
Evitar las consecuencias
La tentación de evitarle el dolor a quienes amamos.
“Los que pierden los estribos con facilidad tendrán que sufrir las consecuencias. Si los proteges de ellas una vez, tendrás que volver a hacerlo”
Por años evitó que su hijo sufriera. Le facilitaban todo lo que podían; omitían regaños porque era “su bebé”. No cumplían los castigos que le anunciaban y cualquier deseo que expresara, esa concedido. Así criaban unos padres a su hijo.
Cuando ellos veían que alguien se extrañaba por esa formación, ellos se justificaban diciendo: No es consentido, lo estamos criando con amor.
Este niño terminó su vida a los 17 años en un accidente automovilístico por exceso de velocidad, en un coche nuevo que le habían comprado sus papás.
Proteger a los que amamos de las consecuencias de sus decisiones, realmente es NO amarlos; lo que estamos haciendo en verdad, es dañarlos.
¿Quieres que tus hijos no sufran? Enséñales a sufrir un poco. El sufrimiento les hará entender, que todas sus decisiones tienen consecuencias.
Y así nuestro Papá Dios. Si concediera cada una de nuestras peticiones, viviríamos haciéndonos daño. Pero como el mejor Padre que es, sabe bien lo que necesitamos, y no da a su tiempo todo con amor. Además, permite que nuestras decisiones nos alcancen, nos agraden o no; pero al final, todo nos ayudará para bien.
Seguir leyendo «Tu Casa y tu Familia en Dios»





