TEMPLANDO EL ACERO
Se cuenta la historia del herrero que, después de una juventud llena de excesos, decidió pensar en Dios.
Durante muchos años trabajó con ahínco, practicó la caridad, pero, a pesar de toda su dedicación, nada perecía andar bien en su vida, muy por el contrario sus problemas y deudas se acumulaban día a día.
Una hermosa tarde, un amigo que lo visitaba, y que sentía compasión por su situación difícil, le comentó:
“Realmente es muy extraño que justamente después de haber decidido volverte un hombre temeroso de Dios, tu vida haya comenzado a empeorar. No deseo debilitar tu fe, pero a pesar de tus creencias en el mundo espiritual, nada ha mejorado”.
El herrero no respondió enseguida, él ya había pensado en eso muchas veces, sin entender lo que acontecía con su vida, sin embargo, como no deseaba dejar al amigo sin respuesta, comenzó a hablar, y terminó por encontrar la explicación que buscaba. He aquí lo que dijo el herrero:

La Singularidad del Niño Jesús
¡Una Navidad combativa!
REFLEXIONES DE ADVIENTO
Después de los 500 años
LA REVOLUCIÓN MEXICANA Y LA FAMILIA
LA PAZ Y LA VIOLENCIA EN LA REFORMA RADICAL
El Magnificat de María
Témpora de Adviento