Categoría: Estudios Bíblicos

Comentario a los Salmos Penitenciales, Salmo 130

16. Comentario a los Salmos PenitencialesComentario a los Salmos Penitenciales

1520

Prefacio de Martín Lutero

Entre mis primeros escritos publiqué a su tiempo también los siete salmos penitenciales con una exégesis. Aunque todavía no hallo en ellos nada malo, no obstante, no acerté a menudo el sentido del texto. Lo mismo les suele suceder a todos los maestros en su primer ensayo, también a los antiguos Padres santos, que según Agustín confiesa respecto a su persona, se han perfeccionado diariamente al escribir y enseñar. Así el librito en aquel entonces era suficientemente bueno y aceptable, puesto que no teníamos nada mejor a mano. Empero, ya que el evangelio ahora ha llegado al cénit, brilla espléndidamente, y yo también he progresado desde entonces, tuve por conveniente publicar la obra de nuevo, mejorada y más exactamente basada sobre el texto correcto. Encomiendo con esto a todos los lectores a la gracia de Dios. Amén 

SEXTO SALMO PENITENCIAL

SALMO 130

  1. De lo profundo, oh Señor, a ti clamo.
  2. Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica.
  3. Si mirares a los pecados, ¿quién, oh Señor, podrá mantenerse?
  4. Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado.
  5. Espero yo al Señor, espera mi alma; en su palabra espero.
  6. Mi alma espera al Señor, de una vigilia matutina a la otra.
  7. Espere Israel al Señor; porque en el Señor hay misericordia y abundante redención con él.
  8. Y él redimirá a Israel de todos sus pecados.

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Comentario Salmos Penitenciales, Salmo 51

16. Comentario a los Salmos Penitenciales, Salmo 51COMENTARIO A LOS SALMOS PENITENCIALES, SALMOS 51

Martín Lutero

1520

Prefacio de Martín Lutero.

Entre mis primeros escritos publiqué a su tiempo también los siete salmos penitenciales con una exégesis. Aunque todavía no hallo en ellos nada malo, no obstante, no acerté a menudo el sentido del texto. Lo mismo les suele suceder a todos los maestros en su primer ensayo, también a los antiguos Padres santos, que según Agustín confiesa respecto a su persona, se han perfeccionado diariamente al escribir y enseñar. Así el librito en aquel entonces era suficientemente bueno y aceptable, puesto que no teníamos nada mejor a mano. Empero, ya que el evangelio ahora ha llegado al cénit, brilla espléndidamente, y yo también he progresado desde entonces, tuve por conveniente publicar la obra de nuevo, mejorada y más exactamente basada sobre el texto correcto. Encomiendo con esto a todos los lectores a la gracia de Dios. Amén. 

CUARTO SALMO PENITENCIAL

SALMO 51

  1. Ten piedad de mí oh Dios, conforme a tu bondad conforme a tu gran misericordia borra mi rebelión.
  2. Lávame a fondo de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
  3. Porque yo reconozco mi trasgresión, y mi pecado está siempre delante de mí.
  4. Contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de ti.
  5. Por eso serás reconocido justo en tus palabras y hallado puro cuando se te juzgue.
  6. He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
  7. He aquí, tú amas la verdad, y me haces comprender la sabiduría en lo secreto.
  8. Purifícame con hisopo, para que sea limpio; lávame, para que sea blanco como la nieve.
  9. Hazme oír gozo y alegría, para que se recreen los huesos que has abatido.
  10. Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.
  11. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu obediente dentro de mi
  12. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu.
  13. Vuélveme el consuelo de tu salvación, y el espíritu noble me sustente.
  14. Enseñaré a los transgresores tus caminos, para que los pecadores se conviertan a ti.
  15. Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, para que mi lengua gloríe tu justicia. 16. Señor, abre mis labios para que mi boca publique tu alabanza.
  16. Porque no quieres sacrificio, si no yo lo daría; no té agradan los holocaustos.
  17. Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
  18. Haz bien con tu benevolencia a Sion: los muros de Jerusalén.
  19. Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto y ofrenda del todo quemada. Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

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Hacia una Cristología de la Solidaridad

7. Semana Santa, Estudio BíblicoSemana Santa, Estudio Bíblico

Hacia una Cristología de la Solidaridad

Por Juan Stam

Introducción

En la teología sistemática, mayormente bajo el capítulo de Soteriología (doctrina de la salvación), se suele incluir el tema de “nuestra identificación con Cristo” y también, de unos con otros en el cuerpo de Cristo. Escritores devocionales lo describen como nuestra “unión mística” con Dios en Cristo. En estas charlas, queremos interpretar esa “idenificación” y “unión” con el término más contemporáneo de “solidaridad”.  Lo estudiaremos en torno a tres de los momentos principales de la Cristología: la encarnación, crucifixión y resurrección del Hijo de Dios.

Por un lado, vamos a afirmar que la persona y la obra salvífica de Jesucristo tienen importantes implicaciones para nuestra vida y compromiso hoy.  Cuando los grandes momentos cristológicos se entienden como solidaridad, se convierten en exigencias de solidaridad para nosotros hoy en América Latina.

Por otro lado, trataremos de demostrar que esos tres momentos se entienden mejor desde la perspectiva de la solidaridad.  De hecho, la cruz no se entiende, o se entiende mal, sin este enfoque decisivo.  La encarnación y la resurrección también (como igualmente el Pentecostés) encuentran su sentido más profundo cuando se interpretan como actos de solidaridad.

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Comentario a los Salmos Penitenciales, Salmo 32

15 Comentario a los Salmos Penitenciales, Salmo 32Comentario a los Salmos Penitenciales, Salmo 32

Dr. Martín Lutero

1520 

Prefacio de Martín Lutero

Entre mis primeros escritos publiqué a su tiempo también los siete salmos penitenciales con una exégesis. Aunque todavía no hallo en ellos nada malo, no obstante, no acerté a menudo el sentido del texto. Lo mismo les suele suceder a todos los maestros en su primer ensayo, también a los antiguos Padres santos, que según Agustín confiesa respecto a su persona, se han perfeccionado diariamente al escribir y enseñar. Así el librito en aquel entonces era suficientemente bueno y aceptable, puesto que no teníamos nada mejor a mano. Empero, ya que el evangelio ahora ha llegado al cénit, brilla espléndidamente, y yo también he progresado desde entonces, tuve por conveniente publicar la obra de nuevo, mejorada y más exactamente basada sobre el texto correcto. Encomiendo con esto a todos los lectores a la gracia de Dios. Amén. 

SEGUNDO SALMO PENITENCIAL

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Los Salmos Penitenciales, Salmo 6

13. Los Salmos Penitenciales, Salmo 6Los Salmos Penitenciales, Salmo 6

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Dr. Martín Lutero

 Entre mis primeros escritos publiqué a su tiempo también los siete salmos penitenciales con una exégesis. Aunque todavía no hallo en ellos nada malo, no obstante, no acerté a menudo el sentido del texto. Lo mismo les suele suceder a todos los maestros en su primer ensayo, también a los antiguos Padres santos, que según Agustín confiesa respecto a su persona, se han perfeccionado diariamente al escribir y enseñar. Así el librito en aquel entonces era suficientemente bueno y aceptable, puesto que no teníamos nada mejor a mano. Empero, ya que el evangelio ahora ha llegado al cénit, brilla espléndidamente, y yo también he progresado desde entonces, tuve por conveniente publicar la obra de nuevo, mejorada y más exactamente basada sobre el texto correcto. Encomiendo con esto a todos los lectores a la gracia de Dios. Amén.

PRIMER SALMO PENITENCIAL

SALMO 6

  1. Oh Señor, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues en tu ira.
  2. Oh Señor, ten misericordia de mí, porque estoy enfermo; sáname, oh Señor, porque todos mis huesos están .estremecidos.
  3. Mi alma también está muy turbada; y tú, oh Señor, ¿hasta cuándo?
  4. Vuélvete, oh Señor, libra mi alma; sálvame por tu misericordia.
  5. Porque en la muerte no hay memoria de ti en el infierno, ¿quién te alabará?
  6. Estoy angustiado a fuerza de gemir; bañaré todas las noches mi lecho y regaré mi cama con mis lágrimas.
  7. Mi figura está gastada por la ira; y ha envejecido porque soy angustiado por todas partes,
  8. Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad; porque el Señor ha oído la voz de mi lloro.
  9. El Señor ha oído mi ruego; ha aceptado el Señor mi oración.
  10. Que se avergüencen y se turben mucho todos mis enemigos; que sean vueltos atrás y avergonzados de repente.

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Marcos, Libro de Estudio para el 2018

MARCOS: UNA PALABRA DE GRACIA AL MUNDO.

LECCIONES PARA EL ESTUDIO DEL EVANGELIO DE MARCOS 2018

Se adjunta archivo:

Marcos, primer libro de estudio para 2018

Marcos, Libro de Estudio para el 2018

MARCOS: UNA PALABRA DE GRACIA AL MUNDO.

LECCIONES PARA EL ESTUDIO DEL EVANGELIO DE MARCOS 2018

Se adjunta archivo:

Marcos, primer libro de estudio para 2018

Marcos: Primer Libro de Estudio para 2018

Se anexa manual de estudio del libro de Marcos:

Marcos, primer libro de estudio para 2018

Identificando a los Anticristos

identificando anticristosIdentificando a los Anticristos

drernestocontreras@hotmail.com

Juan el apóstol y evangelista, bajo inspiración del Espíritu Santo, escribió: Hijitos, ya es el último tiempo; y según ustedes oyeron que viene el anticristo, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no son de nosotros; porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se hiciera manifiesto que no todos son de nosotros. Pero ustedes tienen la unción del Santo, y (por el discernimiento que el Santo Espíritu da), conocen todas las cosas (que son verdaderas).

No les he escrito como si ignoraran la verdad (bíblica), sino porque la conocen, y porque ninguna mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo (el Mesías, el Ungido)? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo (Emmanuel, el único Dios verdadero). Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo (como su Gran Dios y Salvador), tiene también al Padre. Lo que han oído desde el principio (el evangelio bíblico), permanezca en ustedes. Si lo que han oído desde el principio permanece en ustedes, también ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que Él nos hizo, la vida eterna (por los méritos de Jesucristo, Dios Hijo) 

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Grupos Celulares

grupos-celularesEn el período de sesiones de la CAO, de junio de 2016, en la Ciudad de Nuevo Laredo, se tomó la decisión de que todo un distrito de la Conferencia se convierta de manera experimental en un Distrito Celular. Además, el Pbro. Raúl García de Ochoa fue nombrado para dedicarse de tiempo completo a la tarea de celebrar talleres en las iglesias de la misma CAO, impartiendo orientación sobre la organización de grupos o células de discipulado. El plan es ir moviendo a toda la Conferencia hacia la implementación estratégica de grupos celulares como instrumento de crecimiento integral.

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La importancia de la doctrina en nuestra iglesia

doctrina

Pbro. Silvano Mares Rangel

“Cuando Terminó Jesús estas palabras, La gente estaba admirada de su doctrina, Porque les enseñaba como quien tiene autoridad Y no como los escribas.” Mat. 7.28

Por la trascendencia de su propósito me veo precisado, a trascender la irracionalidad emocional, para coloquialmente decir con Unamuno: “No tomar la Biblia como proyectil de lucha, sino lámpara para señalar nuevos senderos”, y no tomar éstas para probar ideas personales o herir al adversario, sino para alimento del alma enfatizando la experiencia.

A la pregunta ¿Qué es doctrina? la respuesta nos dice: que viene = (del latín doctrina, de docere, enseñar) Enseñanza que se da para instrucción de alguno // opinión de uno o varios autores en cualquiera materia. La doctrina como tal, tiene innumeras connotaciones, dependiendo del plano del conocimiento desde el que se pretenda analizar. Así tenemos, doctrinas Ontológicas, Éticas, Filosóficas, Teológicas, Morales, Económicas, y Políticas etc. etc.; que pueden ser subdivididas en generales y particulares.

En el caso particular que ocupa nuestra atención, nos circunscribiremos al plano bíblico y teológico. = Las veces que aparece en el AT, la palabra se traduce de términos que denotan lo que se ha recibido u oído. En el NT didaché y didaskalia, se derivan de la raíz “enseñar”y pueden significar el acto de enseñar o el contenido de lo que se enseña.

La doctrina es la enseñanza de la Escritura en términos teológicos. Difiere del dogma en que no connota una afirmación eclesiástica autoritativa sino más bien en el material de la palabra de Dios que los concilios usan en la formulación de la verdad teológica en formas que a veces son polémicas y definitivas. En las discusiones comunes, la doctrina se usa a veces en contraste con la vida espiritual. Sin embargo, un uso antitético es desafortunado, porque estos dos elementos se complementan. Cuando Pablo habla de Sana doctrina (1ª. Timoteo 1.10; Tito 2.1) parece afirmar que la verdadera doctrina es vivificante

¿Por qué la necesidad de la Doctrina? Sencillamente, porque en muchos casos, se evidencia, un manipuleo de las escrituras, que ha llevado a una confusión en cuanto a la interpretación de temas que preocupan a nuestra sociedad. Asentamos esto, porque la iglesia evangélica en general se ha visto corroída por los antagonismos que han servido de bandera a determinados sectores que han hecho de la ortodoxia, la neo-ortodoxia y del liberalismo, campos para establecer permanentemente “cruzadas de la fe” que han exacerbado el ” odium theologicum”

Además, se nota entre los círculos religiosos liberales, una tendencia a desacreditar la importancia de estudios doctrinales. Frecuentemente se ha dado la impresión de que la sinceridad de actitud es más importante que el contenido de creencia. Y aunque no se desprecia la necesidad de ser sincero, ninguna persona sensata, cree que la sinceridad pueda o deba sustituir al conocimiento de la verdad. Resulta desastroso creer una falsedad, no importa cuán sincera sea la persona que la exponga; y mientras más grande sea el grado de sinceridad, más horrendas serán las consecuencias. Solo el conocimiento de la verdad liberta y ofrece refugio al hombre.

Por tanto el estudio de la doctrina cristiana es obligatorio a todo cristiano. No es algo separado de la vida. Ni es cosa que deba tratarse con descuido, indiferencia, vana especulación, o argucias sobre temas no esenciales. Es más, por la sublimidad de su objeto, es deber de todo cristiano metodista profundizar en su fe, para entender que el metodismo no es simplemente un postulado, sino una ciencia en el estricto sentido de la palabra.

Entiéndase por ciencia “todo conjunto de conocimientos razonados, deducidos lógicamente unos de otros y fundados, en último análisis, en hechos ciertos y principios evidentes.” Que nuestros paradigmas, están sustentados en Las Sagradas Escrituras, la Razón, la Tradición y la Experiencia. Y que el Rev. Juan Wesley, se encargó de realizar su particular interpretación, que llega a nosotros en forma de Doctrinas.

Vayamos al origen de esta necesidad, de estudio de la doctrina, y la respuesta nos remonta a los evangelios y a la iglesia cristiana primitiva. Los evangelios, dicen: “Al oír esto la gente se admiraba de su doctrina.” Mat. 22.33. “Descendió Jesús a Capernaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba; y se admiraban de su doctrina, porque su palabra tenía autoridad.” Luc. 4.31, 32. “Todos se asombraron, de tal manera que discutían entre si, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad manda aun a los espíritus impuros, y lo obedecen?” Mar. 1. 27

“Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí, pues en vano me honran enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.” Mat. 15. 8, 9. “Pero a la mitad de la fiesta subió Jesús al Templo, y enseñaba. Y se admiraban los judíos diciendo: ¿Cómo sabe éste letras sin haber estudiado?

Jesús les respondió y dijo: -Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuanta. El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero y no hay en él injusticia.” Juan 7. 15-18.

Como podemos ver, los evangelios ponderan la doctrina, particularmente de Jesucristo; aunque hablan de una doctrina expuesta con autoridad, y hablan también de mandamientos de hombres que se convierten en doctrinas.

Surge la Iglesia Cristiana, y la doctrina ocupa un lugar preponderante: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” Hech. 2.42. Aquí, la palabra doctrina no es pasiva; es activa. La frase significa que persistían en escuchar a los apóstoles mientras enseñaban. Uno de los grandes peligros de la iglesia es una religión estática que mira hacia atrás en vez de hacia delante. Justamente debido a que las riquezas de Cristo son inescrutables e interminables deberíamos marchar siempre hacia delante.

Sin embargo, surgen grupos y movimientos que distorsionan la doctrina original, y cuestionan incluso la autoridad de Jesús y de los apóstoles; prueba de ello es que Pablo y Juan deben exhortar a la comunidad al decir: “Así ya no seremos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error; sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es cristo…” Efesios 4. 14, 15.

“Como te rogué que te quedaras en Éfeso cuando fui a Macedonia, para que mandaras a algunos que no enseñen diferente doctrina ni presten atención a fábulas y genealogías interminables…” 1ª. Tim. 1. 3. “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.” 1ª. Tim. 4. 16. “Cualquiera que se extravía y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis: -¡Bienvenido!-, porque el que le dice -¡Bienvenido!- participa en sus malas obras. 2ª. De Juan 9.

Con el correr del tiempo, se presentan dos de los rasgos más sorprendentes de la historia del cristianismo, en los primeros quinientos años de su existencia, de una parte el desarrollo de una organización visible y de la otra la formulación intelectual de creencias. Surgen las principales características de la comunidad, y aparecen las mayores expresiones verbales de la fe cristiana que habían sido forjadas, incluyendo el Credo Apostólico y el Credo Niceno, los cuales quedaron como normas para la gran mayoría de los cristianos desde entonces en adelante.

Surge un parteaguas, en el devenir de la iglesia cristiana, la Iglesia Católica Apostólica y Romana, se sacude por la reforma protestante. Surgen grandes pensadores e intérpretes bíblico-teológicos, que pretenden reformar la iglesia para volverla a la claridad prístina del evangelio, y resumen tres grandes doctrinas: Solo la Fe, Solo la Gracia y Solo las Escrituras.

El siglo XVIII, sorprende a la antigua Inglaterra, que se sacude ante un movimiento que se convierte en un “avivamiento” que de una manera tan directa habían promovido Wesley y sus amigos, y que según ellos consistía en haber vuelto a la práctica de las primitivas doctrinas evangélicas más que en la creación de una reforma eclesiástica.

Las primeras conferencias estaban formadas por los predicadores de Wesley así como por todos los ministros que habían favorecido el movimiento, por algunos amigos de Whitefield y por unos cuantos laicos y todos se ocuparon activamente en precisar las doctrinas que habían de construir su cuerpo de enseñanza. La justificación, la santidad y el testimonio del Espíritu Santo. El objetivo de Wesley, fue siempre poner en manos de sus seguidores y predicadores metodistas, lo que el consideraba “la pura verdad para la gente pura”, literatura que habría de enriquecer su experiencia de la gracia de Dios, profundizar su conocimiento de la fe y al mismo tiempo desafiarlos a vivir una vida más santa.

La lectura de los escritos de Wesley es una experiencia interesante e inspiracional. Los temas principales de la teología de Wesley, se entretejen a través de sus cartas, diarios, sermones, comentarios bíblicos, libros y panfletos, así como de las colecciones de himnos que produjera con su hermano Charles. En conjunto, estos escritos revelan una rica colección de percepciones claras sobre el cristianismo, la vida personal y las actividades de Wesley, y el origen, desarrollo y misión del movimiento metodista en sus primeros tiempos. Los escritos teológicos más importantes de Wesley son sus sermones, sus Notas aclaratorias sobre el Nuevo Testamento y los himnarios que publicó.

Los sermones se basan enteramente en las escrituras y todos ellos citan frecuentemente la Biblia. Aunque sus sermones tratan de cuestiones esenciales de doctrina y experiencia, Wesley dejo en claro que no le interesaba emplear razonamientos filosóficos ni caer en complicados argumentos. El propósito de los sermones fue ayudar a la gente común a lidiar con su compromiso cristiano y sus implicaciones para el diario vivir.

Sus notas aclaratorias sobre el Nuevo Testamento, contienen las traducciones que el mismo Wesley hiciera del Nuevo Testamento, así como comentarios derivados de su propia interpretación de la obra de otros eruditos. Wesley dijo que sus notas no se proponían ser un comentario académico, sino más bien una guía de estudio para la gente “sencilla que ama la palabra de Dios”.

Wesley también estaba convencido de que los himnos eran útiles para la instrucción cristiana. Wesley consideraba los sermones, el comentario sobre el Nuevo Testamento y los Himnos como medios para dar a conocer el mensaje del evangelio, proveer alimento espiritual y capacitar a la gente para vivir vidas de santidad. De sus fuentes teológicas, podemos decir que Wesley, no creyó que estuviese introduciendo nada nuevo o innovador en su interpretación de la fe cristiana.

Aceptó y usó enfoques y métodos teológicos que ya existían en la Iglesia de Inglaterra en el siglo XVIII. Entre estos, la confianza en las escrituras, la tradición, la razón y la experiencia como las principales fuentes para la comprensión de lo que un cristiano y la comunidad cristiana deberían ser y hacer. Wesley estaba convencido de que la Biblia era el libro de mayor importancia para él y para cada cristiano que tomase la fe en serio. En consecuencia, se sumergió en su lenguaje, historias, imágenes y temas, haciéndola central en su estudio y meditación diaria.

Respecto de la Tradición, Wesley admiraba y amaba la historia de la iglesia. Una de las mejores ilustraciones del compromiso de Wesley con la Tradición, fue su edición de una obra de cincuenta volúmenes intitulada Biblioteca Cristiana, una selección de escritos de autores cristianos desde el siglo II hasta su propio tiempo. Wesley animó a sus seguidores a que aprendiesen de estos tempranos y fieles esfuerzos y sabiduría. En cuestiones de razón y religión, Wesley quedó atrapado entre dos opiniones divergentes. Por un lado, estaban aquellos que no apreciaban suficientemente la razón como uno de los buenos dones de Dios. Valoraban la intensidad emocional y devaluaban la razón, considerándola enemiga de la religión.

Wesley trató de caminar por un sendero muy estrecho entre estos dos extremos. La razón no debe devaluarse ni sobrevaluarse. Razón y religión son compatibles, y Wesley trató de convencer a los metodistas y sus críticos de que la fe y el pensamiento eran socios legítimos. Escribió: “Para nosotros los metodistas, es un principio fundamental que el renunciar a la razón es renunciar a la religión, que religión y razón van juntas, y que toda religión irracional es falsa.”

A Wesley siempre le preocupó el papel de la experiencia en la teología cristiana. Temía que sus seguidores se dieran por satisfechos con una ortodoxia espiritualmente estancada, desprovista de la vitalidad y el poder que le da una relación personal con Dios. En uno de sus comentarios más citados, Wesley observó lo siguiente: No tengo miedo de que el pueblo llamado metodista alguna vez deje de existir, ni en Europa ni en América. Pero si temo que sólo exista como una secta muerta, con la forma de una religión pero sin su poder. (1786)

Según Wesley, el creyente podía experimentar la presencia de Dios de dos maneras diferentes. Tenemos una experiencia exterior de Dios cuando lo vemos actuar en la naturaleza y en las vidas de otras personas. También tenemos una experiencia interior de Dios, por la cual advertimos la presencia divina operando en nuestras vidas, dándonos la seguridad de que somos hijos de Dios y ayudándonos más a vivir en conformidad con la imagen de Cristo en tanto que marchamos por sus caminos de justicia, misericordia y verdad.

Hay seis temas centrales en la predicación y los escritos de Wesley. También aparecen prominentemente en los himnos de Charles Wesley. Ellos son: el problema del pecado; la gracia precedente; la justificación por la fe; el nuevo nacimiento; la seguridad, y la santidad de corazón y vida. (Ver páginas 20 -29, John Wesley: La santidad de Corazón y vida / Charles Irigoyen Jr. / 1996).

Se ha dicho que el metodismo carece de teología propia, y en cierta forma tienen razón, no tenemos un compendio que diga “Teología Metodista”; pues todo nuestro sustento doctrinal –como ya dijimos- está basado en los sermones del Rev. Juan Wesley. Aunque la Iglesia Metodista no es una “Iglesia Doctrinal”, en sentido teológico estricto; sin embargo, lo mismo que la estructura de una casa, la iglesia está fundamentada y sostenida por grandes creencias doctrinales que se resumen en la obra monumental de Doctrina y Fe, 25 Artículos de Fe y religión; además, de la profesión de las siguientes doctrinas:

1.- CONVICCIÓN DE PECADO.- “Miserable hombre de mí, ¿quién me librará el cuerpo de esta muerte? Romanos 7.24

2.- ARREPENTIMIENTO.- “No he venido a llamar justos sino pecadores al arrepentimiento.” Mateo 9.13

3.- FE SALVADORA.- “Estas empero, son escritas para que creáis que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios y para que creyendo tengáis vida en su nombre.” Juan 20.31.

4.- CONFESANDO A CRISTO.- “Cualquiera pues, que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también de delante de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 10.32, 33.

5.- JUSTIFICACIÓN POR LA FE.- “deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová el cual tendrá de él misericordia y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” Isaías 55.7; Romanos 3.24.

6.- REGENERACIÓN.- “Mas a todos los que le recibieron, Dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre; los cuales no son engendrados de sangre ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, más de Dios.” Juan 1.12, 13.

7.- SANTIFICACIÓN.- “Esto erais algunos; mas ya sois lavados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.” 1ª. Corintios 6.11.

8.- EL TESTIMONIO DEL ESPÍRITU.- “El mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.” Romanos 8.16.

9.- CRECIMIENTO ESPIRITUAL.- “… Primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga.” Mateo 4.28

10.- EL EJEMPLO PERSONAL.- “Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,”; “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Juan 13.14, 15.

En suma, debemos acelerar el proceso del crecimiento y madurez espiritual, que debe llevar al creyente a desear experimentar el parto de Damasco y la crisis del Pentecostés, la voluntad de Dios es que seamos santificados, llenos del poder de su Espíritu Santo, para que en obediencia, sumisión y con efectividad le adoremos, vivamos victoriosamente y cumplamos responsablemente con la Gran Comisión. Dios que es santo en esencia, naturaleza y propósito, requiere que el creyente y su iglesia sean santos. Reconocer la necesidad de ser enteramente santificados y negarnos a esa experiencia es, por una parte, desobediencia a Dios y por la otra, negligencia que conducirá a la falta de comunión, a la irresponsabilidad y a perder la vida eterna.

BIBLIOGRAFÍA: Juan Wesley su vida y su obra, Mateo Leliévre, Casa Nazarena de Publicaciones, 1988 / Juan Wesley Revolucionario del Espíritu, Colección “Carácter”, Por Basil Millar, Cupsa / Editorial “La Aurora”/ John Wesley: La Santidad de Corazón y Vida, Charles Irigoyen, Jr.  Producido por el departamento de programa de Educación y Cultivo Misional, De la Junta General de Ministerios Globales. USA: / Introducción a la Teología Cristiana, H. Orton Wiley, S. T. D. y Paul T. Culbertson, Ph. D., Beacon Hill Press / Kansas City EE: UU: de A. / Historia del Cristianismo Tomo I, Por Kenneth Scout Latourette, Casa Bautista de Publicaciones, 1958 / Sermones, por Juan Wesley, Tomo I, Beacon Hill Press


  • ESTE ARTÍCULO ES UN HALLAZGO QUE NOS HA SIDO COMPARTIDO POR EL PBRO. ABNER ALANIZ RANGEL

Servir, Servir y Servir

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“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45)

Una viuda anciana, limitada en sus actividades, tenía grandes deseos de servir a Cristo.  Después de orar acerca de ello, decidió que a pesar de no poder ser capaz de ir de casa en casa para distribuir tratados o testificar, todavía podía tocar el piano.  Al día siguiente colocó este pequeño anuncio en el Oakland Tribune: “Pianista tocará himnos por teléfono a diario a los que estén enfermos y desesperados – el servicio es gratis”. El anuncio incluía el número de su teléfono.

Cuando la persona llamaba, ella preguntaba inmediatamente: “¿Que himno quisiera escuchar?”  Durante mucho tiempo tocó para varios cientos de personas deprimidas y solitarias.  Muchos de ellos abrieron sus corazones a ella, y ella pudo ayudarlos y alentarlos. Más tarde, ella dio este testimonio: “Este servicio llegó a ser la cosa más satisfactoria que jamás emprendí en mi vida”. Cuando una persona tiene deseo de servir a Cristo Jesús, hay siempre puertas para entrar si buscamos con todo el corazón”.

CONTEXTO DEL TEXTO

Jacobo y Juan apetecían la más alta posición en el Reino de Jesús. Pero él les dijo que la verdadera grandeza estaba en servir a otros. Pedro, uno de los discípulos que oyó el mensaje, desarrolló este pensamiento en 1 Pedro 5:1-4. La mayoría de los negocios, organizaciones e instituciones en nuestro mundo miden la grandeza por los altos logros de la persona, eso es el capitalismo. En el Reino de Cristo, sin embargo, el servicio es la forma de tomar la delantera. El deseo de estar en la cima puede ser un estorbo y no una ayuda. En vez de buscar la satisfacción de sus necesidades, procure maneras de ministrar las necesidades de otros.

LO QUE ME ENSEÑA EL TEXTO BÍBLICO

  1. Que Jesús siendo Dios, bajó de su trono para servirme.
  2. Lo que tengo que hacer yo es seguir su ejemplo.
  3. Mi servicio no es para tener un puesto más alto donde me encuentro, sino para agradar a Dios y darle un lugar a la gente a quien sirvo.

ORACIÓN

Señor Jesús, gracias por enseñarme a vivir la vida cristiana, que es sinónimo de servicio. Reconozco que soy un siervo inútil porque lo que debí hacer, sólo eso hice, tal vez por eso el mundo vive en soberbia, egoísmo, corrupción y pecado, porque no he sido un buen siervo, fiel y prudente. Perdóname, pero te agradezco que me ayudes a reconocerlo, ayúdame para servirte mejor y enseñar al mundo que no te conoce que así es la vida cristiana que tú ofreces. En el nombre de tu Hijo, Amén.

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Estudios Bíblicos

Guía breve del estudio

del libro de Levítico

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Estudio del libro de Levítico, como antecedente al estudio al libro de Hebreos.

 

Para esto les invito a lo siguiente:

Lean durante 7 días cuatro capítulos diarios del libro en estudio. Anoten en un cuaderno todas las preguntas que les surjan.

Si contamos que los estudios serán una vez a la semana entonces tendremos 9 semanas para este material.

Estudiaremos del 1-4 y 7-9 de lunes a viernes de Julio 4 capítulos diarios en este segmento se dará la Introducción general al estudio mismo.

En la semana del 14 – 19. Analizaremos los capítulos 1-4

En la semana del 21 – 26. Analizaremos los capítulos 5-8

En la semana del 28 Julio al 2 Agosto. Analizaremos los capítulos 9-12

En la semana del 4 – 9. Analizaremos los capítulos del 13-16

En la semana del 11-16. Analizaremos los capítulos 17-20

En la semana del 18-23. Analizaremos los capítulos 21-24

En la semana del 25-30. Analizaremos los capítulos del 25-27

Y haremos la conclusión.

Como se dan cuenta son 4 capítulos por semana lo que en la lectura y estudio es muy ligero aunque parezca pesado el mismo.

est.bibl.levitico

Documentos de apoyo:

estbibl.levítico0001 (1)
estbibl.levítico0001 (2)

estbibl.levítico0001 (3)
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