vendido hace violencia contra la semántica más elemental, y esto con la venia de nosotros.

Por si el destrozo de la liturgia y del lenguaje mencionado no fuera suficiente, tenemos también la proyección de los cantos en las pantallas de los templos, ya sean iglesias grandes o chicas, ya sean pastoreadas por ministros con educación teológica o sin ella, lucimos un repudio a nuestra gramática. Allí veremos siempre un anárquico uso de acentos y signos de puntuación, un empleo arbitrario de mayúsculas y minúsculas y cien demoliciones más contra nuestro español. Las pantallas sirven para que nuestros niños, jóvenes y adultos sean educados en una subcultura que los evangélicos hemos creado. Los himnos antiguos promovían la riqueza poética, mejoraban el vocabulario de nuestras iglesias, maravillaban con los giros literarios de compositores con una espiritualidad educada. Hoy promovemos la incultura, sin preguntarnos si esto honra o deshonra a un Dios Excelente. Y todo porque las referencias han dejado de ser Dios, la Biblia y el propósito de ser una iglesia capaz de educar a los pueblos, pues tenemos una referencia que nos parece mejor: Nosotros mismos. El referente verdadero es, ¿nos gusta? Y aun así nos atrevemos a repetir en cada Culto que lo hacemos “para la gloria de Dios”, ya que nuestra lógica es que si nos gusta a nosotros, tiene que gustarle a él también.

Lo dicho anteriormente tiene qué ver con la forma, pero cuando vamos a la sustancia es cuando hallamos las más grandes pérdidas. Claro que, como en todo, tenemos cantos contemporáneos excepcionales donde la letra ha sido cuidada y exaltan a Cristo por su obra sacerdotal lograda a través de su cruz, su resurrección y su entronización en los cielos, todo expresado no con la imaginación visceral del “compositor”, sino con adecuados y precisos términos bíblico-teológicos. Pero hay cantos que no sólo se contentan con estropear la gramática española, sino también la doctrina bíblica e histórica. Y la mayoría de los cantos ni perjudican ni benefician, porque simplemente no dicen nada. Para llenar los vacíos de cantos tan pobres, debe recurrirse a otro error, la repetición innecesaria de alguna sola frase que parece denotar que para que Dios entienda hay que repetírsela muchas veces, o que para que nosotros entendamos bien lo que queremos decir se hace necesario repetírnosla. Esta vana repetición que vacía nuestra mente de significados y drena nuestra alma de una adoración digna del Ser más Sabio del universo, no tiene parangón en la Biblia donde sí se nos ofrecen prototipos de himnos inspirados. Incluso, el Salmo 136, donde se repite la hermosa declaración, “porque para siempre es tu misericordia”, está valiéndose de un recurso poético hebreo que realza esa verdad, pero no repitiendo vanamente, sino luego de varias afirmaciones diferentes una de la otra. Las repeticiones vanas (aunque a nosotros no nos  parezcan vanas), de las que Jesús nos previno (Mt. 6:7), son necesarias para que las mantras funcionen, y eran necesarias para despertar a Baal (1° R. 18:26-29), pero jamás fueron un elemento litúrgico del cual los adoradores israelitas y/o cristianos tuviesen que depender, porque simplemente tenían un concepto de Dios diferente y extraño al nuestro.

Dicho en pocas palabras, jamás en toda la historia del culto judío, y jamás en toda la historia de la iglesia cristiana, Dios recibió tan pobre alabanza como la de nuestros días. Jamás antes se le entregó algo tan mal hecho. Esto se debe a un síndrome completado por tres factores: 1) La baja cultura y pobre formación doctrinal de los actuales compositores, 2) las iglesias que preferimos darnos gusto a nosotros mismos aunque sacrifiquemos elementos bíblicos e históricos debido a que no nos dan un “masajito” a nuestros sentidos, y 3) a la tendencia psico-social denominada posmodernismo que ha logrado un posicionamiento dentro de nuestras iglesias que denota que así como hemos sido incapaces de influenciar al mundo, también hemos sido incapaces para evitar que el mundo nos influencie a nosotros.

Si Dios es como él dice que es, entonces merece lo mejor, y le estamos dando lo peor. Lo mejor se maneja hoy dentro de los círculos literarios seculares, pues lo mejor, literariamente hablando, no encuentra lugar en la iglesia. Pero podemos tranquilizarnos gratuitamente diciéndonos que somos sinceros, “al cabo que es para el Señor”. Podemos resolverlo pidiendo “un aplauso para Cristo”, y si nos hace sentir bien, ¡entonces está bien! Si el punto de referencia somos nosotros mismos, y la subjetividad va a sustituir a la objetividad, entonces todo está resuelto. Pero si concordamos en que Dios es Perfecto y Sublime, y que a él le interesan no sólo las intenciones sino también las acciones, y si él se alegra no sólo por la sustancia sino también por la forma de las cosas, entonces nuestra fe en él debería llevarnos a examinarnos a nosotros mismos. ¿Podríamos vislumbrar algún día cuando él sea algo más serio, más grande, más honorable ante nuestros ojos? ¿Podríamos hacer algo más refinado para nuestro Padre, que conserve lo mejor que ya tenemos, pero que limpie el tamo que no es trigo?

Pbro. Bernabé Rendón M.

XXV Conferencia Anual Oriental

La CAO celebró su XXV Período de Sesiones durante los días 24 al 28 de junio de 2015, en la IMMAR Príncipe de Paz, en la progresista San Pedro Garza García (es la combinación de dos nombres), Nuevo León. Al momento de la publicación de la presente edición de El Evangelista Mexicano no tenemos aún lista la crónica del evento, por lo que la presentaremos hasta la siguiente edición, el 15 de julio. Como adelanto, estamos ofreciendo la fotografía oficial.

XXV CAO

Bodas de Plata de la Conferencia Anual Norcentral

Crónica de la XXV Asamblea de la CANCEN

XXV CANCENLa cita fue en el templo Jesús de Nazareth, de la Ciudad de Durango. La fecha: 11 al 13 de junio de este 2015.

EL AMBIENTE Y LOS ANFITRIONES: La ciudad de Durango es conocida –entre otras cosas- por su clima templado. Debido al cambio climático, ya no lo es tanto.  Los asistentes a la XXV Asamblea de la CANCEN hubimos de resentir el calor del medio día, pero disfrutamos en cambio la lluvia que nos visitó todas las tardes. La limpieza y tranquilidad de la ciudad fueron otros tantos factores que ayudaron a hacer de nuestras reuniones algo placentero. Por lo que toca a la congregación anfitriona hay que reconocer que aunque pequeña en número  se esforzó y cumplió cabalmente con su responsabilidad. Fue una inspiración ver a adolescentes, jóvenes y adultos  bien uniformados ad hoc, cumpliendo  con las diferentes responsabilidades del caso,  organizados y supervisados por sus diligentes pastores Israel y Egla Huerta.

EL PROGRAMA: Se trataba esta vez de celebrar los 25 años de vida de nuestra Conferencia. Con tal motivo el Gabinete Conferencial confeccionó un programa en el cual se incluyó un Culto especial (viernes 12 por la tarde), en el cual el acompañamiento de los himnos y música de fondo estuvo a cargo de un ensamble sinfónico de seis participantes con diferentes instrumentos, dirigidos por el maestro Juan Navarro, actual Director de la Orquesta Sinfónica del Estado; fue un Culto de hermosa alabanza al Señor, quien nos  permitió llegar a esta edad conferencial. Tras este Culto se efectuó una Noche de Gala, y había qué ver a las delegadas y esposas de los pastores luciendo sus mejores  atuendos, y los varones no se quedaron atrás; el menú consistió en un platillo  de lujo teniendo como fondo  una serie de cantos escogidos y cantados por una excelente solista, miembro de la congregación local, tras de la cual hubo intervenciones de pastores que recordaron sus inicios en la CANCEN.

LA ASISTENCIA Y PARTICIPACIÓN: El templo resultó pequeño para  dar cabida a la totalidad de Delegados y visitantes. No hubo ausencias  salvo la de varios ministros jubilados quienes por razones de salud no pudieron asistir, y la de dos pastores que tuvieron emergencias de última hora. En cuanto a la participación, pudo apreciarse la equilibrada intervención de damas y varones, así jóvenes como mayores, todos enfocados en hacer de nuestra Conferencia algo más eficiente y numerosa. La dirección de nuestro Obispo nos llevó al ahorro de tiempo y al tratamiento de los asuntos ordinarios de toda Conferencia. Los informes, tanto del Obispo como de varios funcionarios nos presentaron un  panorama un poco mejor que el año pasado, si bien  podemos y debemos superarnos más.

ESTUDIO ESPECIAL: El hermano Raúl Negrete, Presidente de la Comisión de Coordinación Nacional de Programa, nos presentó, juntamente con su hijo, un estudio minucioso y  visual de varios aspectos del Plan Rector Nacional que aún no acaba de implementarse en  todo el ámbito de la IMMAR. La presentación aclaró muchas dudas y facilitó a todos la comprensión de la operabilidad de dicho Plan.

ACTOS ESPECIALES: Los dos Distritos que conforman nuestra Conferencia recomendaron a cinco candidatos para recibir  la Ordenación de Presbíteros Locales, cosa que con sumo gusto aprobó la asamblea. Por su parte los Presbíteros Luis Alberto Reza y Cenobio Villagrán cambiaron su relación de Presbíteros Locales a Itinerantes, mientras que el Pbro.  Eleazar Guillén solicitó su jubilación tras servir en la IMMAR por 41 años; la asamblea agradeció su labor ministerial y lo encomendó al cuidado del Gran Pastor de las Ovejas. Otra nota igualmente triste fue la despedida de que fue objeto el Pbro. Bernabé Rendón, quien solicitó su traslado a la Conferencia Anual Oriental; se le despidió con oración deseándole  nuevas bendiciones en su próxima asignación. Y si por una parte lamentamos la partida de dos ministros, ingresaron en cambio dos pastores en su primer año de Prueba, y uno más fue readmitido (Pbro. Miguel Rodríguez),  de manera que  el Cuerpo Ministerial no sólo no ha  disminuido sino aumentado y eso es buena señal.

PRÓXIMA SEDE CONFERENCIAL: La asamblea XXVI se realizará en el templo La Trinidad, de la Ciudad de Chihuahua,  durante los días 16 al 18 de junio de 2016.  ¡Será un gozo volvernos a saludar y comprobar que el metodismo en la CANCEN sigue firme y  adelante!

El cronista: Pbro. Rubén Pedro Rivera

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Crónica IX Congreso de Doctrina, CASE

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IGLESIA METODISTA DE MÉXICO. A.R.

CONFERENCIA ANUAL DEL SURESTE
Crónica del 9° Congreso de Doctrina

Del 22 al 23 de mayo de 2015, en el salón de usos múltiples de la Universidad Madero, se llevó a cabo el 9° Congreso de Doctrina Asistieron pastores y laicos de todos los templos que integran la Iglesia Metodista en La Conferencia Anua del Sureste.

El tema fue Soteriología y sus mensajeros comprometidos.

El Pastor Emmanuel Vargas A. hizo una breve explicación del orden de la Salvación, desde la perspectiva metodista.

ORDO SALUTIS

Gracia Preveniente, Gracia Convincente, Gracia Justificante, Gracia Santificante y Salvación Completa.

También se tuvo la participación de los Superintendentes de Distrito con el tema del Sacramento del Bautismo:

Desde el punto de vista Bíblico.- P.l. Hilario Juárez Mejía del Distrito Tlaxcala.

Desde el punto de vista Histórico.- P.l. Noé Sánchez Molina.

Desde el punto de vista Teológico.- P.l. Jair Limón Xicoténcatl.

Y para cerrar el congreso la Psicóloga Áurea Acuña dio impartió una interesante conferencia, sobre la vocación, titulada ¿Soy feliz con lo que hago? A fin de hacer reflexionar a los pastores sobre su ministerio.

Damos Gracias a Dios porque en la CASE, se sigue manifestando el deseo de superación a través de la capacitación.

El Congreso fue presidido por el Obispo Cruz Hernández Vargas

Doctrina CASE 3
Asistentes al Congreso
Doctrina CASE 1
Obispo Cruz Hernández y superintendentes de Distrito
Doctrina CASE
Presentando al Pbro. Emmanuel Vargas

Documento PDF; Crónica IX Congreso Doctrinal CASE

Crónica Conferencia LIX del Distrito Valle de Anáhuac

Toluca de Lerdo, Edo. de México, 6 de junio de 2015

LIX Conferenca Distrito Valle Anahuac
LIX Conferenca Distrito Valle Anahuac

Es para mí motivo de gran satisfacción y me gozo al compartir, y declarar “cómo la mano de Dios ha sido buena sobre nosotros” (Neh. 2:18) durante los trabajos de nuestra conferencia, en donde: “esforzamos nuestras manos para bien” (Idem). Confirmamos que “Dios envía bendición, cuando los hermanos estamos juntos en armonía”  (Salmo 133: 3).

Obedeciendo al imperativo interior de ofrecerle a Dios en adoración nuestro esfuerzo y devoción, y atendiendo a la convocatoria de nuestro Superintendente de Distrito, Pbro. Fernando López Reyes, fuimos llegando a las instalaciones del templo El Mesías en esta histórica y bella ciudad, en donde la sonrisa y afabilidad de niños, jóvenes, adultos y hermanos mayores nos abrieron sus puertas y corazones a fin de disfrutar su hospitalidad.

Fue un día fresco, medio nublado y con el frio característico de estas altas tierras y al final lluvioso, contrastando con el cálido recibimiento y atención de nuestros hermanos anfitriones.

Nuestras actividades se nutrieron eficazmente con los medios de gracia, disfrutando de periodos de oración, alabanza, reflexión bíblica, y el oficio de la Cena del Señor.

En el aspecto administrativo, fuimos presididos por nuestro Superintendente, Pbro. Fernando López Reyes, siempre asistido por nuestro representante laico de Distrito: Mtro. Juan Carlos Muñoz. Siendo una jornada de evaluación, se expusieron, discutieron y aprobaron los informes de todos los directivos y funcionarios del Distrito.

Fue expuesto el Plan Rector Nacional por la Hna. Alma Edith Jarillo Presidente de Programa Conferencial, animando a los directivos de las congregaciones a implementar en la iglesia local este Plan de atención y crecimiento a toda la membrecía. Se acotó que no es un plan acabado, contiene graves errores de forma y contenido y que debemos enviar nuestras observaciones para su mejoramiento e implementación. Lo debemos estudiar, reflexionar, afinar y aplicar a fin de que sea una hermosa realidad que: “Cada metodista llegue a ser un cristiano fructífero”.

Dios nos regaló “aguas frescas y cristalinas del manantial de Su Palabra” que vinieron a refrescar nuestro espíritu, que fluyeron de los labios y corazón de la Pastora Pbra. Raquel Herrera López, con el tema “Llamados a compartir la experiencia que reforma la vida” (Marcos 3:20-35).

Predominando el espíritu de unidad y teniendo como referencia esencial nuestro amor al Señor de la Iglesia y nuestra responsabilidad de renovar nuestra amada Iglesia Metodista de México, el quórum fue de 72 participantes de 22 congregaciones.

Al final, casi al concluir el día, fuimos tomando nuestro camino de regreso en la seguridad de que el Pastor de pastores va delante, con y a favor de Su Iglesia, animados a reforzar nuestra fe y amor a Dios, traducido esto, en forma concreta en nuestro compromiso gozoso de participar en nuestros respectivos cargos pastorales. Con Nehemías afirmamos que: “El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos.” (Neh. 2:20).

Fraternalmente,

Hasta que todos le adoren,

Vuestro consiervo en la Gran Comisión.

Pbro. Rafael Murillo Paniagua, Cronista.

Descargue el archivo: Crónica LIX Confrencia Distrito Valle de Anáhuac

Contra la violencia racial, IMMAR

Contra violencia IMMARArchivo PDF Contra la violencia racial, IMMAR

Contra la violencia racial, CIEMAL

En el número pasado publicamos este manifiesto a nombre de CIEMAL, con la calidad de solidaridad, denuncia y llamado a la oración. Puesto que la noticia aún está en los medios, y puesto que todavía sentimos el dolor causado por este crimen por motivos raciales, volvemos a publicarlo para que el llamado que se nos hace no se pierda y continuemos resistiendo la acometida del reino de las tinieblas perpetrada a través del prejuicio humano. Creemos que aun el joven que cometió esta barbarie no debe ser discriminado, que es también un semejante nuestro, y estamos con el corazón de los familiares de las víctimas que fueron a hablarle cara a cara palabras de perdón. Que Dios tenga misericordia de nosotros.

Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de A. L.

ULTIMA HORA.- 19 de Junio de 2015

Nuestro Obispo Felipe Ruiz A ha compartido la publicación de CIEMAL.
 images[2]Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe

MANIFIESTO DE SOLIDARIDAD, ACOMPAÑAMIENTO y LLAMADO A LA PROFUNDA ORACIÓN POR LAS FAMILIAS, LA COMUNIDAD Y LA IGLESIA METODISTA EPISCOPAL AFRICANA; ESPECIALMENTE POR LA CONGREGACION “MOTHER EMANUEL AME CHURCH” EN CHARLESTONE, CAROLINA DEL SUR, EUA.

 

Consternados(as) por la noticia del asesinato de nueve (9) hermanos(as) en la fe durante la celebración de su acostumbrado servicio de oración y estudio de la Palabra en la Iglesia Metodista Episcopal Africana “Madre Emanuel” en Charlestone, Carolina del Sur.

Por la descripción de este episodio de violencia, intolerancia racial y atrocidad manifestada.

Por los seres humanos que viven enajenados del amor y la gracia de la convivencia de todas las razas.

Por las familias que han experimentado en carne propia el dolor, el quebranto y la angustia en el día de ayer ante tal escena.

Por la muerte violenta, cruel y despiadada de estos hermanos(as) en fe.

El Comité Ejecutivo del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe (CIEMAL), queremos manifestar nuestra profunda solidaridad y acompañamiento a todo el pueblo Metodista Episcopal Africano y la Comunidad en Charlestone, Carolina del Sur. Así mismo, manifestamos nuestro más profundo rechazo a todo tipo de atentado contra la vida, deshumanización, vileza y la violencia que generan el caos que atenta contra el bienestar del pueblo de Dios en cualquier parte del mundo. Estos son actos que lastiman profundamente y desvían todo sentido de una cultura de paz y esperanza.

Como pueblo latinoamericano, como creyentes en el Dador de la vida, como gente de fe; hacemos un profundo llamado a toda la Iglesia Cristiana en el mundo para que nos unamos en oración, apoyo y solidaridad con la Iglesia Metodista Episcopal Africana y con la Comunidad en Charleston, Carolina del Sur.

Esta experiencia de profundo dolor, nos coloca ante un gran desafío: “seguir trabajando en la construcción un mundo mejor”. Un mundo donde todas las razas, colores y etnias pueden convivir en colaboración, armonía, esperanza y paz.

Oramos para que impere el respeto por la vida, la libertad de culto y la libertad humana. Oramos para que se cumpla la Palabra de Dios en nuestros días, en nuestros pueblos y en todas las naciones»… Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.» (Gálatas 3: 28 NTV). Oramos seamos comunidades comprometidas con la paz. Siguiendo el consejo de Dios por medio del Salmista: “Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela”. (Salmo 34:14).

¡Que así nos ayude Dios. Así sea, Amén!

Rev. Lizzette Gabriel-Montalvo,
Presidenta
Caguas, Puerto Rico.
18 de junio de 2015.

“Señalando el Reino de Dios y haciendo discípulos/as en América Latina y el Caribe”

 

Boletín de «El Buen Pastor»

bbp1bbp2bbp3bbp4 Seguir leyendo «Boletín de «El Buen Pastor»»

El Precio de la Gracia (parte 16)

art.mlutherk.dietrichDietrich Bonhoeffer, fue un pastor y teólogo luterano, quien predicó también con el ejemplo. Mientras las iglesias de Alemania guardaron silencio y se sometieron al nazismo de Hitler, él lo confrontó en forma escrita y verbal.

Su resistencia al régimen resultó en su captura, encarcelamiento y ejecución el 9 de abril de 1945, apenas 21 días antes del suicidio de Hitler, y 28 días antes de la rendición de Alemania. El día anterior de su muerte había dirigido un culto con los presos. Antes de ser ahorcado, de rodillas elevó su última oración. Tenía apenas 39 años de edad.

(Seguimos publicando, parte por parte, el libro de Bonhoeffer, “El Precio de la Gracia”).

De click en los enlaces para ir a la ←  parte 15, o puede ir al inicio de la serie.

II  LA IGLESIA DE JESUCRISTO Y EL SEGUIMIENTO

1 Cuestiones preliminares

Jesús estaba corporalmente presente, con su palabra, ante sus primeros discípulos. Pero este Jesús murió y resucitó. ¿Cómo llega hoy a nosotros su llamada al seguimiento? Jesús no pasa ya corporal mente ante nosotros, como pasó ante Leví, el publicano, para decirnos: «¡Sígueme!». Aunque en mi corazón esté dispuesto a oír, a abandonarlo todo y seguirle, ¿qué me da derecho a ello? Lo que para aquellos hombres resultaba tan inequívoco constituye para mí una decisión sumamente dudosa e incontrolable.

Por ejemplo, ¿cómo podría aplicarme la llamada dirigida al publicano? ¿No habló Jesús de forma completamente diferente a otros hombres en otras ocasiones? ¿Amó menos que a sus discípulos al paralítico al que perdonó los pecados y sanó, o a Lázaro, al que resucitó? Sin embargo, no les llamó a abandonar su profesión para seguirle; los dejó en su lugar, en su familia, en su trabajo. ¿Quién soy yo para ofrecerme a realizar algo desacostumbrado, extraordinario? ¿Quién me dice, y quién dice a los otros, que no actúo por propia autoridad, por propio fanatismo? Y esto no sería precisamente seguimiento.

Todas estas preguntas son falsas; al proponerlas, lo único que hacemos es situarnos fuera de la presencia viva de Cristo. Estas preguntas no cuentan con el hecho de que Jesucristo no está muerto, sino que vive hoy y continúa hablándonos por el testimonio de la Escritura. Él sigue presente hoy entre nosotros, corporalmente y con su palabra.

Si queremos escuchar su llamada al seguimiento debemos oírlo allí mismo donde él se encuentra. La llamada de Jesucristo resuena en la Iglesia por su palabra y los sacramentos. La predicación y el sacramento de la Iglesia son el lugar de la presencia de Jesucristo. Si quieres oír la llamada de Jesús al seguimiento no necesitas para ello una revelación especial. Escucha la predicación y recibe los sacramentos. Escucha el Evangelio del Señor crucificado y resucitado. En él se encuentra todo entero aquel que trató con los discípulos. Sí, se halla aquí como el transfigurado, el vencedor, el viviente. Nadie más que él puede llamar al seguimiento. Ahora bien, dado que en el seguimiento nunca se trata esencialmente de decidirse en favor o en contra de tal o cual acción, sino siempre y exclusivamente de decidirse en favor o en contra de Jesucristo, la situación no era más sencilla para el discípulo o el publicano, a los que él llamaba, que para nosotros hoy día.

La obediencia de estos primeros llamados era seguimiento porque ellos reconocían a Cristo en aquel que les llamaba. Pero tanto allí como aquí es el Cristo oculto quien llama. La llamada, en sí, es equívoca. Todo depende del que llama. Pero Cristo sólo es reconocido en la fe. Y esto es válido para los hombres de aquel tiempo igual que para nosotros. Ellos veían al rabino, al obrador de milagros y creían en Cristo. Nosotros oímos la palabra y creemos en Cristo.

Pero la ventaja de estos primeros discípulos ¿no consistía en que, una vez reconocido Cristo, recibían su mandamiento de forma inequívoca y aprendían de su boca lo que debían hacer, mientras nosotros estamos abandonados en este punto decisivo de la obediencia cristiana? ¿No nos habla el mismo Cristo de forma diferente a la que hablaba a aquellos hombres? Si esto fuera cierto, nos encontraríamos indudablemente en una situación desesperada. Pero no es verdad. Cristo no nos habla de forma diferente a la que habló en aquel tiempo. Las cosas no sucedieron a los primeros discípulos de Jesús de tal modo que primero reconocieron en él al Cristo y después recibieron sus mandamientos. Más bien, sólo le reconocieron por su palabra y su precepto. Creyeron en su palabra y en su mandamiento y reconocieron en él al Cristo. Para los discípulos no hubo conocimiento de Cristo fuera de su clara palabra.

A la inversa, había que mantener que el verdadero reconocimiento de Jesús como el Cristo englobaba simultáneamente el reconocimiento de su voluntad. El conocimiento de la persona de Jesucristo no quitaba al discípulo la certeza de su acción, sino que se la daba. No existe ninguna otra manera de conocer a Cristo.

Si Cristo es el Señor que reina sobre mi vida, al encontrarme con él conozco la palabra que me dirige, y esto es tan cierto como el hecho de que no puedo conocerlo realmente más que por su clara palabra y sus mandamientos. La objeción de que nuestra desgracia consiste en que ciertamente querríamos conocer a Cristo y creer en él, pero no podemos conocer su voluntad, se basa en un conocimiento vago y erróneo de Cristo. Conocer a Cristo significa reconocerle, a través de su palabra, como Señor y salvador de mi vida. Y esto implica el conocimiento de la palabra viva que me dirige.

Si decimos, por último, que el mandamiento era claro para los discípulos, mientras que nosotros debemos decidir cuál de sus palabras se nos dirige, nos equivocamos una vez más sobre la situación de los discípulos y sobre la nuestra. El mandamiento de Jesús siempre tiene por fin exigir la fe que proviene de un corazón indiviso, exigir el amor a Dios y al prójimo con todo el corazón y toda el alma. Sólo en esto era claro el mandamiento. Todo intento de poner en práctica el mandamiento de Jesús sin entenderlo de este modo constituiría de nuevo una falsa interpretación y un acto de desobediencia a la palabra de Jesús.

Mas, por otra parte, no se nos niega el conocimiento del precepto concreto. Al contrario, en toda palabra predicada, por medio de la cual escuchamos a Cristo, se nos dice claramente: Sabes que sólo puedes cumplirla mediante la fe en Jesucristo. Así pues, se nos ha conservado íntegramente el don de Jesús a sus discípulos; incluso podemos decir que ahora está más cerca de nosotros, por el hecho de la marcha de Jesús, porque conocemos su transfiguración y se nos ha enviado el Espíritu santo.

Con esto queda claro que no podemos utilizar la historia de la vocación de los discípulos en contra de otras narraciones. Nunca se pretende que nosotros nos identifiquemos con los discípulos o con otros personajes del Nuevo Testamento; se trata únicamente de identificarnos con Jesucristo y su llamada, entonces y ahora. Y su palabra es la misma, bien haya resonado en su vida terrenal o en nuestros días, bien se haya dirigido a los discípulos o al paralítico. Tanto aquí como allí se trata de la llamada de su gracia a entrar en su Reino, a situarnos bajo su soberanía. La pregunta de si debo compararme al discípulo o al paralítico está planteada de una forma peligrosamente falsa. No tengo que compararme en nada con ninguno de los dos. Lo que debo hacer es escuchar y cumplir la palabra y la voluntad de Cristo tal como las recibo en estos dos testimonios.

La Escritura no nos presenta una serie de tipos cristianos a los que habríamos de asimilarnos según nuestra propia elección, sino que en cada línea nos predica al único Jesucristo. Sólo debo escucharle a él. Él es en todas partes el mismo y el único.

A la pregunta sobre dónde podemos oír nosotros, los hombres de hoy, la llamada de Jesús al seguimiento, sólo puede respondérsele: ¡escucha la predicación, recibe los sacramentos, escúchale en ellos y oirás su llamada!

2 El bautismo

La noción de seguimiento, que en los sinópticos podía expresar casi todo el contenido y extensión de las relaciones del discípulo con Jesucristo, pasa claramente en Pablo a segundo plano. Pablo no nos anuncia ante todo la historia del Señor durante los días de su vida terrestre, sino la presencia del resucitado y glorificado, y su obra en nosotros. Para esto necesita una serie nueva y peculiar de conceptos, que brotan de lo que el objeto tiene de particular y tiende hacia lo que hay de común en la predicación del único Señor, que vivió, murió y resucitó. Al testimonio completo sobre Cristo corresponde un conjunto múltiple de conceptos. Y es necesario que la terminología de Pablo confirme la de los sinópticos, y viceversa. Ninguna de ellas tiene ventaja sobre la otra, porque no somos «ni de Pablo, ni de Apolo, ni de Cefas, ni de otro cristiano», sino que ponemos nuestra fe en la unidad del testimonio que la Escritura da sobre Cristo. Destruiríamos la unidad de la Escritura si dijéramos que Pablo anuncia al Cristo que aún está presente en nosotros, mientras que el testimonio de los sinópticos nos habla de una presencia de Cristo que ya no conocemos.

Tal modo de hablar aparece en amplios ambientes como expresión de un pensamiento histórico-reformado, pero en realidad es lo contrario: un ensueño extremadamente peligroso. ¿Quién nos dice que aún tenemos la presencia de Cristo tal como nos la anuncia Pablo? ¿Quién nos lo afirma sino la Escritura? ¿O deberíamos hablar aquí de una experiencia libre de la presencia y de la realidad de Cristo, experiencia que no estaría vinculada a la Escritura? Pero si la Escritura es la única que nos da testimonio de la presencia de Cristo, lo hace precisamente como un todo y, al mismo tiempo, como la misma Escritura que nos testimonia la presencia del Jesucristo sinóptico.

 

El Cristo de los sinópticos no está más cerca ni más lejos de nosotros que el Cristo paulino. El Cristo que está presente a nosotros es aquel del que da testimonio toda la Escritura. Es el encarnado, crucificado, resucitado y glorificado; sale a nuestro encuentro en su palabra. La terminología diferente con la que los sinópticos y Pablo transmiten este testimonio no perjudica en nada a la unidad del testimonio escriturario1.

En Pablo, la llamada al seguimiento y su puesta en práctica tienen su correspondencia en el bautismo.

El bautismo no es una oferta del hombre, sino un ofrecimiento de Jesucristo. Sólo se funda en la voluntad llena de gracia de Jesucristo, que nos llama. El bautismo consiste en ser bautizados, en recibir la llamada de Cristo. Por él, el hombre se convierte en propiedad de Cristo. El nombre de Jesucristo es pronunciado sobre el que se bautiza y, con ello, es hecho partícipe de este nombre, es bautizado «en Jesucristo» (έλε: Rom 6, 3; Gal 3, 27; Mt 28, 19).

Desde entonces pertenece a Jesucristo. Es arrancado de la soberanía del mundo y se convierte en propiedad del Señor.

De este modo, el bautismo significa una ruptura. Cristo penetra en el interior del poderío satánico y pone su mano sobre los suyos, crea su comunidad. Así, pasado y futuro quedan separados uno del otro. Lo antiguo ha pasado, todo se ha hecho nuevo. La ruptura no se produce porque un hombre haga saltar sus cadenas en un deseo inextinguible de encontrar un orden nuevo y libre para su vida y para las cosas. Es el mismo Cristo, mucho antes de esto, quien ha realizado la ruptura. Por el bautismo, esta ruptura se realiza igualmente en mi vida. El carácter inmediato de mis relaciones con las realidades de este mundo queda anulado porque Cristo, el mediador y Señor, se ha interpuesto entre ellas y yo. Quien ha sido bautizado no pertenece ya al mundo, no le sirve, no le está sometido. Únicamente pertenece a Cristo y su comportamiento frente al mundo sólo está determinado por el Señor. Seguir leyendo «El Precio de la Gracia (parte 16)»

Los muros sí caen

Eduardo Caccia
17 mayo 2015
(Compartido por el Dr. Eduardo Dallal Castillo)

¿Podría un candidato independiente romper el paradigma y terminar con la hegemonía de los partidos políticos? Lo preguntaré de otra forma: ¿Pueden los lobos cambiar la trayectoria de un río?

lobosLuego de décadas de extinción, en 1995 un grupo de lobos fue reintroducido en el Parque Nacional Yellowstone¿Podría un candidato independiente romper el paradigma y terminar con la hegemonía de los partidos políticos? Lo preguntaré de otra forma: ¿Pueden los lobos cambiar la trayectoria de un río?

Luego de décadas de extinción, en 1995 un grupo de y provocó una sorprendente reacción en cadena. Los venados y los alces ya no pudieron salir a comer como de costumbre, emigraron a zonas más remotas para evitar a los lobos, esto permitió que los pastos se regeneraran y surgieran árboles donde había zonas erosionadas. Los álamos atrajeron a las aves y castores, éstos, ingenieros del ecosistema, crearon nichos para otras especies, patos, peces, reptiles y anfibios. Los lobos también corrieron a los coyotes, lo que provocó un crecimiento en la población de conejos y ratones, que como consecuencia atrajo a los halcones, zorros, tejones y águilas. Florecieron las zarzamoras y otras frutas, su pulpa carnosa sedujo a los osos. Pero uno de los más espectaculares cambios se dio con el cauce de los ríos. Al haber menos erosión, se formaron pozas, aumentaron los rápidos y las cascadas, los ríos ganaron cauce y nuevas trayectorias. La manada obró el milagro.

En Global Mind Change, Willis Harman dice: «A través de la historia, los cambios fundamentales en las sociedades han venido no de los dictados de gobierno o como resultado de luchas, sino de un número de personas que cambian su forma de pensar, a veces sólo un poquito».

Futurismo: hartos del abuso del poder por la partidocracia, convertida en patrón de la polis, cuando debería ser al revés, ciudadanos independientes y capaces, comprometidos con el bien común, se reintrodujeron en la política y ganaron elecciones. La llegada de los ciudadanos sin partido ahuyentó a los parásitos, muchos de los cuales nunca habían trabajado. El espacio dejado por estos depredadores sociales provocó que se fueran también los compadres, los cómplices y los amigos favorecidos con contratos y posiciones de alta responsabilidad. Entonces se acercaron los jóvenes preparados, para cubrir puestos operativos en función de sus méritos, lo que a su vez trajo una baja drástica en la población de inspectores y sanguijuelas gremiales. Claro, el ambulantaje quedó sin protección y las banquetas limpias. En este clima de regeneración, una nueva política fiscal hizo más atractivo pagar impuestos que evadirlos, el IVA generalizado trajo protestas, sí, pero estas fueron terminando cuando los empresarios, otrora especie amenazada y esquilmada, tuvieron grandes incentivos para florecer. Pronto vinieron los resultados en materia de creación de nuevos empleos y aumento de exportaciones, el gobierno captó más impuestos y los ingresos sirvieron para crear infraestructura y fortalecer el desarrollo social, no con subsidios y dádivas electoreras, sino en función de una verdadera generación de riqueza. Las instituciones cobraron un alto valor, dirigidas, al fin, por una meritocracia, líderes capaces que como consecuencia atrajeron confianza y aplausos. La corrupción cultural, de ser regla, empezó a ser excepción (porque cambió la cultura). El mundo constató el milagro mexicano.

Así como el contexto influye en la conducta social e individual, el tipo de gobierno moldea la conducta ciudadana. Es poco probable que las reformas cambien al país si no hay un cambio en el sistema político que detone un cambio cultural. Muchos sociólogos atribuyen condiciones cíclicas al cambio, oscilación pendular que requiere tocar un extremo para volver.

El filósofo e historiador inglés Arnold Toynbee apuntó: «Las instituciones sociales dominantes se resistirán a las nuevas fuerzas culturales, pero inevitablemente declinarán y se desintegrarán, y las minorías creativas podrán transformar algunos de los viejos elementos. El proceso de evolución cultural continuará entonces, pero bajo nuevas circunstancias y con nuevos protagonistas».

Los lobos cambian a los ríos y los hombres rompen paradigmas. La historia siempre aguarda por un muro por caer. Saludos.

Las tres mujeres

06refl correo equivocadoPor el Obispo Juan Pluma Morales, de la Conferencia Anual Septentrional (CAS)

¿CUÁL DE LAS TRES ERES?

En esto consiste el amor…en que Él nos amó primero” (I Juan 4:10)

Una hermosa historia cuenta de una cristiana que soñó con tres mujeres que estaban en oración. Mientras permanecían de rodillas, el Maestro se les acercó, y fue hacia la primera, se inclinó hacia ella con gracia y ternura, con una sonrisa llena de radiante amor y le habló con voz pura, dulce y musical. Apartándose de ella, se acercó a la segunda, pero solamente le puso la mano sobre la cabeza inclinada, y le dio una mirada de aprobación. Pasó junto a la tercera en forma casi abrupta; no se detuvo a hablarle, ni a mirarla.

La mujer, en su sueño, pensó: ¡Qué grande debe ser su amor por la primera! A la segunda le dio su aprobación sin las demostraciones de amor que le hizo a la primera; la tercera debe haberla ofendido profundamente, porque no le dirigió una sola palabra y ni siquiera una mirada al pasar. ¿Qué habrá hecho, y por qué hizo tanta diferencia entre ellas?

Mientras trataba de explicarse la acción del Señor, Él mismo se le acercó y le dijo:
“— Mujer, ¡qué mal me has interpretado! La primera mujer necesita todo el peso de mi ternura y cuidado para poder afirmar el pie en el camino angosto. Ella necesita mi amor, mi interés y ayuda todo el día. Sin él, fallaría y caería. La segunda tiene una fe más fuerte y un amor más profundo, y puedo estar tranquilo porque confía en mí, no importa lo que haga la gente. La tercera, que según tú no noté y aún descuidé, tiene una fe y un amor de la más fina calidad. A ella la preparo por medio de un proceso rápido y drástico para un servicio sublime y santo. Ella me conoce tan íntimamente, y confía en mí hasta tal punto, que no depende de palabras ni de miradas ni de ninguna demostración externa de mi aprobación. No desmaya ni se desalienta ante ninguna de las circunstancias por las que la hago pasar. Confía en mí aun cuando el sentido, la razón y los instintos más finos del corazón natural se rebelarían. Sabe que estoy trabajando en ella para la eternidad, y aunque lo que hago no se lo explica ahora, sabe que lo entenderá después. Callo en mi amor, porque amo más que lo que las palabras pueden expresar, o el corazón humano puede entender. Callo por amor a ti, para que aprendas a amarme y a confiar en mí en respuesta espontánea y espiritual a mi amor, sin que ningún estímulo externo pida tal respuesta.

CONTEXTO DEL TEXTO

Primera de Juan la escribió el apóstol Juan, uno de los doce discípulos de Jesús. Es el «discípulo a quien amaba Jesús» (Juan 21:20) y que, junto con Pedro y Jacobo, llegó a tener una relación especial con Jesús. Se escribió esta carta entre los años 85-90 d. C. desde Éfeso, antes que Juan estuviera exiliado en la isla de Patmos. Jerusalén había sido destruida en el 70 d.C., y los cristianos fueron esparcidos por todo el imperio. En el tiempo en que Juan escribió esta carta, el cristianismo ya existía por más de una generación. Había enfrentado y sobrevivido persecuciones severas. El problema principal que enfrentaba la iglesia en ese momento era la pérdida de consagración. Muchos creyentes se conformaban a las normas de este mundo, no se mantenían firmes por Cristo y transigían en su fe. Los falsos maestros eran numerosos y aceleraron el debilitamiento de la iglesia, alejándola así de la fe cristiana, el amor de muchos se enfriaba.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

  1. Que antes que yo amara a Dios, Él me amó primero
  2. Que si Dios me ama, en correspondencia yo debo amarlo.
  3. Que el amor de Dios no se queda en mí, que eso sería egoísmo, y por eso tiene que circular; entonces, ese amor me impulsa a amar a mi prójimo o próximo. Así lo decía Juan Wesley: Dios al amarme, inicia la santidad personal, pero después se concreta y proyecta en una santidad social.

ORACIÓN

Señor, gracias por haberme amado, gracias porque al amarme iniciaste en mí una profunda revolución que me proyecta a amar a mis semejantes. Señor, no siempre lo he hecho, perdóname, y ayúdame a cumplir tu propósito en mí. Amar a quien me ama, amar a quien es indiferente, amar a mi enemigo, porque sé que así te estoy amando a ti. Esta sociedad necesita de este tipo de amor, tu amor, ayúdame a proyectarlo, y a continuar esta revolución, la del amor, en el nombre de tu Hijo. Amén.

 

Poética

Poesía bíblica

a porrasEn el año 1968 Sociedades Bíblicas en América Latina editaron una obra con parte de la producción literaria y poética de don Luis D. Salem, cuyo nombre real es Aristómeno Porras Maynes, con el tema de la Biblia, como guía de las más antiguas de la humanidad. Pequeñas obras de teatro y poesía con base en los libros de la Biblia.

Estamos publicando en nuestro periódico El Evangelista Mexicano, desde el número 19, una poesía de su autoría, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Agradecemos a la Sra. Yolanda Porras Toledo, su hija, el envío de la foto que engalana esta página, y a la memoria del extinto hermano, Juan M. Isáis los datos biográficos que nos dejó de El Cantor de la Biblia.

 

 

 

Levíticopoética.levtico

Libro de leyes para el culto, dado

al pueblo hebreo junto al Sinaí:

La ofrenda, el culto y el altar sagrado,

todo se encuentra establecido allí.

 

Leyes que invitan con cariño al alma

a la pureza, santidad, en fin,

tener de Dios la bendecida calma

y junto a él en santidad vivir.

Dios es el centro del país que ahora

anuncia al mundo su primera aurora

bajo la santa dirección de Dios.

Que un pueblo impío, sin piedad, sin culto

será de gentes vandalaje inculto

más no del mundo santa bendición.

 


poetica lucas Lucas

¡Bella es la historia que San Lucas deja

como un regalo a la piedad cristiana!

La vida de Jesús, desde el pesebre

a la ascensión, emocionado, narra.

 

 

En Cristo halla reposo el afligido

que, triste, llora su perdida calma;

para el viajero a quien ladrones hieren

Cristo es el hijo de la gran Samaria.

Para Lucas y Cleofas es amigo

que por la vera del camino avanza

para llevar al corazón doliente,

la paz perdida entre las sombras vagas.

Lucas nos muestra en Cristo al gran amigo

de cuantos llevan torturada el alma

Datos biográficos

aristómeno porras0001 - copia (2)