Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico LA PERSONALIDAD DEL DISCÍPULO: EL CRISTIANO CARNAL
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo “el cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el “Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor”
En 1 Corintios 3:1-3 La Biblia declara: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales, pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?”. La Biblia nos habla del cristiano carnal.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico LA PERSONALIDAD DEL DISCÍPULO: EL HOMBRE NATURAL
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo “el cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el “Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor”.
Comentario del Hno. Cuau
A través de la Biblia, Dios me ha revelado que en el mundo existen tres tipos de hombres:
En 1 Corintios 2:14 dice “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”.
La Biblia nos habla del hombre natural. En 1 Corintios 3:1-3 menciona “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales, pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?
Ministerio de edificación transformación discipulado bíblico LA PERSONALIDAD DEL DISCÍPULO: LA PERSONA NATURAL
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo “El cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el “ministerio de formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor”.
La personalidad del discípulo constituye el punto central en su formación espiritual como discípulo de Jesús para entender cómo piensa, siente y actúa, de la manera como cada uno lo hace. Y explica cómo ser más como Cristo en carácter y conducta. Ponga atención en la enseñanza bíblica sobre “La Persona Natural”.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
LA PERSONALIDAD DEL DISCÍPULO: LA PERSONALIDAD INTEGRAL
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo el “Cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de discípulos espirituales, discípulos reproductores y discípulos colaboradores de mi Dios y Señor”.
COMENTARIO DEL HERMANO CUAU
Mi experiencia con Dios, cuando fui instruido en el “Plan Maestro del Discipulado Cristiano”, fue que Dios me reveló los principios bíblicos sobre su máxima creación, el hombre, para entender quién era yo y como fui formado. Dios, en su inmensa misericordia, me dio a conocer los principios bíblicos de la personalidad del discípulo. Entendí que fui creado a la imagen y semejanza de Dios y desde entonces me propuse llegar a ser como mi Maestro Jesús, en personalidad y carácter, en un proceso de formación espiritual que duraría toda mi vida.
La personalidad del discípulo constituye el punto central en su formación espiritual, para entender cómo piensa, siente y actúa cada uno en particular. Y explica cómo ser más como Cristo en carácter y conducta. Tal vez usted se ha preguntado por qué piensa, siente y actúa de la manera como está acostumbrado a hacerlo. La enseñanza bíblica que todo discípulo de Jesús debe asimilar y entender acerca de su personalidad y crecimiento espiritual es cómo hacer que Cristo sea el Señor de su vida y como vivir como discípulo de Cristo.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico MINISTRAR A OTROS: UN VERDADERO DISCÍPULO
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo el “Cómo del discipulado bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor.
COMENTARIO DEL HERMANO CUAU
En mis enseñanzas sobre discipulado, siempre uso los términos de: “discípulo bíblico” y “discípulo reproductor”, En mi experiencia con Dios, el verdadero discípulo de Jesús obedece los mandamientos del Señor Jesucristo para toda la vida y el propósito del ministerio de Jesús y sus apóstoles es que cada hijo de Dios sea un verdadero discípulo de Jesús. Eso implica compromiso, obediencia y disciplina espiritual en la vida del discípulo. Con la enseñanza de la “cruz del discípulo”, éste es formado en las siguientes disciplinas espirituales como parte de su vida: • Saber con precisión las seis disciplinas básicas del discipulado:
Tiempo devocional con el Maestro.
Orar con fe.
Vivir la Palabra.
Comunión con creyentes.
Testificar al mundo.
Ministrar a otros.
• Experimentar una relación más cercana con Cristo a medida que pone en práctica las seis disciplinas espirituales, cada día de su vida. • Usar la cruz del discípulo para recordarse y recordarle a los demás creyentes el compromiso que requiere ser un discípulo de Cristo. • Usar las seis disciplinas espirituales, bajo la guía del Espíritu Santo, en el proceso de formación de un discípulo espiritual. • Ayudar a otros discípulos a vivir en Cristo y a dar fruto para la gloria y la honra a nuestro Dios y Señor. Recordemos la meta del discipulado (2 Timoteo 2:21): “Así que, si alguno se limpia de estas cosas (mala manera de vivir / vieja naturaleza), será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”. El discípulo debe crecer en todas las disciplinas espirituales que abarcan su vida y estar debidamente capacitado para que el Señor se valga de ellas. Si el discípulo desarrolla, como estilo de vida, las seis disciplinas espirituales, su vida cristiana será balanceada y fructífera.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico MINISTRAR A OTROS: LAS EXIGENCIAS DE CRISTO (SEGUNDA PARTE)
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo “el cómo del Discipulado Bíblico”, como fruto de mi experiencia con Dios en el Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor.
¿QUE SIGNIFICA SER UN DISCÍPULO DE JESÚS? El Maestro de maestros, Jesús, demanda en la vida del discípulo tres cosas que caracterizarán a los verdaderos discípulos, cuando Cristo viva en el discípulo y el discípulo viva en Él: amor, obediencia y fruto. a) Juan 13:34-35. El amor produce obediencia. b) Lucas 6:46. La obediencia produce fruto. c) Juan 15:8. Al llevar mucho fruto estamos glorificando al Padre. Recordemos el “Plan de Discipulado” (Cruz del discípulo). Un discípulo de Cristo tiene:
MINISTERIO DE EDIFICACIÓN, TRANSFORMACIÓN Y DISCIPULADO BÍBLICO
MINISTRAR A OTROS: las exigencias de Cristo (primera parte)
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
Estamos compartiendo “El cómo del discipulado bíblico” como fruto de mi experiencia con Dios en el ministerio de formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor.
Ya se le compartió cuatro ministerios: enseñanza y predicación; adoración e intercesión; de cuidados; y de evangelismo. Además, de los recursos que conducen a su expresión en la vida de un discípulo.
Jesús no siempre pintó un cuadro color de rosa para sus discípulos cuando les hablaba de lo que les esperaría cuando Él ascendiera al cielo. Durante sus últimos días en la tierra, Jesús resumió para sus discípulos lo que podrían afrontar si daban los pasos para seguirlo y obedecer la “Gran Comisión”. Tomar su “cruz cada día” sería un sufrimiento y pena que el mismo Jesús ya había conocido. Les dijo que el mundo los odiaría porque eran seguidores de Él y porque testificarían en su nombre. Juan 15:18 dice “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me han aborrecido antes que a vosotros”. El evangelio que tenemos en la Biblia, es el Evangelio del Reino de Dios. Presenta a Jesús como Rey, como Señor, como la autoridad máxima. Jesús está en el centro del mismo mensaje. El Evangelio del Reino es un evangelio Cristo-céntrico. Cuando elaboramos una teología sobre los preceptos bíblicos que nos gustan y olvidamos otros principios bíblicos que nos presentan las exigencias de Cristo, estamos presentando un solo aspecto de Cristo. Es cierto que ÉL es nuestro Salvador y nuestro Sanador, pero no podemos cortar a Jesús en pedazos y tomar solo lo que más nos gusta. No podemos aceptar la parte del mensaje de Jesús que nos guste y rechazar lo que no nos guste. Debemos aceptar por completo el Evangelio de Jesús.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
MINISTRAR A OTROS: MÁS MANERAS DE MINISTRAR
Estamos compartiendo “El cómo del discipulado bíblico” como fruto de mi experiencia con Dios en el Ministerio de Formación de Discípulos Espirituales, Discípulos Reproductores y Discípulos Colaboradores de mi Dios y Señor. Ya se le compartió dos ministerios y los recursos que conducen a su expresión en la vida de un discípulo. A continuación comparto un tercer ministerio, con su recurso correspondiente. La comunión cristiana nos conduce a un ministerio de cuidados.
UN MINISTERIO DE CUIDADOS
La comunión con los creyentes nos guiará, con el paso del tiempo, a discipular a nuevos creyentes. Una parte fundamental en la misión de la iglesia es cuidar a los bebés espirituales y ayudarlos a crecer hasta que lleguen a ser creyentes maduros. Dios le otorga a algunos los dones especiales de orientar y capacitar a otros en varias fases del crecimiento espiritual. Cristo se nos revelará según mantengamos comunión con otros creyentes. Un ministerio de cuidados podría implicar: • Orientar a los nuevos creyentes cuando tienen su experiencia personal del nacimiento espiritual y aceptan a Jesucristo como su Señor y Salvador. • Ayudar a los bebés espirituales, a comprender, el significado bíblico de tener vida nueva en Cristo. • Guiar a un grupo pequeño de discípulos a conocer lo que significa ser un seguidor de Cristo. • Animarlos a prestar servicio a su Dios y Señor, desempeñando cargos en su iglesia local. • Capacitar líderes espirituales. • Enseñar a las personas como presentar las buenas nuevas de salvación y preparar su testimonio personal de salvación. • Apoyar en sus necesidades íntimas, mediante la consejería bíblica.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
MINISTRAR A OTROS: MINISTRE EN EL NOMBRE DE CRISTO
Recordemos la meta y propósito de los discípulos de Jesús: 2 Timoteo 2:21 dice “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor y dispuesto para toda buena obra”. Aquí, Pablo insiste ante Timoteo (su discípulo), en que sea la clase de discípulo que Jesús pueda usar para sus más nobles propósitos. Deje que Dios lo use como un instrumento de su voluntad; y también recordemos que estamos en él “cómo” del discipulado cristiano y la sexta disciplina que el discípulo debe tener en su vida, que es ministrar a otros.
Debemos orar pidiendo la dirección de Dios, para que nos proporcione la materia prima para discipular (almas sin Cristo: nuevos creyentes). Una vez que tengamos una célula de formación de discípulos, debemos seguir orando para discipular a los nuevos creyentes y enseñarles la nueva vida en Cristo y que puedan relacionarse con otros, produciendo el fruto del Espíritu en ellos: paciencia, bondad y dominio propio. El resultado será que servirán a su Dios y Señor eficientemente. A través de las seis disciplinas que hemos estado compartiendo en el “cómo” del discipulado, se identifican cuatro recursos que están disponibles para todo discípulo: la Palabra, la oración, la comunión cristiana y el testimonio.
Un discípulo que crece, usa estos cuatro recursos para ministrar a los demás en el nombre de Cristo. El servicio que se presta en la formación de discípulos, se expresa en varios ministerios: • La Palabra nos conduce a un ministerio de enseñanza y predicación. • La oración nos conduce a un ministerio de adoración e intercesión. • La comunión con otros creyentes nos conduce a un ministerio de cuidados. • El testimonio nos conduce a un ministerio de evangelización. • La comunión cristiana y el testimonio nos conducen a un ministerio de servicios.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
MINISTRAR A OTROS: TOME SU CRUZ
Recordemos la meta y propósito de los discípulos de Jesús: 2 Timoteo 2:21, “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto a toda buena obra”. Aquí, Pablo insiste ante Timoteo (su discípulo) para que sea la clase de discípulo que Jesús pueda usar para sus más nobles propósitos. Deje que Dios lo use como un instrumento de su voluntad; y también recordemos que estamos en el CÓMO del discipulado cristiano y la sexta disciplina que el discípulo debe tener en su vida es “Ministrar a otros”.
Cuando Cristo es el centro de nuestra vida, ¿Cómo servimos a los demás? ¿Qué debemos hacer como discípulos de Cristo? Son infinitas las oportunidades que se nos presentan de prestar algún servicio sacrificial a otros. La disciplina de “ministrar a otros”, no significa hacerse pastor u otra clase de obrero de la iglesia. Cada creyente es un ministro si sigue a Jesús y sirve a los demás al igual que Él lo hizo.
LLEVAR SU CRUZ
Para aprender como un discípulo ministra a otros, repasemos Lucas 9:23, en el que Jesús esbozó los propósitos básicos de un discípulo, que son: • Cuando puso a Cristo en el centro de su vida, el propósito fue la negación de sí mismo; • Cuando recibió los principios bíblicos de testificar al mundo y reproducir su fruto espiritual, el propósito fue el mandamiento de seguir a Cristo.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
C.P. Cuauhtémoc Meneses Stama
TESTIFICAR AL MUNDO: OBLIGADO A CONTARLO (Proclamación del Evangelio)
TESTIMONIO DEL HERMANO CUAU
Tuve el privilegio de nacer en un hogar cristiano-metodista. Mis mejores años de mi niñez y juventud los pasé en mi iglesia metodista de Getsemaní en la Ciudad de México. Hice mi profesión de fe a los doce años y, el maestro que me preparó, me hizo aprender de memoria: Los 10 mandamientos, el Salmo 23, el Padre Nuestro, las Bienaventuranzas y el Credo Apostólico. Declaraciones de fe bíblicas que sigo guardando en mi mente y corazón. A esa iglesia asistía también mi amada esposa Martha y nos casamos en la catedral del metodismo en 1962.
En la primera etapa de mi matrimonio estuve separado de Dios y los problemas matrimoniales salieron a la luz. Pero, ninguno de esos problemas nos pudo separar del amor de Dios y después de 56 años de casados permanecemos fieles el uno al otro. Dios nos bendijo con cuatro maravillosos hijos y nos siguió bendiciendo con diez hermosos nietos.
En la década de los ochenta, Dios me envió a un siervo de Dios y tuve mi reencuentro con Él. Sentí como me aliviaba de una gran carga. Con el entusiasmo de una persona recién convertida, le participe a mi familia y amigos que había puesto mi confianza en Jesús, y estuve convencido de que no podía dejar de contar a otros mi nueva experiencia con mi Dios y Señor.
Ministerio de edificación, transformación y discipulado bíblico
C.P. Cuautémoc Meneses Stama
TESTIFICAR AL MUNDO – ÓRDENES PARA CADA DISCÍPULO
Recordemos que estamos en él COMO del discipulado cristiano y la quinta disciplina que el discípulo debe tener en su vida es “Testificar al mundo”.
Tal vez, querido hermano, piense que testificar al mundo es algo que Jesús espera sólo de los predicadores, evangelistas y misioneros. O que Jesús no espera que los creyentes laicos den fruto espiritual. El pasaje bíblico de Juna capítulo 15, declara que dar testimonio es parte de las órdenes que todo discípulo debe cumplir.
Lea Juan 15:16 ¿Qué dijo Jesús acerca de su propósito al elegir a sus discípulos? Que todo discípulo debe llevar mucho fruto y que ese fruto permanezca. ¿Qué les prometió Jesús a sus discípulos con respecto a lo que ellos podían hacer? Que pidieran en oración al Padre en el nombre de Jesús y É se los dará.