Editorial
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Jn. 1:1,4,9-12).
Martín Larios Osorio
Durante el mes de agosto que está terminando, en la Iglesia Metodista de México aprovechamos estas fechas para promover la lectura y difusión de la Biblia, y hacemos un esfuerzo para apoyar espiritual y económicamente a la Sociedad Bíblica de México para promover la difusión de la Escritura en nuestro país. Ya en publicaciones anteriores hemos dado fe de ello (EM, 2014).
En este número, rendimos homenaje a aquellos hombres que dieron su vida por dar a conocer el Sagrado Texto en nuestro idioma empeñando en ello su esfuerzo, su fe y su vida entera. Casiodoro de Reina y Cipirano de Valera sólo fueron los primeros que iniciaron esta historia que ha transformado generaciones enteras de hispanoparlantes, que han seguido las Sociedades Bíblicas en todo el mundo hispano.

Editorial
La Vida en el Reino
Tiempos de renovación
Despedida, bienvenida
Dimensión Social de Nuestra Fe
XXIII Conferencia General
El valor de nuestra Disciplina
Ojos con qué ver el mundo
Oye, Israel