COMPONENTES ESENCIALES DEL DISCIPULADO
- LA MUERTE A SI MISMO. El Llamamiento de Cristo al discipulado es un llamado a morir así mismo, un rendimiento absoluto a Dios. Para poder comprender las implicaciones prácticas de la “Muerte de sí mismo”, el Apóstol Pablo declara en:
Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más Cristo vive en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entrego asimismo por mí.”
Cuando comprendí la demanda del discipulado de Lucas 9.23 “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese así mismo…” Yo pude apropiarme de Gálatas 2:20 y decir con Pablo: “Con Cristo he sido crucificado (estoy muerto), y no vivo yo (Cuau) más Cristo vive en mí.” Esto es, lo que significa morir así mismo y nacer de nuevo. La muerte así mismo, te libera para regocijarte en un compañerismo amoroso con Dios. La muerte así mismo, es el mandato precursor para convertirse en un discípulo.

