Después de meses de planeación, oración y trabajo previo, llegó el día de agradecer a Dios.
El viernes 1° de mayo, todo preparado para recibir a los asistentes al concierto de gratitud, nuestro primer evento de celebración, poco antes de las 6 de la tarde el templo comenzó a llenarse, iniciamos con una oración de honra a Dios, un salmo de alabanza 63:3-4 (NVI):
“3 Tu gran amor es mejor que la vida; por eso mis labios te alabarán. 4 Te bendeciré mientras viva y alzando mis manos te invocaré”.
De inmediato las notas de gratitud a Dios nos inspiran y entendemos lo que John Wesley nos dice en el tomo 9 de las obras de Wesley, con el título “Direcciones para el canto congregacional” leemos en el punto 3 “Canta con modestia, en el punto 5, sobre todo, canta espiritualmente y Piensa en Dios en cada palabra que cantes. Que tu intención sea complacerlo a él antes que a ti mismo o a cualquiera otra criatura. Para lograr esto, pon mucha atención en el sentido de lo que cantas y cuida de que tu corazón no se envuelva demasiado con la melodía, sino ofrécelo a Dios continuamente, para que tu canto sea tal que el Señor pueda aprobarlo”. Así el joven David Hernández Cárdenas honró a Dios con la música del Luterano Johann Sebastian Bach, quién es considerado por muchos como el máximo exponente de la música compuesta “para Gloria de Dios”. Seguido por piezas del también Luterano Johann Pachelbel, cuya obra fue enfocada en preludios corales para el culto protestante.
A continuación, la participación del Lic. Josué Israel Suárez García, quien después de interpretar “The Green Cathedral” de Carl Hahn y “Maestro se encrespan las aguas” de H. R. Palmer con el mismo sentido de alabar a Dios, continuó ejecutando el órgano con la asistencia de David Hernández acompañando a su hermano el barítono Carlos Daniel Suárez García, quien cantó “Padre nuestro” de Albert Hay Malotte, “Misere” de Manuel V. Flores basado en el salmo 51, “Mi tributo” A.Crouch, Salmo 18 composición del mismo Josué Israel Suárez García y “Tus amables moradas” de Carlos Suárez Ruiz, padre de nuestros hermanos Josué y Carlos, interpretaciones llenas de amor y gloria a Dios. Por ultimo Josué Israel también con asistencia de David Hernández acompaño al tenor Isaid Crisóstomo Córdova quien interpretó para honra de Dios “Grande es tu fidelidad” de Thomas O. Chislom, “Para siempre es tu misericordia” Tom Fettke, “Majestad y Gloria” también de Tom Fettke, para terminar con el himno “Cuán Grande es Él” de Carl Boberg, invitando a los asistentes a glorificar juntos a Dios uniéndonos a cantar la última estrofa y el coro, momento sublime de alabanza, gratitud y amor al Rey de Reyes y Señor de Señores.
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