Categoría: Sermones

Sobre el Pentecostés

19. Sobre el PentecostésSobre el Pentecostés

Sermón 8 de Juan Wesley

Las primicias del Espíritu

Romanos 8.1

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

  1. Con la frase «los que están en Cristo Jesús» San Pablo sin duda alguna se refiere a los que verdaderamente creen en él; a quienes, justificados por la fe, tienen paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.(1) Quienes creen de esa manera ya «no andan conforme a la carne», ya no siguen los impulsos de la naturaleza corrompida, sino que andan «conforme al Espíritu». Tanto sus pensamientos como sus palabras y sus obras están bajo la dirección del bendito Espíritu de Dios.
  2. No hay «ninguna condenación» para éstos. No hay condenación por parte de Dios, por cuando han sido justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.(2) Dios ha perdonado todas sus iniquidades, y ha borrado todos sus pecados. Y tampoco hay condenación por parte de su conciencia, porque no han recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepan lo que Dios les ha concedido, el Espíritu que da testimonio a su espíritu de que son hijos de Dios.(3) A esto se añade el testimonio de su conciencia, de que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, se han conducido en el mundo.(4)
  3. Pero, debido a que esta doctrina ha sido mal interpretada con frecuencia y en forma tan peligrosa; debido a que hay infinidad de personas indoctas e inconstantes,(5) personas que no han sido enseñadas por Dios, y que, por tanto, no están arraigadas en la verdad que es según la piedad,(6) la cual han torcido para su propia destrucción,(7) me propongo demostrar tan claramente como pueda, primero, quiénes «están en Cristo Jesús» y «no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu»; y segundo, cómo «no hay condenación» para estas personas. Concluiré con algunas deducciones prácticas.

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Sólo Orar por Nuestros Gobernantes

Se adjunta presentación

Sólo orar por nuestros gobernantes

Es Consolador para el Cristiano que Sufre…

18) Es Consolador del cristiano que sufreEs Consolador Para El Cristiano Que Sufre,

Saber Que Otros Sufren Con Él

Martín Lutero

Sermón para el sexto Domingo después de Trinidad.

Fecha: 13 de julio de 1539.

Texto: 1 Pedro 5:9b. Sabed que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

  1. Satanás somete a la iglesia a las más duras pruebas.

Por su propia experiencia adquirida en las tribulaciones, Pedro puede brindar eficaz consuelo.

El domingo pasado oísteis que el diablo es nuestro adversario que «anda alrededor» sin darse tregua, siempre pronto para el ataque. Y las acechanzas que nos arma no son ninguna broma; antes bien, lo que está en juego es nuestra vida eterna — o nuestra muerte eterna. El blanco de sus ataques son ante todo los cristianos que han sido llamados al reino de Cristo y que se aferran a la Simiente prometida a nuestros primeros padres. Es que el diablo quiere desplazar a Cristo por todos los medios a su alcance. Es evidente, pues, que los cristianos han sido llamados no a un estado en que pudieran sentirse tranquilos y seguros, sino a un estado en que importa ser sobrio y velar para que no decrezca jamás la fervorosa dedicación a la palabra de Dios, tanto escrita como predicada, y a la oración.

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El Tiempo de Espledor ha Llegado

9) El tiempo de esplendor ha llegado, Navidad 2017EL TIEMPO DE ESPLENDOR HA LLEGADO

Navidad 2017

Por Moisés Morales Granados, Pbro.

INTRODUCCIÓN

En un mundo necesitado… El esplendor de la gloria de Dios no envuelve…

I.- VIVIMOS EN EL ENGAÑO DE UN MUNDO CAIDO

¿Quién es el enemigo, quien es el adversario?, ¿quién es el león rugiente que quita la paz en nuestros corazones?

Es común que cada día veamos las noticias en el televisor, la mayor carga de ansiedad y frustración proviene de lo que llega a nuestros pensamientos en los primeros momentos de la mañana; el problema no está en ver imágenes de violencia que si bien son reales en un alto porcentaje, nos dejan desarmados al no estar preparados para enfrentar un mundo caído en donde la oración y la reflexión de la Palabra de Dios no inician nuestra práctica diaria, siendo presas fáciles de comportarnos como quienes no conocen al Señor..

La tentación, quien camina como león rugiente en nuestras vidas, nos hace creer que estamos solos, que Dios no puede arreglar las dificultades de este mundo, nos desanima porque el primer pensamiento que llega a menudo a nuestra mente es la derrota… no hay dinero, no hay trabajo, no se tiene casa, hay enfermedad incurable, no hay paz en las calles… las familias viven aterradas pensando si sus hijas podrán estar de vuelta a casa, problemas como la trata de personas se vuelve un  virus social, la dignidad humana se ve rebajada al punto de ser únicamente objetos de compra venta. Éstas son evidencias que el pecado ha permeado a la familia y diluye cada uno de los principios que rigen la sociedad… El temor se encuentra en el viento en una realidad física, pero si nos faltara algo más, también hay temor en la realidad virtual, en el mundo en el que sucumben nuestros hijos al no tener nuestra atención y encontrando en las redes sociales un maravillado escenario que los atrapa y les hace alejarse muchas veces del hogar y de lo sagrado de la vida.

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Jesús, el Mediador de la Justicia Venidera

jesus el mediador Jesús, El Mediador de la Justicia Verdadera


En el marco del 500 Aniversario de la Reforma Protestante celebrándose en 2017, estamos compartiendo con nuestros lectores sermones de Martín Lutero. Eventualmente echaremos mano también de sermones de otros reformadores, en la esperanza de que nos brinden información sobre los temas bíblicos que en aquella época dominaban la mente de los héroes de la fe.


Martín Lutero

Sermón vespertino de Pentecostés.

Fecha: 28 de mayo de 1531.

Texto del Credo Apostólico:

Creo en el Espíritu Santo; la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos; el perdón de los pecados; la resurrección de la carne y la vida perdurable.

  1. Nuestra justicia se basa en el perdón de los pecados logrado por Cristo.

La justicia del cristiano está oculta aún bajo el pecado.

Esta mañana oísteis hablar del Espíritu Santo. Oísteis que la tarea del Espíritu Santo es predicarnos aquella doctrina que nos muestra cómo se obtiene el perdón de los pecados. Y oísteis también que cada cristiano debe poner todo empeño en aprender este artículo del perdón; porque el querer aprenderlo sólo en el momento en que se lo necesite, resultará harto difícil, ya que entonces, Satanás y sus secuaces arremeten tan encarnizadamente contra esta enseñanza que su comprensión se hace poco menos que imposible, aun para aquel que la conoce.

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El Primogénito entre Muchos Hermanos

primogenitoEl Primogénito Entre Muchos Hermanos

 Martín Lutero

Sermón para la Fiesta de la Pascua 

Fecha: 28 de marzo de 1535

Texto: Juan 20:11-18.

Pero María estaba  fuera  llorando  junto  al  sepulcro; y  mientras lloraba,  se  inclinó  para  mirar  dentro  del  sepulcro; y  vio  a  dos  ángeles  con  vestiduras  blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús. Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré. Jesús  le  dijo:  ¡María!  Volviéndose ella,  le  dijo:  ¡Raboni!  (que  quiere  decir,  Maestro).  Jesús  le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas vé a mis hermanos y diles: Subo a mi  Padre  y  a  vuestro  Padre,  a  mi  Dios  y  a  vuestro  Dios.  Fue  entonces  María  Magdalena  para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas. 

Introducción:

Sin duda habéis oído ya más de un sermón acerca del artículo de nuestro Credo que reza: «Al tercer día resucitó de entre los muertos». Y creo que os he enseñado con suficiente claridad y frecuencia cuál debe ser vuestra actitud ante este artículo, ya que hace más de 20 años que vengo predicando en vuestro medio, sin haber faltado por enfermedad en una sola fiesta de Pascua. No obstante, quiero volver una vez más sobre el mismo tema; quizás sea ésta la última vez.

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El Juicio de Dios sobre el Mundo

el juicio de DiosEl Juicio De Dios Sobre El Mundo


En el marco del 500 Aniversario de la Reforma Protestante celebrándose en 2017, estamos compartiendo con nuestros lectores sermones de Martín Lutero. Eventualmente echaremos mano también de sermones de otros reformadores, con la expectativa de que nos brinden información sobre los temas bíblicos que en aquella época dominaban la mente de los héroes de la fe.



Martín Lutero

Sermón para el 26º Domingo después de Trinidad.

Fecha: 25 de noviembre de 1537.

Texto: Mateo 25:31-46.

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones;  y  apartará  los  unos  de  los  otros,  como  aparta  el  pastor  las  ovejas  de  los  cabritos.  Y pondrá  las  ovejas  a  su  derecha,  y  los  cabritos  a  su  izquierda.  Entonces  el  Rey  dirá  a  los  de  su derecha:  Venid,  benditos  de  mi  Padre,  heredad  el  reino  preparado  para  vosotros  desde  la fundación  del  mundo.  Porque  tuve  hambre,  y  me  disteis  de  comer;  tuve  sed,  y  me  disteis  de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; n  la  cárcel,  y  vinisteis  a  mí.  Entonces  los  justos  le  responderán  diciendo:  Señor,  ¿cuándo  te vimos  hambriento,  y  te  sustentamos,  o  sediento,  y  te  dimos  de  beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. 

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El Cristiano se Aferra a la Palabra de Dios

cristiano aferra palabra


En el marco del 500 Aniversario de la Reforma Protestante celebrándose en 2017, estamos compartiendo con nuestros lectores sermones de Martín Lutero. Eventualmente echaremos mano también de sermones de otros reformadores, en la esperanza de que nos brinden información sobre los temas bíblicos que en aquella época dominaban la mente de los héroes de la fe.



Martín Lutero

Sermón para el Domingo de Reminiscere.

Fecha: 25 de febrero de 1526.

Texto: Mateo 15:21-28. “Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y Sidón. Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo

Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieras. Y su hija fue sanada desde aquella hora.” 

«Bienaventurado el varón que soporta la tentación» (Santiago 1:12).

  1. La primera tentación: Cristo no responde al ruego de la mujer. La fe en su expresión máxima se aferra a la palabra y vence a Dios.

El Evangelio de hoy se lee especialmente por lo que nos relata de la expulsión de un demonio. La iglesia de ahora y de todos los tiempos sólo puede subsistir si sus miembros luchan sin descanso contra el Tentador y Acusador, confesando humildemente sus pecados, permaneciendo fieles a la palabra que han oído, y viviendo conforme a ella. La mujer de que se nos habla en el Evangelio tiene no sólo una fe común, sino una fe perfecta, verdaderamente heroica, una fe que obtiene la victoria hasta sobre Dios mismo. No cuesta mucho confiar en que Dios sea capaz de proveer a nuestras necesidades materiales. 

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Dios Manifiesta a los Cristianos su Divina Gloria

Dios manifiestaDios Manifiesta a los Cristianos su Divina Gloria


En el marco del 500 Aniversario de la Reforma Protestante celebrándose en 2017, estamos compartiendo con nuestros lectores sermones de Martín Lutero. Eventualmente echaremos mano también de sermones de otros reformadores, en la esperanza de que nos brinden información sobre los temas bíblicos que en aquella época dominaban la mente de los héroes de la fe.



 Martín Lutero

Sermón perteneciente a un ciclo de exposiciones sobre la carta de San Pablo a Tito.

Fecha: sábado 19 de agosto de 1531.

Texto: Tito 2:11-14.

La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

Introducción: Nuestro culto diario a Dios. Nos corresponde que cada mañana tributemos a Dios el debido honor y le presentemos nuestro sacrificio, es decir, que oigamos su palabra y nos ocupemos en ella, ya sea públicamente, ya sea en nuestro hogar. Tal culto a Dios ya fue establecido en el Antiguo Testamento en la forma de sacrificios matutinos y vespertinos. A fin de presentar también en este día nuestro sacrificio a Dios, tomemos un versículo de la carta de San Pablo a Tito y oigamos lo que el Señor quiere enseñarnos por medio de su apóstol.

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Cristo nos Salva de la Muerte y del Juicio

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En el marco del 500 Aniversario de la Reforma Protestante celebrándose en 2017, estamos compartiendo con nuestros lectores sermones de Martín Lutero. Eventualmente echaremos mano también de sermones de otros reformadores, en la esperanza de que nos brinden información sobre los temas bíblicos que en aquella época dominaban la mente de los héroes de la fe.

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Martín Lutero.

Sermón para el XVI Domingo después de Trinidad.

Fecha: 28 de septiembre de 1533.

Texto: Lucas 7:11-17.

Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.

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