Recomendaciones para una mudanza pastoral segura

Recomendaciones y sugerencias para una mudanza pastoral más segura

Rafael Gerónimo Murillo Paniagua *

Uno de los elementos muy importante de la itinerancia metodista es el cambio del domicilio en el ejercicio pastoral: la mudanza.

El cambio tiene factores muy pesados no sólo en lo físico sino también en lo emocional, social y familiar, el decir adiós a la gente, los lugares y las cosas que con el paso del tiempo reciente se les ha cobrado cariño, afecto y amor.

Nos da tristeza y dolor decir adiós, debido a que tenemos amor y tememos perder ese amor, lo cual no tiene que ser así, “el amor nunca deja de ser” afirma Pablo, inspirado por Dios.

Sí, es recomendable que como pastor y en todo lo posible la familia pastoral abramos un espacio de separación por un año, dando la oportunidad de que el nuevo pastor y su familia se asienten y puedan ocupar su lugar sin ninguna sombra que estorbe. No debemos aceptar, por lo menos el primer año invitaciones a ceremonias y cultos especiales en respeto al nuevo pastor.

Conviene invertir tiempo con la familia y dialogar sobre el por qué y para qué de la itinerancia, se abrirán en la nueva experiencia oportunidades de conocer nuevos lugares e iniciar nuevas amistades. La esencia de la itinerancia está en el llamado de Dios a este apostolado, y nuestra respuesta con fe y amor al Señor de la Iglesia y de nuestra vida.

Es saludable, y aligera la experiencia, el tomarse tiempo con la familia de despedirse de los amigos, los lugares y las cosas, ser muy conscientes de que estamos por retirarnos y que tenemos que desprendernos de eso que nos cuesta trabajo pero es parte del estilo de vida del trabajo pastoral metodista.

Es útil en todo lo posible que en acuerdo con el pastor que vamos a relevar, nos permita hacer una visita ocular de la casa pastoral que vamos a ocupar para tomar mejor idea como la vamos a ocupar y donde ubicaremos a los miembros de nuestra familia y en donde podemos colocar los muebles al llegar la mudanza aprovechando los estibadores. Para esto último es útil hacer un croquis de la casa pastoral y dibujar donde irán los muebles.

Para proteger los muebles es recomendable forrarlos con hule de burbujas y sellarlos con cinta canela. Si tenemos espejos o cristales grandes conviene ponerlos entre el colchón y base de la cama

Si tenemos muebles desarmables y frágiles más vale desarmarlos, y antes sacarle fotografía para más facilidad su armado posterior.

Las cajas debemos numerarlas, poniendo en orden y por secciones que llevan las cajas y estas rotularlas con su contenido y número que le corresponde. Esto evita extravíos y mayor facilidad al bajar la mudanza y localización de cada cosa.

La mayoría ya hemos acumulado una buena cantidad de libros, es recomendable que utilicemos cajas medianas de tamaño y fuertes, como las licoreras, y colocar los libros con el lomo hacia abajo, llenar los huecos con ropa para proteger no se desempasten.

También por lo pesado, los utensilios de cocina conviene empacar en cajas medianas y fuertes, si hay cristalería esta debe ser envuelta en papel periódico para evitar se rompa con el “brincoteo” del viaje.

La ropa chica se puede empacar en bolsas de basura teniendo cuidado de poner letreros con cinta canela de a quién pertenece la ropa.

Si posees carro o puedes conseguir alguno para apoyarte en la mudanza, en él transportar lo de más valor y frágil, como la computadora, pantalla de TV y aparatos electrónicos. Los trajes, camisas, blusas y vestidos conviene echarlos sobre el asiento trasero del carro y así no se arrugan.

Siempre cuando empacamos nos damos cuenta que hay cosas que ya no usamos porque ya dio su servicio o, si es ropa, ya no nos queda, es tiempo de regalar a quienes menos tienen. Una buena opción es abrir una “venta de cochera” y vender lo que no hemos usado el último año: juguetes, ropa, aparatos electrónicos, plantas, etc. Lo que a nosotros nos estorba a otros les puede ser útil y recabamos un poco de dinero.

Si tenemos macetas de plantas tendremos que explorar si hay lugar apropiado y más aún si tenemos mascotas habremos de confirmar si es viable conservarlas.

Ayuda sobre manera que orientemos al compañero que llega sobre en quien, de la congregación, podemos confiar más para alguna emergencia, e informar de dónde o quien es el médico recomendable, dónde está la farmacia más cercana y económica, así como otros servicios como un mecánico confiable y comercios, así como medios de transporte.

Para el día de la mudanza es muy práctico preparar tortas (sardina o milanesa) y agua de fruta fresca, para cubrir esa necesidad y compartir con quienes generalmente nos ayudan a cargar.

Ver la posibilidad si se habrá de pintar la casa pastoral, que por higiene es recomendable, dialogar con la familia y con el administrador de la propiedad sobre el color que nos gustaría se aplique al pintar cada área.

Es responsabilidad de la Superintendencia, no del pastor, confirmar que está en buenas condiciones la instalación eléctrica y de gas, así como la seguridad en las puertas, es recomendable cambiar la combinación de las chapas de entrada principal.

(Con afecto y respeto comparto estas recomendaciones en base a más de veinte experiencias de hacer mudanzas durante 62 años de pastorado, e ir evitando o suavizando el factor traumático que conlleva esta característica del pastorado metodista.)

Vuestro consiervo en la Gran Comisión.

Verano de 2020.

* Rafael Murillo Paniagua, Presbítero Itinerante jubilado de la Iglesia Metodista de México en la Conferencia Anual de México, actualmente pastor en la Iglesia Gethsemaní en Tezoyuca, Mor.