¿Qué Son el Culto y la Alabanza?

17. Qué son el Culto y la Alabanza.png¿Qué son el culto y la alabanza?

¿Son sólo estribillos? ¡No!

Es indudable, que existe una profunda escisión, en el seno de nuestra iglesia, a partir del aspecto musical. Se habla del norte y del centro sur. A unos se les llama espirituales, y eso, solo porque bailan y hacen una serie de aspavientos, y gesticulaciones, que son contrarios a nuestra tradición metodista que en la mayoría de los casos atribuyen al Espíritu Santo, olvidando lo que dice Mateo 12: 31.

A los otros, se les tacha de faltos de espíritu, de fríos, que no alaban verdaderamente al Señor, y los catalogan como “muerto-distas”. Existen una serie de confusiones, La confusión es tal que el cristiano promedio, no sabe con claridad qué es el culto. Desde el momento que un creyente se pregunta ¿qué es lo más atractivo del culto? o ¿cómo hacer el culto más agradable para la congregación? Ya está indicando un profundo desconocimiento del tema, pues si lo supiera se preguntaría ¿qué dice la palabra de Dios acerca del culto? Por lo tanto, sin la pretensión de ser exhaustivos, trataremos de dar respuestas a las preguntas más recurrentes acerca del culto cristiano.

Como metodistas, se supone, que ponderamos el cuadrilátero de Wesley, pero hacemos caso omiso de la tradición, y ponderamos solo Las otras tres aristas. ¿En que nos basamos para decir que el culto se ha ido pervirtiendo? Por la sencilla razón, que cada día se le han añadido elementos extraños o ajenos a la Escritura, tales como: Danza, Gritos de Júbilo, Gritos de Guerra, Dolores de Parto, Remolineada, Vómito Santo, Tumbados o caídos al suelo, Temblores, palpitaciones, Llanto y movimiento de ojos, Histeria Masiva, Desmayos, Chiflidos, Risa Santa, Convulsiones, ladridos, Aullidos, Aplausos hasta el cansancio, Borrachera Espiritual, Trenecitos, Panderistas, Banderistas, Parir Almas en el altar, Mapeo Espiritual, Declaraciones o Decretaciones, Rhemas, Guerra Espiritual, Unción para Sanadores, etc.

Afortunadamente, todos estos elementos, afortunadamente no han llegado a nuestra iglesia, ¡hasta donde sé!; pero dado, que algunos sectores de nuestra iglesia son proclives a importar usos y costumbres que nos son ajenas, y traerlas como novedades, es necesario, alertar a nuestras Comisiones de Música y de Fe y Orden, para que estén atentas a estos fenómenos religiosos que ya permean en otros movimientos, y no falta mucho para que caigamos en dicha situación. Por eso, insisto, en que la Comisión Nacional de Música, y la Comisión Nacional de Fe y Orden, deben tomar cartas en el asunto para cumplir con su cometido de manera cabal. Acudamos a la Disciplina, y veamos lo que dice respecto de su tarea, que esta incumplida. Comisión Nacional de Música y Alabanza. Artículo 462 Objetivo. Definirá los lineamientos e implementará un programa nacional de música y alabanza, estableciendo los criterios de calidad de la música e himnología a usarse, y los requisitos, aptitudes y perfil que deberán reunir los ministros de música. Vea usted estimado lector, se señala: himnología.

Ahora, veamos lo concerniente a la Comisión de Fe y Orden: Artículo 284, Comisión de Fe y Orden: Estará atenta a los asuntos que surjan, que impliquen diversidad de pensamiento, oportunidad de desarrollo teológico, Doctrinal y Ético, de aplicación sana y creativa en la vida espiritual, intelectual, social y física de los miembros de la Iglesia Metodista de México. Artículo 286 Facultades. Elaborará pronunciamientos que representen el conocimiento bíblico, doctrinal, científico y cultural respecto a los asuntos que se les encomiende, o la misma comisión asuma como elementos de estudio y trabajo. De ser necesario convocará a consultas a los diferentes ámbitos y sectores de la iglesia y sociedad para recoger el pensamiento y sentir de las mismas.

Me uno al sentir de algunos sectores de nuestra iglesia, sobre todo el musical, para cuestionar a ambas comisiones de nuestra iglesia. ¿Por qué no se ha recobrado el Himnario Infantil para su uso en los cultos de Niños, en la Escuela Cristiana Bíblica de vacaciones, y en la Escuela Dominical? Son víctimas de la estribillo-manía, y de la Marcos-Witt manía, y la Disciplina le estipula a la Comisión de Música la himnología. ¿Por qué no se rescata el himnario juvenil?

¿Por qué la Comisión de Fe y Orden, no se avoca a cumplir con su cometido disciplinario y hace una exhaustiva revisión, de los contenidos bíblico-teológicos, de la mayoría de los estribillos, y en el mejor de los casos hacen una selección, de los que son correctos, para su adecuado uso en las iglesias, y hacen una distribución masiva, para su uso en nuestra iglesia? Para muchos pastores, les resulta más fácil la emocionalidad de muchos de los estribillos, que la espiritualidad. Y se los digo con el debido respeto. La Alabanza es Homenaje a Dios en adoración a su persona y en agradecimiento por sus favores. La alabanza es una de las diversas formas de adoración, que debe tener espontaneidad y sinceridad. Hay que establecer una diferencia entre lo espiritual y lo emocional, que es la agitación repentina del ánimo. El Reverendo Juan Wesley, en el tomo IX de sus sermones, da recomendaciones para el canto congregacional, y en el inciso 5 dice: “Canta espiritualmente, piensa en Dios. En su sermón XXXVII, el Reverendo Wesley, señala lo riesgos, de caer en un exceso de entusiasmo, aquí trata sobre dicho fenómeno de manera clara y contundente. Como es natural –dice Wesley- los despertamientos religiosos, tropiezan siempre con el peligro de personas que, si bien tienen buenas intenciones, son faltos de criterio y extremosos. Por otra parte la exaltación de los sentimientos, del estado de la mente, y el exigir declaraciones extremadas y en demasía, llenas de confianza, de la experiencia individual religiosa, puede convertirse en una red o en piedra de tropiezo para muchas personas. Esto puede terminar en una demencia religiosa.

Wesley, señala y cataloga las clases de entusiasmo: 1. Los que se figuran que tienen gracia y no la tienen. 2. Los que se figuran que tienen dones sin tenerlos. El poder de hacer milagros. 3.- Los que creen tener inspiración milagrosa en la predicación, o en la oración, como si Dios les dictase las palabras que hablan. 4.- Algunos, entienden el entusiasmo, como la creencia en una especial providencia. Para esto, sin embargo, tenemos la autoridad de la Sagrada Escritura. La providencia de Dios es universal lo mismo que particular, y particular lo mismo que universal.

Concluye, señalando los peligros del entusiasmo: Engendra orgullo, una confianza obstinada del espíritu y el desprecio a los demás. Y afirma: cuidaos del entusiasmo celoso que persigue; del hombre que engañado se figura que es un cristiano, por causa de las obras exteriores, y de aquellos que se imaginan tener dones sobrenaturales, y desprecian el uso de los medios.

Las Sagradas Escrituras, nos hablan al respecto: “Respondió Jesús, se acerca el día en que ya no ha de preocuparnos si hemos de adorar al Padre acá o en Jerusalén. Lo que importa no es el lugar donde se adore, sino la forma espiritual y verdadera en que adoremos con la ayuda del Espíritu Santo, porque Dios es Espíritu y necesitamos que nos ayude a adorar como debemos. Ese es el tipo de adoración que el padre quiere de nosotros.” Juan 4:24.  (La Biblia al Día)

            Es evidente, que a la luz de lo anteriormente expuesto, y a la pregunta ¿Espiritualidad o Emocionalidad? La respuesta es: ¡Emociones, SI! ¡Emocionalismo, NO! Entonces surge la siguiente pregunta: ¿La música es para adorar a Dios, o es para entretener a la congregación? ¿Qué papel juegan los himnos en la proclamación de las buenas nuevas? ¿Qué es el ministerio musical y en qué consiste?. Aquí, acude en mi auxilio el Pastor Cecilio Mc Connell M. ex misionero en Chile, y experto en el tema, para tomar sus valiosos conceptos, acerca de los Himnos en La Proclamación. El afirma: “El cristianismo es una religión que proclama el mensaje de Dios. A menudo esta proclamación toma la forma del canto. La noche en que nació nuestro Señor Jesús, una multitud de ángeles irrumpió con: ”Gloria a Dios en las alturas” (Luc. 2:14)

            Asimismo, en el libro de Apocalipsis, al tener un vistazo del cielo, suele presentarse una proclamación en forma de canto, tales como: “Cantaban un nuevo cántico diciendo” (Apoc.5.9). El canto es un método para proclamar, aunque ese no siempre sea el propósito del canto. Nos fijamos que cuando Pablo y Silas cantaban en la cárcel de Filipos, los presos los oían”.(Hechos 16.25). Los himnos representan una alabanza o una rogativa a Dios, un estímulo a uno mismo y a otro, una enseñanza o una exhortación, y también, directo e indirectamente, una proclamación.   El cantar bien cánticos dignos a Dios ha sido, al través de los años, un poderoso medio para proclamar el evangelio. Una buena música bien cantada influye en la gente. Así que escojamos con cuidado los cantos y presentémoslos lo mejor posible, y dejarán su impacto en nosotros y en muchos otros. Quizá, no sea necesario eliminar del todo otras clases del canto sano.

            Cada vez que preparamos el orden del culto de adoración del domingo, nos enfrentamos a una serie de decisiones cuya trascendencia a veces no podemos medir. Tenemos que escoger aquellos himnos y cantos espirituales que se usaran en el culto a Dios en la iglesia, y que serán cantados por todos los concurrentes al culto. Así, lo primero es establecer los objetivos del servicio de adoración:

1.- Exaltar al Soberano Señor, Rey del universo, -personal y colectivamente-

2.- Reconocer su amor infinito por la humanidad.

3.- Expresarle muestras de alabanza, -tanto individual como corporativa-

4.- Adorarle en espíritu y en verdad.

5.- Proclamar las buenas nuevas.

6.- Comprometernos con su causa y con el establecimiento del Reino en este mundo.

            La selección de cantos e himnos será pues, un asunto delicado que requiere nuestra preocupación, estudio y oración. Sin duda alguna, necesitamos conocer a los hermanos de la iglesia, su idiosincrasia, su nivel cultural, sus gustos, así como las formas de expresión, que mejor conocen para alabar y adorar al Señor. Una vez realizado este diagnóstico, viene la selección de cantos e himnos.

            La música apropiada, es aquella que apela a los sentidos mas que a la mente; aquella, que es el vehículo para expresar nuestros sentimientos y decisiones al Señor; alguien ha planteado este problema al señalar: “Música para adorar o música para entretener”. Sin duda alguna que la adoración por medio de la música es agradable a nuestros sentidos, y Dios sabe que así es, pues él nos hizo y nos conoce bien. Sin embargo, cada vez más se ve por todas partes reuniones o pseudo cultos en los que la entretención, el pasarlo bien y lo que excita a los sentidos tiene prioridad.

            Si verdaderamente somos metodistas, no hagamos de lado nuestra tradición himnológica. Que las comisiones respectivas, no solo lo sean de membrete, sino que realmente se avoquen, a analizar todos estos fenómenos religiosos, antes de que la lumbre nos llegue a los aparejos. Bueno este es mi sentir, pues no hay actividad de nuestra iglesia, en cualquiera de las organizaciones que usted me mencione, en donde solo lo que escucho son estribillos, cantados con conjuntos musicales que han venido a desplazar, a nuestros tradicionales pianos y órganos. Y el colmo, es que gastan más en instrumentos musicales que en sus aportaciones a Obra metodista, o en el sueldo de su pastor. ¿USTED CREE? ¡QUE BARBARIDAD¡ ¿TAN MAL ESTAMOS?

Con mi afecto y respeto

Silvano Mares

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